Antonio Moreno García

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Nació en Hellín, ciudad de la que se siente enamorado y de la que ostenta, con orgullo merecido, el título de Cronista Oficial . Miembro fundador del Instituto de Estudios Albacetenses, es un infatigable e inquieto amante de su pueblo y de todo lo que sea potenciar y difundir la cultura de su tierra.

Fecha de entrevista: 20/11/2015

Comarca: Campos de Hellín
Municipio: Hellín
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1940
Género: HOMBRE

Me llamo Antonio Moreno García, nací en Hellín, en el año 1940, tengo un hermano mellizo, no gemelo, mellizo y los dos estamos en la diáspora, es decir, que las circunstancias de la vida nos han tenido que  hacer salir de nuestro sitio de origen,  y mis padres se llaman Rosario García Córcales y mi padre Antonio Moreno Martínez, ha sido Guardia Civil durante toda su vida, su profesión inicial de carpintero no le gustó, que era la de la familia de mis padres y se inicio en la Guardia Civil, aprobó una oposición y ya está, ahí ha estado hasta que ha finalizado su jubilación.

¿Te criaste en Hellín, no Antonio?

Bueno yo me crié en Hellín hasta 1970, en que me veo obligado abandonar Hellín por la circunstancia económica y el gran  éxodo que se produce en aquella década de los años cincuenta y cinco, sesenta y cinco, producto de la crisis del esparto donde nadie preveía que podría venir una fibra, digamos acrílica que sustituyese a esta fibra que ha sido la base de la economía durante siglos en Hellín y bueno pues, a consecuencia de eso salimos muchas familias. Yo realmente me quedo en Albacete nada más, con lo cual no me considero casi fuera de mi casa, puesto que la cercanía geográfica me permite estar en contacto con las cosas y las personas de Hellín.

Háblanos de tu infancia allí en Hellín

Bueno pues mi padre está destinado como primer sitio en el puesto de la Guardia Civil de Agramón de la pedanía más populosa de Hellín y allí permanecemos del año 40 hasta el 46, y bien en una vida de pueblo, por no decir, si realmente estamos hablando de una población de novecientos habitantes y lógicamente carentes de las más mínimas infraestructuras e incluso docentes, de sanidad, etc., etc. no.

¿No había escuela?

Había escuela, había escuela pero era una escuela particular primero y después surge una oficial. Siempre se rumoreaba que en aquellos sitios, en mi familia también, que en escuelas particulares se aprendía más que en las escuelas públicas. No sé por qué razón esta, digamos característica negativa de lo público, pero bueno. Yo estuve yendo a los dos sitios, entonces allí dimos mis primeros pasos en la enseñanza tanto en lo escrito como en las cuentas, y en todas estas cosas. Saber multiplicar, sumar, dividir y restar. Y los primeros pasos en lo que es la literatura, ósea la leyenda, enseñarme a escribir y leer.

Y luego en el año cuarenta y...

Si, en el año cuarenta y seis ya mi padre se destina o lo destinan, es que  periódicamente estos cuerpos no podían permanecer más de cinco años en la localidad  donde se destinaba , entonces estábamos sujetos a esta movilidad, por lo tanto, yo no tuve ningún ciclo escolar reglado. Estábamos a salto mata y eran escuelas en sitios muy inhóspitos, muy poco comunes, como eran cámaras, habitaciones, etc., etc., etc. Es decir, sitios que  no estaban edificados especialmente para ese tipo de cosas. Por lo tanto, salimos de allí a otro lugar que se llama Ontur, provincia de Albacete también, a treinta kilómetros de Hellín y allí también permanecemos otro tiempo igual más o menos, hasta que nos destinan definitivamente donde mi padre se jubila. En Ontur también perfecciono los conocimientos elementales básicos que había adquirido en esta población de  Agramón, y allí pasamos hasta los años cincuenta y dos que vinimos a Hellín aposentarnos donde allí mi padre ya se jubila; y yo ya puedo estar bueno, cojo un trabajo rápido porque hacía falta y mi padre tenía un sueldo pequeño de Guardia Civil y vivíamos una circunstancias familiares muy, iba a decir infrahumanas porque no teníamos luz nada más que dos horas, el agua dos horas, una casa pobre donde nos metimos tres familias a vivir, en una casa de piso bajo como eran, no había casas de piso como hoy las hay, en el barrio de San Roque. Allí ante la insuficiencia económica me vi obligado a buscar trabajo a los trece años, es decir,  abandono el colegio prácticamente a los once y por estas circunstancias pues ya me voy a buscar un trabajo de niño a repartir por ahí  tal hacer faenas de crío y consigo después de pasar los sitios más céntricos de la población de Hellín que entonces estaba despertando la pujanza después de la guerra de ya Hellín digamos abasteciéndose de su fibra esencial como era el esparto que lo tenía a pie de obra, es una fibra que no necesita cuidado. En este sentido, yo me coloco como chico de recados y me coloco en una asesoría que llega después a constituirse como la principal asesoría en la provincia de Albacete, con lo cual mis conocimientos en materia administrativa, en materia contable, fiscal y laboral, se me van ampliando de tal manera que aquella oficina es una auténtica escuela, escuela tan plural que el bagaje de conocimientos que yo adquiero, pues me sirven en un ochenta por ciento, para obtener una plaza que después  surgiría en el Inem para secretario provincial del Inem y he aquí que de todos los que nos presentamos yo sea el agraciado. A partir de ahí, pues comienza mi nueva vida que me obliga a trasladarme. Estaba entonces en oficinas y no estaba a gusto pues el sueldo no era el adecuado; sin darte de alta en la Seguridad Social en diez años; a expensas sin horario ni fechas en el calendario. Cuando llega la oposición me veo con un sueldo digno y con un trabajo y un horario reglado y la posibilidad de poder iniciar o continuar los estudios mínimos que no tenía,  sacando un Bachiller, pudiendo optar después a  hacer una diplomatura que también yo tenía  interés de hacerla, que era Relaciones Laborales, lo que era después Graduado Social, que por circunstancias adversas me veo obligado a dejarlo antes de que finalice el trienio a los tres años que eran las Relaciones Laborales.

Volviendo a lo que nos hablabas antes de tu infancia, Antonio. Estás hablando de los años de la posguerra, en los años cuarenta y tantos. ¿Que nos puedes contar de la posguerra en los diversos pueblos donde tu vivistas?

Tengo muchos recuerdos, en los tres pueblos era común pero en Hellín menos porque es el más grande de la provincia de Albacete demográficamente hablando. En riqueza también, hoy día es el más grande pero no así en lo económico. En lo económico tenemos otras localidades como Villarrobledo y Almansa sobre todo y La Roda que nos dan ejemplo de gentes emprendedoras y que ha supuesto que revitalicen sus pueblos. El nuestro queda en una atonía que aún la está viviendo. Entonces en estos pueblos había una carencias elementales, es decir, mi madre tenía que ir a lavar la ropa cada semana con un cesto en la cabeza, con un rodete como van esas mujeres que vemos en África, a las acequias cercanas a Hellín y tenía una losa, no tenía ninguna Braun. Es decir, nos llevaba a nosotros de la mano como mellizos que éramos y con su canasto y así muchas veces y cada semana. Ducharnos en un corral que teníamos donde hacíamos nuestras necesidades y al día siguiente había que salir con el cubo a tirarlo; imagínate lo que supone tener un corral descubierto, cuando tienes una indisposición por la noche, pues tienes que salir de forma y manera con alguna manta encima y poder hacer tus necesidades a una hora intempestiva, que no pasó nunca gracias a Dios, pero que eso te obligaba a vivir de una forma tal. Nos duchábamos con una regadera mi madre y yo en calzoncillos y mi hermano igual, allí en el corral donde el piso no estaba arreglado, de tierra y de barro.

¿Cómo se vivieron allí los efectos de la guerra?

Había que ir a hacer cola con una cartilla de racionamiento, me acuerdo yo de ir de la mano de mi madre a que nos dieran la barrica de pan y todas estas cosas, y lo pasamos mal, porque además aunque había dinero no se podía comprar nada porque se había abandonado la huerta, el campo y entonces no había esas posibilidades y solamente tenía dinero quien lo tenía. En la zona rica de Hellín que era toda la zona de la iglesia para abajo ya había casas con sus cuartos de baño, con su agua en su momento. Nosotros teníamos la luz y el agua dos horas cada día y claro pues eso era importantísimo. No podíamos ducharnos ni bañarnos ni tener una higiene adecuada ni lavarnos los dientes nada más con los medios que entonces nos enseñaban con bicarbonato. Pues esas instituciones  también la carencia de instituciones docentes en los pueblos que estoy diciendo donde sólo había colegios en Hellín sobretodo, pero no había Institutos no había hospitales, no había centros de salud. Había médicos entonces de cabecera que se llamaban y venían con su bicicleta con su moto con su cochecico, sencillo y atendían en las casas a las personas.  En este tipo de cosas, pues muchas veces estábamos en las cámaras durmiendo porque no dormíamos en habitaciones, dormíamos en cámaras sujetos a las inclemencias del tiempo, donde se veían los cañizos y teníamos que ponernos mientras dormíamos una palancana de plástico porque la gotera que caía no nos permitía poder dormir y eso al día siguiente teníamos que trabajar era un inconveniente grande. Bueno esas carencias.

 ¿Y cómo eran las relaciones entre los vecinos en medio de tanta necesidad?

Pues estaban tan sumamente vivas y presentes y perennes en la vida cotidiana de los vecinos, que la gente de nuestros vecinos formaban parte de nuestra familia eran como familia. Había una situación como medio de subsistencia que nos encontrábamos hay con unas muletas extraordinarias  de apoyo humano, emocional, de vecindad, de una buena relación donde se había cualquier novedad y enseguida, pues cuando se mataba el cerdo se hacía un presente para todos, esto para tus niños para tus críos, pero era para toda la familia. Entonces había una convivencia  y esto era muy recíproco, ayudarse cada uno en lo que podía porque había familias con un cierto desahogo y se compartía la vivencia en lo económico, en lo social, en lo afectivo. Eso venía a suplir las carencias que teníamos de otro tipo, es decir, en los valores humanos ahí, se puso en manifiesto la importancia del valor humano como patrimonio inmaterial de las personas que llevamos dentro ante lo económico. Lo económico era importante, pero en estos casos sino hubiese habido este tipo de virtudes en las personas con las que nos rodeábamos. La calle era una continuación de nuestras casas. En la calle teníamos nuestros juegos no teníamos  en las casas sitios adecuados, habitaciones. Entonces  la calle eran nuestros juegos, normales y sanos y sencillos.

¿A qué jugabais los críos?

Jugábamos a las cuatro esquinas, jugábamos a las guerrillas por ahí por aquellos sitios inhóspitos de bancales y jugábamos con aros, con tirar una especie barrena, una especie de lima, el zompo, el juego de los rebatos, al gua, a la una la mula, blincando uno encima de otro para demostrar, para hacer ejercicio físico, había muchísimas cosas. Nos íbamos a bañar a balsas que estaban totalmente sin depurar el agua. Yo no sé como deberíamos estar inmunizados, “inmundiciados” como decía mi abuela. Pero estábamos inmunizados cuando no nos pasó lo que no nos pasó, es decir, allí nos bañábamos con objetos que eran cortantes como por ejemplo los botes de tomates, botellas rotas. Allí había animales, había ranas, había muchísimas cosas. Aquello eran las balsas donde el esparto se cocía y cuando estaban libres de este esparto nosotros nos metíamos a bañarnos allí y no nos pasó nada porque Dios no quiso. Y nos bañábamos en cueros porque eran huertas donde no había nadie, de bañadores los mismos calzoncillos.

¿Y de  las fiestas? cuéntanos que fiestas había en aquella época

Las fiestas más predominantes, aparte de las fiestas domésticas como eran la matanza del cerdo y esas fiestecillas de la recogida de las panochas o de la recogida también de la flor de azafrán. Todos esos eran motivos de encuentro y cualquier cosa detalle suficiente y extraordinario para juntarse y relacionarse y fomentar la relación y convivencia entre las personas. Pero la que tiene la mayor preponderancia es la Semana Santa desde siempre, después la Feria de Hellín, porque después de la feria de Albacete  la más importante era la de Hellín, pues su crecimiento demográfico y por su riqueza del esparto. Que setenta y cinco familias vivían desde el año 1820, que yo me encuentro algunos datos, vivían del esparto, es decir, lo que es el trenzado, lo que es la fabricación de alpargatas, lo que es la fabricación de los hilados, lo que es la fabricación de los cofines para la industria de las almazaras, de las bodegas. Luego utensilios para coger, era una fibra sana porque se podía meter por ejemplo la aceituna cuando se cosechaba la aceituna y no se podría y con eso se transportaba en los barcos, se bajaban al puerto de Cartagena y se hacían ese tipo de transportes, en ese tipo de envases, albardas y alborgas.

¿Y los jóvenes como se divertían?

Pues los jóvenes se divertían, mucha gente había todavía ocupada en las tareas de  las faenas agrícolas porque Hellín ha sido también eminentemente, aparte de la fibra del esparto ha sido lo esencial en lo económico pues también tenía lo accesorio que era la ganadería y la agricultura, es decir, la cosa agropecuaria tenía también su atención y había mucha gente joven con absentismo laboral,  porque tampoco obligaban y la gente se ocupaba en eso. Es que era importante, que esas chicas y chicos se fueran a hacer faenas agrícolas, porque la necesidad de disponer de medios económicos era acuciante. Entonces no había sitios, no había institutos nada más que colegios y colegios que no reunían condiciones. Yo estuve en un colegio que era una almazara vieja, en cámaras y nos teníamos que llevar la silla al hombro y teníamos que llevar una cepa de leña cada semana cada uno para encender una estufa, pero que no tenía pinta de estufa.

Me estás hablando de las mujeres ¿las mujeres también trabajaban?

La mujer trabajaba,  si

¿Dentro o fuera de casa?

Sí, trabajaban en faenas agrícolas y luego trabajaban como servicio doméstico muchas de ellas. Pero no empezaron a trabajar hasta los años, cuando empieza a funcionar la industria del esparto, las fábricas de mazo, como machacadores de esparto, como hiladora, de esparto. Ya en la faena de esparto empiezan a distinguirse y ya surge una yutera que da capacidad  para que cientos de mujeres en varios turnos durante el día vayan en grandes masas a hilar allí, para hacer sacos para el tema del café en la Guinea que se exportaba aquí, se utilizaba el esparto como una fibra sana, el esparto y el cáñamo, que son las dos fibras que aquí teníamos para elaborar las alpargatas de esparto y cáñamo. Las alpargatas de esparto duraban menos eran más frágiles y las alpargatas de esparto mezcladas con cáñamo tenía ya más vitalidad, más tiempo.

¿Y eso Antonio de que años estamos hablando?

Estamos hablando de los años cuarenta, cincuenta y sesenta.

Cuarenta, cincuenta y sesenta.

En el cincuenta y cinco se produjo el éxodo masivo de la gente que salieron alrededor de 10.000 personas hacia primero Barcelona, después Francia, después Suiza y después Alemania.

¿Por qué se introdujo el plástico?

Se introdujo la fibra, el propileno y empieza a surgir con otras fibras y va dando de lado al esparto que los cosecheros de esparto no se preocuparon en que eso iba a venir y no hubo una previsión y por lo tanto muchísimos señores que eran cosecheros de esparto llegaron a la más pura ruina. Entonces eso se dejo notar y claro la gente se vio obligada, familias enteras, alrededor de 10.000 familias se produjeron de esta. Luego esas gentes retornaron con economía sana y empezaron a reconstruir sus casas que estaban hechas con habitáculos con muchas carencias y poco a poco en los barrios más primitivos, más primarios, como son los cerros del castillo, San Roqué y San Rafael y empiezan a verse casas más dignas, con la incorporación del tema de los baños, todas esas cositas, pero esto es visible a partir de los años setenta, en el setenta y cinco, cuando van viniendo y alguno va retornado, se vuelven otra vez a ir. En fin esto supone un palo fuerte a la economía de Hellín un parón grande, porque no hay infraestructuras mínimas, las calles estaban sin asfaltar muchas de ellas, solamente las principales. Pero mi calle por ejemplo nunca vió el asfalto siempre eran de barro y de piedra, de chinas, y cuando salías y te ponías zapatos, que no te ponías zapatos más que los domingos, pues realmente era incomodísimo porque venías de barro por todos los sitios. Además las luces muy ínfimas, es decir, muy pequeñas lucecitas apenas, ibas guiados como por los palomos, por un poco por la tendencia y la orientación  que uno tiene incluso de noche.

¿Entonces en los años setenta Hellín ya se convierte en una ciudad más de servicios?

Si, en los años setenta ya empieza a haber algo importante como son Institución de Extensión Agraria, viene colonización y se crea una zona regable con 7.000 hectáreas de regadío, que ya propicia la creación tres pueblos de colonización como fueron Nava de Campaña, Cañada de Agra y Mingogil con lo cual da pie para que muchísimos señores se vengan aquí o los que estaban en Hellín o los próximos a la comarca de Hellín  vengan hacerse colonos y tengan una casa prácticamente asequible en lo económico para poder vivir dignamente y eso hace ya que lógicamente ya no la ganadería y la agricultura sí, porque la agricultura se amplía con frutos procedentes de tener la abundancia de agua y en regadío, pues los frutales especialmente el melocotón, albaricoque, las peras, etc. y la uva. La uva nunca tuvo problemas puesto que se cosecha mucha uva, gran parte se cosecha en la zona digamos levantina que está lindando con Jumilla y de ahí el origen Jumilla, el vino de origen Jumilla que tenemos que decir que se cosechan mas hectáreas en la comarca de Hellín que en el propio Jumilla pero muy bien la decisión que tuvo Jumilla de darle y acuñar el vino suyo y pasa lo mismo con el arroz. Ya Hellín se convierte en bastante rico porque el arroz empieza a tener preponderancia, obtiene importantes premios, ya en la antigüedad los tuvo en las exposiciones universales que se realizan. Tanto en Chicago como en Paris cuando se hace la torre Eiffel y en Barcelona cuando se hace 1929 la Exposición Universal, empiezan a acudir los productos típicos de Hellín como era el azufre, principal abastecedor durante muchísimos años a la Casa Real a Fábrica Real de Armas y tenían asegurada la mercancía claro. Ese material del subsuelo, que es la riqueza de Hellín, que es extraordinario, se ha llegado hacer prospecciones de hierro, de minas de hierro, las de diatomeas, osea de las tierras blancas que también que es propicia para los institutos de belleza y para medicina y muchas cosas y la droguería y cosas de esas. El esparto lógicamente, el arroz tipo Calasparra que se consumía, porque yo estuve en la fabrica también en la arrocera del rio Mundo y Segura y las facturas que yo hacía casi ninguna iban a ningún pueblo de aquí sino de Madrid para arriba. De Madrid para arriba contando Madrid, los principales hoteles y restaurantes de Cantabria se llevaban toda la producción  que hacía  Hellín en materia  de arroz bomba, Calasparra consumido en gran cantidad por su gran pureza y competía y se llevó premios importantes, accésit y medallas de plata en estas exposiciones que he citado antes. Con lo cual va dándole a Hellín un carácter de importancia y hace que en vez de producirse emigraciones se produzcan inmigraciones.

¿Y me imagino que culturalmente también tendrían sus repercusiones?

Si, enseguida sus cines en el año cuarenta y cinco uno y en cuarenta y siete otro, en el cuarenta y nueve perdón. Y ya hay tres cines, uno de verano, empiezan preciosas cafeterías a verse ya. Se crean centros de salud, un ambulatorio y se va viendo algo de asistencia médica luego con el paso del tiempo vemos que la asistencia médica está ya muy atendida digamos porque se va tomando conciencia. Y vienen representaciones de  instituciones como Extensión agraria, Delegación  de Colonización, las escuelas se empiezan a crear colegios con una infraestructuras adecuadas, centros con espacios abiertos para el ejercicio físico para los niños, bueno todo esto, academias y ya pasamos de una enseñanza  digamos de primera enseñanza a la segunda enseñanza y empiezan a surgir institutos y hoy en día contamos con cuatro institutos y bastantes colegios a una gran altura.

Bien a partir de entonces, Albacete ya es un foco de atención y empieza a verse cosas nuevas, instituciones nuevas, infraestructuras nuevas. En vías de comunicación también, los trenes mejoran porque había gente que hacia su viaje a Murcia y etc. También hay líneas de autobuses que propician, de siempre habido, pero en esos momentos de los años setenta y ochenta empiezan a incrementarse con el fin de que la gente puede tener más acceso a otros sitios y la interrelación comercial y social y de comunicación se propicie mucho. 

Bueno Antonio, aparte de ser de aquí de la casa, miembro del Instituto de Estudios Albacetenses, eres Cronista Oficial de la Villa de Hellín. ¿Cuéntanos en qué consiste esto?

Bueno como Cronista Oficial de Hellín, que para mí es el título que más me gusta  y  el que con más orgullo llevo. Pues es que se produce  cuando sale una plaza el Boletín Oficial de la Provincia y yo que me creía que según requisitos que allí se exigían, yo creía en las posibilidades de poder tenerlo y como no había ninguno, había cronistas honorarios que se habían hecho por motivos de una sola cosa, por ejemplo, don Joaquín de Entrambasaguas, era un cronista oficial porque se dedicó a exaltar a un personaje que está oculto en lo literario y por eso le conceden ese título pero es una cosa circunstancial, que ya después él no lo sigue. Entonces yo vengo a ocupar la plaza de Cronista Oficial  de Hellín, de forma oficial en Boletín Oficial de la Provincia y a partir de ahí pues me constituye este cargo honorífico,  que no pagado ni retribuido. Solamente puedo recibir si resido como dice el estatuto y resido fuera de Hellín y represento a Hellín en algún congreso, en alguna cosa, el desplazamiento  desde el sitio donde estoy, Albacete, si voy a Madrid a los diferentes congresos que he ido me deberían haber pagado siempre el  desplazamiento, pero nunca se produjo porque yo no lo pedí.

¿Y en qué consisten tus funciones, Antonio?

Las funciones consisten en ser una especie de fedatario público, de dar testimonio de las crónicas que se producen, de visitas regias, de visitas preponderantes, personajes que visitan Hellín, que quieren saber algo de su historia, el origen de sus procesiones, de sus tambores, esta manifestación tan importante que ha conseguido ser declarada interés turístico nacional e internacional y ahora seguramente la Unesco también entre las costumbres y tradiciones populares posiblemente lo consigue en el segundo intento, el que sea reconocido por la Unesco: !Ojo!

Y como patrimonio inmaterial de la humanidad se le pueda dar este, digamos tercer galardón a nivel mundial.

Bueno ¿háblanos de tus publicaciones? ¿De tus estudios?

A raíz de todo eso y como allí no había Archivo, estaba destruido totalmente, lo tuvo, pero a veces la incuria de los tiempos, el poco interés de sus habitantes, la penuria y la insensibilidad de ciertos ediles, que daban preferencia a los espacios más que a la documentación que existía, pues quemaron muchas cosas y solamente dejaron  los libros de actas desde 1850 hasta nuestros días, que es donde se podían conseguir parte de la vida municipal pero no toda porque allí se quemaron muchísimos documentos importantes y lo que yo estoy hablando del siglo XVI, XVII, XVII, etc., etc. que nos podrían haber aportado mucho y bueno en cuanto la historia. Entonces yo me autoimpuse la obligación por decirlo de alguna forma entre comillas, de ir poco a poco en donde ponía la palabra de Hellín echarle el guante al documento y así he conseguido miles y miles de documentos que me han dado la base, entre los documentos también estoy hablando de documentos gráficos, es decir, 7000 fotografías de Hellín desde el momento que se inventa la fotografía y empiezan los primeros fotógrafos de Hellín yo obtengo un montón de fotografías de temas diversos de Hellín  y todo relacionado con Hellín y constituyo un archivo grafico, un archivo documental y un archivo bibliográfico, los primeros libros que editan los hellineros de mil seiscientos tal, como en este caso es por ejemplo es Cristóbal Lozano, pues lo que yo hago es intentar conseguirlo por medios muy diferentes, y es que si no sería muy prolífero en verdad. Una vez constituido ese fondo documental me da la base suficiente, para una vez ordenado, clasificado y estudiado, ya empiezo a sacar temas concretos y empiezo a hacer pues monografías: las calles de Hellín, el por qué de las calles de Hellín y por qué esos nombres, a quién deben esos nombres, qué acontecimientos importantes se han desarrollado a lo largo de la vida; qué edificios de un marcado carácter, han existido o existen y saber conocer nuestras raíces, es decir, en definitiva, recuperar las raíces que la gente  Hellín no las tenía porque no había ninguna monografía escrita sobre Hellín. Había cosas sobre Hellín pero muy dispersas, tenían que ir espigando sobre libros, revistas, boletines, etc., que no estaban al alcance de las personas. Y yo me impuse eso.

Tienes una publicación, creo que muy interesante, sobre los personajes ilustres de Hellín. Háblanos de esta publicación y de otras que tienes.

Tengo veinte publicaciones hechos en cuanto a libros se refiere, y tengo muchas colaboraciones dispersas por revistas, periódicos, boletines, conferencias, charlas, etc., etc. Pero si, efectivamente la última y definitiva publicación, porque ya no voy hacer más, ahora voy ayudar a que sean otros los que hagan otras cosas, y lo que yo he aprendido a darles a los demás en este sentido. Pues tengo la última que apareció, fue en 2011, que se presentó en la Feria de septiembre de Albacete, porque como  estaba propiciada también y financiada  por la Diputación Provincial, me lo propusieron y les dije que no tenía ningún problema, aunque después se presentara en Hellín también de manera oficial y se trata de la publicación de “Hellineros Ilustres”. La publicación de Hellineros Ilustres comprende 200, 300 páginas, esta publicada por el Instituto de Estudios Albacetenses, que la asumió después de ser informada favorablemente, y recoge a todos los hellineros que tienen la condición de ilustre, desde los primeros inicios que se conocen, desde el 1600, el siglo XVI hasta el primer tercio de siglo XX,  hasta 1925 aproximadamente, todos fallecidos. Quiero decir que hay otros ilustres pero que lógicamente con Juan Carlos Belmonte y Manuel Castell Olivares entrarían en un libro de Hellín contemporáneo, pero vamos ese no es mi tema ahora. Entones estos señores que yo he recogido en las distintas ramas del saber humano, nos encontramos con personajes que están desconocidísimos e injustamente olvidados y tienen una trayectoria que no ha sido suficientemente conocida. Hay gente que ha hecho cosas que a nivel nacional e internacional han dejado una primicia en lo periodístico, en la ciencia, en la pedagogía, en materias de estas e incluso algunos son considerados  precursores del romanticismo por ejemplo en la provincia de Albacete y el escritor más importante de la provincia de Albacete en el siglo XVII, pues es Cristóbal Lozano Sánchez, donde es plagiado por muchos que hoy están en la cima de la literatura española y en cambio esta persona ha sido ignorado siendo la base y han sido plagiados por Zorrilla, Espronceda, etc., y con el mayor descaro, entonces no se llevaba a la gente al juzgado cuando se plagiaba, claro. Este hombre pues era sencillo y aunque se dedicó  en principio a la religión, su verdadera vocación fue la literatura. Y si bien fue sacerdote  llegó a ser Deán de la Capilla de la Catedral de Toledo. El hombre siempre estuvo dedicado al tema de la literatura y nos ofrece libros extraordinarios de los cuales se han hecho ediciones numerosísimas, quiero decir que universalmente e incluso en el extranjero está editado, pues bien este señor es uno de los más importantes y quiero decir, el libro viene a poner en actualidad y también como un gesto como de desagravio hacia esas personas que por las circunstancias, que  no son nada achacables a ninguna situación, sino a la propia vida ser humano, que a veces nos mostramos ingratos con nuestros propios paisanos, yo creo que son merecedores de al menos una simple  calle, lo más sencillo. Hay un pedagogo que fue el que descubrió la sordomudística y es el que saca y el que desmutiza a un montón de gente que eran mudos y sordos y los enseña a escribir, a leer y  hasta a hablar con su método que descubre.

¿Era Hellinero?

Era hellinero  y tiene una fama internacional, tiene unos libros preciosos, era un sabio, aparte de ser un pedagogo que fue cuando desmutizó a muchísima gente, en Hellín, empezó y se corrió como la pólvora, enseguida el rey de turno, entonces Felipe III, pues lo llama, porque lo estaba llamando la gente de la nobleza que tenían ese problema con sus hijos y parientes, y llaman al profesor hellinero, Ramírez de Carrión,  para que desmutize a estas personas que acaban y se producen en el número uno en la sordomudistica, y claro en el Instituto de Sordomudos de Madrid tiene un lugar preeminente.

Hellineros Ilustre. Bueno me han contado que han puesto a una calle tu nombre, ¡que orgullo Antonio!

Pues sí, la verdad  es que yo dije que se esperasen a que me muriese para ver si mi trayectoria era merecedora de este homenaje y si no es que no, pero no, se empeñaron y dijeron a burro muerto se va al rabo. Si me pusieron una calle además me la pusieron en frente a la calle que donde  yo nací, aunque fuera a trescientos metros de distancia pero yo realmente ese panorama que hay allí y ese entorno medio rural, medio urbano, para mí es muy familiar porque allí vi las primeras luces al nacer y entonces me han dedicado una calle.

Un par de preguntas muy breves que ya estamos terminando. Háblanos de las costumbres y las tradiciones de Hellín.

Bueno, las tradiciones de Hellín al estar influenciada por toda la zona de Murcia, la Sierra de Albacete, es muy heterogénea, es decir, incluso la cocina es muy variada porque está formada por la cocina murciano levantina, la serrana y la manchega. Tenemos el cuchifrito, el arroz con conejo, las tabillas que son las cáscaras de las habas, pero sobre todo el arroz con conejo y unas de romero que se les echaba para darles más sabor. El cuchifrito, el patagorrida, eso en lo gastronómico. Y luego los vinos, que también tenemos unos vinos jumilleros buenos. También el tema de la fruta, por ejemplo los combros, aquí no se conocen los combros es una familia de los pepinos, pues el combro vas a cualquier sitio en  Albacete y ¿Que eso de los combros? y  no los conocen. Los almeces  que también se comían, nos los comíamos los críos los almeces, un producto que es como una aceitunilla.

La indumentaria es especial porque ya tiene la influencia murciana levantina y ya no van con esos refajos tan pesados y tan cerrados en sus vestimentas y como pasa aquí en la Mancha, y lógicamente eso tiene un aire más parecido a la indumentaria de Murcia y con esas mangas que  no son cerradas sino que son abiertas, las mujeres van con medio brazo descubierto, propiciado ya por prendas mucho más llevaderas y menos adaptadas al frio.

La Semana Santa.

La Semana Santa y el tema de las danzas también está la danza de punta y tacón  en el folklore musical, están las seguidas de Hellín, están las torrás, están las enredás. Las dos más representativas de toda la danza que tiene Hellín entre sus jotas de Hellín seguidillas manchegas y las jotas de punta tacón están las torrás que se bailaban mucho después de la matanza de cerdo para que el tocino no se enranciara, y las otras se llaman enredás porque es una enredá constante que requiere una gran capacidad física de aguante. Se hacen aquí mucho, cuando tanto la danza de magisterio y como la abuela de Santa Ana, representan siempre las danzas de Hellín de las enredás y se visten de hellineras las propias chicas de aquí de  Albacete, y me da mucha alegría cuando eso no son capaces ahora de mantenerlo en Hellín y tenemos que lamentarlo y sin embargo la provincia sí se preocupa en este sentido. Y por último los danzantes de Iso, que consiguen el Premio de Danza Antigua en el año sesenta y uno  y se consigue para los danzantes de Iso que es una danza del siglo XVII, mil seiscientos y pico, mitad guerrera y mitad religiosa. También de mucho aguante porque los danzantes de Iso y  son danzas que se representas en época especialmente en Navidad. Esas son las más representativas en la danza, en lo gastronómico y en los vinos que están influenciados por el origen de Jumilla. Aquí por ejemplo tenemos en Albacete tenemos la Manchuela y tenemos un montón de sitios, es decir, aquí  hay un conglomerado de sitios que se puede ir a catar los vinos buenos pero en Hellín están determinados por el origen de Jumilla.

Y háblanos de la Semana Santa.

 La Semana Santa como elemento tradicional y más ancestral, más participativo y más gancho tiene, en cuanto más gente que no nos conoce y también lógicamente un buen incentivo para el turismo,  congrega casi en estas fechas cuando se realiza supone casi un cincuenta por ciento de la población de Hellín que se duplica. Y en este caso tienen fenómeno que aparte de expresar un toque que es autóctono, que nace de la misma gente y que no está copiado de nadie ni de nada y surge de forma espontánea  y que llega a constituirse como ya unos cuatro o cinco toques variados que tienen sus nombres populares y que llegan a despertar que personas en su mayoría, el ochenta por ciento de los que ejecutan esta tamborada, lleguen a ser diestros tamborileros  y con maestría y habilidad sorprenden tanto chicos como chicas, porque ante la mujer no podían participar hasta el año cincuenta que ya se incorpora, hoy día vemos mujeres y hombres participando en esta grande manifestación  donde el tambor es capaz de unir el tambor por igual de todas las personas sin distinción de clase, de edad, de altura, de anchura, de posición social, de nada, es decir, se ponen la túnica tradicional de Hellín y con eso se unifican criterios, se vive la Semana Santa hablando de un solo tema, participando de un solo rito, en un escenario centenario de siglo ya, que no ha variado nada, es que cada día tiene un poder de convocatoria más grande, estamos hablando de algo que es un fenómeno  que por eso se le ha reconocido que la única tamborada de las dieciocho tamboradas que se celebran en España sobre todo con el bajo Aragón  sea la que ha conseguido la Declaración de Interés Turístico Internacional.

 

 

Otra pregunta te quería hacer Antonio. Parajes naturales que tú veas y que a ti más te gusten.

 Hay indistintamente con la arqueología en Hellín y las pinturas rupestres no hay que olvidar la ruta de los pantanos. Tenemos tres pantanos a menos de veinte minutos en Hellín, como Talave, Cenajo y Camarillas que son una preciosidad en el paisaje rural. En lo paisajístico vemos cosas preciosas. El olor también de esas plantas aromáticas que tanto predominan en Hellín y que tanto proliferan y que supone para la apicultura un buen digamos un buen establecimiento para que los apicultores obtengan las mejores mieles. Pues claro eso es lo que produce realmente la variedad de plantación en lo que produce la riqueza apícola y eso es algo que en Hellín se ha explotado mucho, hoy en día la gente esta dedicándose a otras cosas pero la apicultura ha tenido una preponderancia  importante en tiempos pasados, como el azafrán.

La ruta de los pantanos recomiendo que se haga, porque  hay carreteras accesibles para con los medios que tenemos con nuestros vehículos a motor, hacerlo supone una relajación para la vista porque hay preciosidades en lo arbóreo, en lo vegetal, en los montículos, en las prominencias que hay , los montes, los nombres de los montes, esas cascadas, esos barrancos y bueno  si se hace como yo lo he hecho, embarcándome en una zodiac pequeñita que yo tenía y como he visitado, me meto por sitios inhóspitos donde realmente me llevan a ver  cosas y aves, toda la cosa de ornitología también son motivos para con el agua que es un elemento de vida, ahí vemos esa bandada de patos cuando despiertan   en una mañana a las  seis de la mañana en el pantano del Talave y empiezan a marcharse los patos, en fin todas las aves acuáticas. Eso es un espectáculo precioso y luego cuando regresan por la noche al atardecer, es decir, tienen su sitio de cobijo, muy rico en aves de todo tipo, en riqueza arbórea, en plantaciones de buen olor y se huele a Hellín, por eso cuando se va a Hellín, como aquí en Albacete no tenemos montes cercanos, hay que alejarse ciertos kilómetros para encontrar montes o sierras, pues allí sí, allí tenemos ese tipo, que conforme te vas acercando a Hellín, el olor huele a Hellín, claro es que cada pueblo tiene un olor natural. Se ven  chimeneas por ejemplo en otros pueblos, como Almansa y Villarrobledo pero allí se huele a Hellín, yo por ejemplo que voy ejemplo que voy con mucha frecuencia, distingo cuando estoy llegando a Hellín, que cosa más curiosa ¿no?

Una anécdota Antonio que quiero que cuentes de cara a la cámara. Esos caramelos del Congreso que nos traes siempre a los trabajadores del IEA. Cuéntanos la anécdota  por favor.

La anécdota es muy simple, cuando se prohíbe en 1880 que en el parlamento, en las Cortes se prohíbe fumar, se busca una alternativa para satisfacer ese síndrome de abstinencia que se produce en la gente fumadora, y entonces un ministro importante que tiene raíces en Hellín, propone al presidente de las Cortes, que por qué no se llevan unos caramelos, que hace una ilustre confitera de Hellín y que goza del título real en el cual Alfonso XII le concede la licencia para que sea la proveedora  de Real Casa mientras exista la monarquía, de los dulces de Hellín, como son los caramelos, las peladillas, turrones, etc. Entonces se hacen unos caramelos del Congreso, que se distinguen porque están elaborados con miel y no con azúcar, como los otros cilíndricos que también son de la misma fábrica de la Elisa y este caramelo cilíndrico y como es transparente y se ve y lleva un trocito de yema de huevo incorporado en el centro y es de una forma irregular y está hecho de una forma irregular, no perfecto el circulo, y quieren respetar como antes se hacía y se cortaba y se corta de una forma informal. Este se vino consumiendo durante muchos años en el Congreso precisamente para el tema de la sustitución del tabaco, el mono del tabaco. Esto hizo que esta, fábrica que tenía la fama de proveedora de la Real Casa en 1850 que es cuando se hizo la fábrica y durante Alfonso XIII se sigue manteniendo, es decir Alfonso XII y Alfonso XIII  confirma el privilegio que tiene la fábrica de la Elisa, para que siga siendo la proveedora, y ya con el tiempo lógicamente se pierde. Hice una visita a Jesús Posadas con el motivo del tema de las tamboradas de la Unesco, me lleve una caja y decía él que allí siempre había una caja de caramelos, pero no sabían  que eran de la Elisa, pues estos son caramelos del Congreso y cuando se consuma esta caja a la entrada del hemiciclo, esta caja hay que ponerla aquí, con su caja que pone la Elisa, y que los caramelos que yo he traído se sigan consumiendo, y dice él, ¡Se lo prometo que así va a ser¡

¿Qué es lo que más te gusta de Hellín?

Soy un enarmonado de Hellín, para mi Hellín es mi Dulcinea a la cual yo le he dedicado esfuerzos de todo tipo. Cualquier cosa de Hellín me interesa y me afecta cuando se daña a Hellín  y no se da la estampa que a mí me gustaría que se diera en todos sus aspectos y promocionar  Hellín en todo su ámbito, en todos los aspectos de conocimientos,  de descubrimientos, de preservación, de conservación pero lo que más me gusta es la Semana Santa  y el patrimonio que actualmente tenemos, la colección de imaginería religiosa que tiene una importancia suma. Esta debida de grandes escultores de antes, durante y después de la guerra que nos han dejado su huella, y lástima que lo que había anteriormente desapareciese con motivo en la Guerra Civil donde hay tallas de inmortal del Salzillo que dejo allí su huella puesta en imágenes que ahora están en el recuerdo de todos los que los hemos conocido aunque haya sido sólo en fotografía. La Semana Santa es para mí es lo que mayor importancia tiene, porque se despiertan los sentimientos, se agudiza el sentido de la hospitalidad de tal manera que queremos transmitirles a los que nos vienen lo que tenemos y se lo hacemos con desprendimiento, para que vivan en nuestras casas, que coman en nuestras casas, que duerman en nuestras casas, que no busquen alojamiento por ahí. Entonces, el sentido de  hospitalidad es algo que está siempre  presente en la vida de los hellineros, como una característica especial, pero bueno, en ese caso lo presentamos como nuestra mejor tarjeta de visita y es en Semana Santa.

Por último Antonio, con tu trayectoria de vida tan intensa e interesante. ¿Qué consejo les darías tú a los jóvenes de hoy en día?

La recuperación, que no es poco, de nuestros signos de identidad, que nos lleven a sentirnos orgullosos de haber nacido en Hellín y que se potencie lo que realmente hay  pendiente de proyectar, que ayuden en lo medida de lo posible cada uno y que no hay que ser nada especial en esta vida para ser una persona que tenga, y sobre todo las cosas que se hagan en común, unirse a los proyectos y a las iniciativas que tengan un aspecto común, y cumplir una función común entre varias personas y que surja  de un deseo comunitario y si individualmente alguien tiene cualquier iniciativa, que los jóvenes que son la continuación de nuestra sociedad, sean capaces de apoyar de cualquier forma, económicamente, laboralmente, moralmente para que Hellín sea cada vez más Hellín. Cada vez que aparece un libro sobre Hellín ó alguna otra iniciativa no necesariamente un libro, pero cuando viene alguien con una cosa que proyecta y se crea algo que beneficia a Hellín, como fue el Hospital Comarcal, que funciona de maravilla por cierto, y desde aquí doy la enhorabuena a los que lo hacen posible como es el personal sanitario, pues creo que ese tipo de cosas, lo que se debe hacer es proyectar y que se debe hacer cada vez más grande, en esta iniciativa en lo sanitario, en lo docente, en lo arqueológico, en lo económico, es que tenemos fuentes importantes, tenemos un subsuelo, hemos tenido una prensa importantísima  a lo largo de los años antes de la guerra, que se han descubierto hasta cincuenta  títulos de periódicos, es decir, era muy prolífico y había hasta una década, el año 1920 donde funcionaban a la vez simultáneamente seis periódicos y hasta un diario, seis semanarios y un diario. La inquietud periodística en Hellín demuestra  la inquietud cultural que existía cuando no había medios económicos, y lo que no había de medios económicos se suplía con esto y con esto, con el corazón y con la cabeza.

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