Enrique Villena García

Trabajó desde los 8 años de pastor, primero en una aldea cerca de Motilleja, pueblo vinculado estrechamente al río Júcar, y posteriormente en la finca de Pozo Rubio propiedad del Marqués de Molins, para finalmente ser pastor por cuenta propia. Su padre trabajó en el monte sacando madera. Cuenta su infancia, sus primeros recuerdos del Júcar, donde se ahogó un tío suyo y como utilizaban una barca para cruzar. Habla de las riadas y de la vida en la aldea, así como de los múltiples trabajos que se realizaban.

Fecha de entrevista: 08/06/2021

Comarca: La Manchuela
Municipio: Motilleja
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1946
Género: HOMBRE
Entrevistador/a: Antonio Lucas (Producciones Bressol)

Bueno, pues, buenos días, me llamo Enrique Villena García y soy natural de aquí de Motilleja.

Entrevistador - ¿Qué edad tienes, Enrique?

Pues cumplí, el día 26 de febrero, cumplí setenta y cinco años. Entonces mi vida casi siempre ha estado ligada pues aquí en el pueblo y en algunos sitios cerca de aquí del pueblo, pero que siempre he estado en contacto, ya que todos, mi familia, mis padres, mis abuelos, todos eran de aquí. Entonces si nosotros somos todos de aquí, no nos venimos de ningún sitio.

 

LA ESCUELA EN MOTILLEJA

Bueno, entonces, pues empiezo diciendo que cuando yo era pequeño hasta los seis años no me admitieron en la escuela, como a todos. La escuela entonces estaba aquí arriba de donde estamos ahora, encima de nosotros estaba la escuela, y a la escuela, pues fui dos años y medio porque a los ocho años y medio ya vinieron a buscarme para irme a trabajar a una aldea, a cuidar de los animales, ovejas, cabras, yeguas, cerdos, todo lo que había.

 

ALDEA DE POZO RUBIO

Pues la aldea estaba de aquí a unos 14 kilómetros. Sí, está... Estamos en Motilleja por aquí, por la carretera de Pinares del Júcar, al mismo pasar la Cañada Real a la derecha, allí donde están los helicópteros. Todo eso pertenecía a la aldea que yo fui con ocho años y medio, y al año y medio o así, pues, me vine aquí a la finca de Pozo Rubio, porque mi padre ya llevaba muchos años trabajando allí.

Y allí en Pozo Rubio había siempre gente de aquí del pueblo y yo lo que más echaba de menos era gente de aquí del pueblo. Y bueno, que ya con diez años me vine a Pozo Rubio. Pozo Rubio es una finca que es propiedad, siempre ha sido propiedad de la familia del Marqués de Molins. Era don Mariano Roca de Togores, que este señor fue ministro con el rey Alfonso XIII y él fue el que mandó construir la carretera que viene desde Romica por Pinares del Júcar y pasa desde aquí Motilleja y llega hasta Iniesta, en la provincia de Cuenca. Entonces allí en esta finca estuve pues hasta que me fui a la mili y al irme a la mili, pues cuando vine, pues estuve tres o cuatro años por aquí.

 

(TRABAJO Y ECONOMÍA- Salario - Oficios)

VIDA EN LA ALDEA

Pero como, o sea, lo que salía y entonces yo allí estaba, pues había más familias y yo estaba, como mi trabajo era el pastoreo, pues allí había otro hombre, su mujer, su familia, tenían un hijo y una hija y yo estaba allí con ellos, yo comía con ellos y yo estaba con ellos.

Sí, ellos cobraban lo que tenían ajustado de su sueldo, más lo que les daban por mí. Como se ha dicho por aquí, una aniaga, o sea una aniaga es la manutención. Lo que ajustaron ellos para que a mí me dieran de comer. Entonces él lo cobraba y yo estaba allí con ellos.

 

SALARIO EN LA ALDEA

Era poquito, porque yo de eso no me acuerdo, porque ya con esa edad el que se encargaba de eso era mi padre, mi padre cuando llegaba el mes o eso pues lo cobraba y yo de todo eso no. Siempre, siempre hemos hecho igual hasta que uno no se hace mayor, cuando se trabajaba, lo mismo yo que los demás, los padres se encargaban de cobrar y si cobrabas tú, lo que ganabas se lo dabas a tu madre.

Luego ellos te compraban lo que te hacía falta o te daban. Si tenías que salir un día de fiesta te daban lo que necesitaras.

 

TRABAJO DIARIO EN LA ALDEA

Pues más o menos era levantarnos por la mañana muy temprano, tanto en invierno como en verano, pero en invierno, sobre todo cuando ya amanecía, ya nos habíamos comido el almuerzo. Para cuando ya salía el sol te ponías a trabajar al monte con las ovejas y hasta que se hacía de noche. Así un día y otro día. Y lo peor eran los días que llovía, que esos días, pues en aquellos años, ya te estoy diciendo, que sería antes del año 60, pero bueno, vamos a ponerle el año 60. Yo nací en el 46 y tendría 12 o 13 años cuando estoy diciendo esto. Entonces, si amanecía un día lloviendo, todo el día bien mojado de agua en el monte, porque allí entonces ni existían los paraguas, ni los impermeables, ni las botas de agua, ni nada. Y ropa tenías la que llevabas puesta, por la noche llegabas y te acercabas a la lumbre. Te pensabas que se había secado la ropa que llevabas, pero otro día, cuando te la ponías, estaba húmeda. Y así, así era.

Entrevistador- ¿No se paraba, no?

No, bueno, yo cada quince días tenía un día libre y ese día venías y te cambiabas la ropa. O sea, que tenía que aguantar allí los 15 días con la misma ropa. Sí, sí. No como ahora que te cambias a cada momento y porque tienes allí 20000 cosas para ponerte. Pero entonces era así, que había mucha pobreza, mucha miseria y muchas calamidades y yo calamidades, en eso, yo he pasado muchas y porque a mí me trataban muy bien. Esto ya he nombrado antes a este señor, que era el marqués de Molins, que yo no lo llegué a conocer, porque yo ya hace años. Pero luego he conocido a los nietos, que han sido los marqueses que he estado yo con ellos. El Marqués de Pozo Rubio, sí. Y ya el último marqués que hay, que ahora la dueña de la finca es hija de la Marquesa de Santa Cruz. La Marquesa de Santa Cruz es, era, porque ella ha muerto también, prima hermana de doña Cayetana, la Duquesa de Alba, y yo he estado allí con ellos. Muy bien. A mí me han apreciado mucho y me siguen apreciando mucho.

 

LABRADORES Y PASTORES

Entrevistador- ¿Cuánta gente vivía allí?

Entonces sí había gente, entonces pues vamos, mucha gente, mucha gente para una aldea, a ver allí veinte personas ya era gente, porque entonces ten por cuenta que allí la tierra se labraba con mulas.
Entonces había seis o siete pares de mulas y cada par de mulas llevaba un obrero. Entonces un mulero que se llamaba iba con las mulas, le decíamos mulero. Entonces estaban los labradores, que tenían tres hijos, dos hijos y una hija. Había varios hermanos. Los labradores eran varios hermanos, que no era uno solo. Luego estaba el pastor con la mujer, dos hijos, dos guardas que había, en fin, el encargado, que allí nos juntábamos 20 o 25 personas

Entrevistador- ¿Todos trabajadores de allí?

Todos trabajadores, sí. Solo cuando venían el marqués y la marquesa y se tiraban allí diez o quince días, eran los únicos que no trabajaban, pero los demás que vivíamos allí. Todos trabajadores, uno de guarda, el otro con las ovejas como yo, los otros a labrar y a cada uno a su misión.

Entrevistador: ¿Que vivíais en sitios diferentes?

Sí, allí cada uno tenía su vivienda, había cuatro o cinco, cinco o seis casas. En cada vivienda vivía una familia. Entonces, ya he dicho, yo estaba allí con el mayoral, que se llamaba el mayoral de las ovejas, y yo estaba allí con ellos.

 

(Infraestructuras)

LA VIDA EN LA ALDEA ANTES Y AHORA

Ha cambiado pues igual que en el pueblo, antes allí sólo teníamos luz, o sea, solo tenía luz el palacio.

Lo demás no tenía luz, sólo había luz en un motor de un pozo que había para sacar agua para las ovejas. Pero las viviendas de los demás no tenían luz, ni tenían agua corriente ni nada. Y eso luego, ya después. Luego, ahora ha cambiado también por otro motivo, porque antes la gente vivía allí, vivían allí y por las mañanas sacaban a los nenes allí, a la carretera, venía un autobús escolar y los llevaba. Y luego a las tres de la tarde los devolvía otra vez. Pero ahora la vida ha cambiado, porque ahora allí ya prácticamente sólo vive el encargado. Ese sí está allí, sólo el fin de semana que le tocaba irse, que vive en Malagón en Ciudad Real. Pero ahora los que están trabajando tienen sus coches y viven en Albacete. Vienen por la mañana y están su jornada y al terminar con el coche se van otra vez. Y eso es lo que ha cambiado. Luego también las casas antes no tenían, que era lo que hablábamos antes de aquí del pueblo, no tenían cuartos de baño ni tenían nada. Y ahora, ahora tienen sus duchas, los cuartos de baño, en fin.

Allí hay pozos, hay varios pozos allí dentro de la finca, entonces allí no había problema con el agua, había agua para beber, nosotros los animales y todo, así que de agua estábamos abastecidos. Lo que pasa que claro, siempre decimos que recordamos aquello así con mucho, pero lo recuerdas no porque entonces, hay gente que dice que se vivía mejor, no, mentira, quién dice ahora que antes se vivía mejor, es mentira, no sé por qué piensa eso, lo único que pasaba que antes se era joven y la juventud pues puede con todo.

(Matanza – Vecindad)

Pero antes me acuerdo yo que, en aquellos años, llegaba la época de las matanzas, y al dejar nuestro trabajo pues decían, pues en la aldea que está a dos o tres kilómetros, cogíamos y de noche íbamos andando, y cenábamos allí como invitados, el día de la matanza era un día de fiesta, y nos veníamos luego a lo mejor a las dos de la mañana, otra vez andando, y claro esas cosas, había mucha familiaridad entre la gente de una aldea y la de otra, ¿sabes? Nos llevábamos todos muy bien, y eso pues mira, ahora vas a Albacete, te encuentras con esa gente... perdonad, a veces te emocionas cuando te acuerdas de todo esto, entonces seguimos en contacto con todas esas persona que viven, que entonces teníamos 14-15 años, hasta 20 años que entonces ya me fui a la mili, pero que hemos mantenido siempre unos vínculos de amistad, y casi más que amistad, como si fuéramos familia, y claro eso es lo que se recuerda con cariño, pero no porque se viviera mejor que ahora, yo pienso que no, porque quien me diga que viene mejor desde 20 km en bicicleta que en un coche, pues no. Yo creo que se va mejor en un coche que en una bicicleta, y antes los que venían a trabajar desde 20 km a la aldea venían en bicicleta y a veces dos en la misma bicicleta, y ahora todo el mundo tiene su coche, y vienen con su coche, y se va por la noche a su casa, y duerme en su cama, y antes aquí pues no es igual, han cambiado las cosas, yo pienso que la vida de ahora es mucho más cómoda y más fácil que se vivía hace 50 años. Pero claro, también yo veo ahora la gente joven y veo, lo veo por ejemplo en mi sobrina que se juntan las amigas, los amigos, y se van a pasar el día a Valencia o a pasar el día a Murcia, o se van de despedida de soltera a Cádiz, antes no lo hacíamos porque no podíamos, pero esas amistades son amistades para toda la vida también, puede ser que alguna vez con algunos por lo que sea se discuta o se queda mal, pero que yo pienso que ahora también la gente, ahora la gente también se aprecia y se quiere y se respeta mucho, no sólo antes, lo que pasa, lo que te he dicho, nosotros ya los que vamos siendo mayores mucha gente ya dice, no, la vida de antes era mejor, yo no cambio la vida que tengo ahora por la de antes. Así que cada uno que diga lo que quiera.

 

TRABAJO EN EL CAMPO

Yo a mi padre entonces lo veía casi todos los días porque iba allí a trabajar, a mi madre no porque ella se quedaba aquí, pero también había épocas como en verano que entonces, estamos hablando de hace ya 60 años, entonces no había cosechadoras como ahora y todo eso para hacer las faenas, entonces se empezaba a segar a mano a finales de mayo y terminaban ya a mediados de julio, entonces mi padre y mi madre iban allí a segar, y a mi madre también la veía, y ellos se quedaban allí y se quedaban allí un mes o más que duraba el tiempo de la siega, y entonces sí veía yo a mi madre y sino pues ya la veía cada 15 días cuando ya venía yo al pueblo, y mi padre comía allí casi todos los días, pues casi todos los días que lo veía.

 

(Caza - Monte)

ACCIDENTE DEL PADRE

Mi padre estaba en una finca allí también cerca y aquello, según dicen, fue una equivocación, era en la época, sería el mes de octubre y era la época de la bellota y él estaba trabajando en esta casa que digo yo, no en Pozo Rubio, en otra que linda allí que está muy cerca y se ve que se agachó allí abajo de una carrasca para coger unas bellotas para echarlas al bolsillo y estando agachado le pegaron un tiro y le cogió la cabeza, y donde más recibió los plomos, los perdigones fue en una rodilla, y bueno lo llevaron al pueblo de La Gineta, y allí con unas pinzas, pues los perdigones que iban un poquito así más someros, se los quitaron, pero le quedaron algunos más dentro, más profundos, y luego ya con el tiempo aquello le llegó al hueso y era imposible, se le puso la rodilla muy, y entonces ya hubo que llevarlo y operarlo, pero aquello de operarlo hace ya 60 años, que no estaban los adelantos que hay ahora, le quitaron la rótula de la rodilla, y la rodilla se le quedó derecha, no podía doblar la rodilla y bueno, entonces ya él dejó ya de ir, él iba y venía siempre con la bicicleta, y al no poder montar ya con la bicicleta pues ya dejó, y aquello ya, cuando mi padre dejó de hacer esas faenas, esos trabajos, el monte lleva 30 años que ni han podado ni han cortado pinos ni nada, eso estaba hecho un bosque, y ahora sí, hace unos años han ido cortando pinos lo han esclarecido, han cortado las matas que había, en fin que han dejado el monte mejor.

 

(Minería)

TRABAJO EN EL MONTE

Mucha gente tenía que ir a trabajar al monte, en invierno sobre todo muchos hombres de aquí del pueblo hacían una cuadrilla y mi padre se encargaba de eso, mi padre era el encargado del monte de ahí en Pozo Rubio, él era el encargado e iban gente en varias cuadrillas.

Entrevistador- ¿Qué trabajo hacían?

Cortar los pinos, entonces no había motosierra, había que cortarlo con un serrucho, uno se ponía en una punta y otro en la otra punta y tiraban uno pa’llá y otro pa’cá y así cortaban el pino, y luego con hachas quitaban las ramas y pelaban el pino que se decía.

Entrevistador: ¿Qué hacían con la madera?

La madera se la llevaban y lo otro, aquello como decimos del cerdo se aprovechaba todo,  allí no quedaba nada, luego la gente, entonces como los hornos todos funcionaban con leña pues venían carros de Albacete de todos los hornos de Albacete, de por allá de pueblos de alrededor y la leña fina, no el palo, la madera no, la leña fina se la llevaban para los hornos para cocer el pan, y entonces mi padre allí, y luego lo que he dicho antes, le decíamos el curtido que es la corteza del pino, con el hacha cortaban el pino y la gente con un rastrillo iba con una espuerta y enganchaban al carro y a razón de lo que se llevaban pagaban, allí se cobraba por todo, se aprovechaba todo, hasta los troncos que están en la tierra la raíces también se sacaban, iba gente con unos azones de montes y yo me acuerdo de verlo.

Entrevistador: ¿El monte era de los marqueses?

Sí, el monte era de los marqueses.

Entrevistador: ¿Ellos pagaban por los troncos?

Todo, allí se cobraba todo, unos se llevaban unas cosas, otros otra, la madera lo que es el palo la madera para puertas o ventanas, para mesas sillas, venían, ya habían camiones y eso y se lo llevaban con camiones, la leña más fina se hacían gavillas las cuadrillas de los que iban, unos iban pelando los pinos, otros serrando delante, otros atando la leña, cogían y iban echando una rama encima la otra, se ponía una cuerda por debajo y esa cuerda gente de aquí del pueblo, mi abuelo por parte de padre, por allí por las ladera del río había mucho esparto y cogían esparto y hacían la soguilla esa para después atar la leña, se ataba la leña y allí todo desaparecía, se aprovechaba todo. Luego iban con las rastrillas y lo echaban al carro, y cuando se terminaba el invierno el monte se había quedado limpio.

 

(Ganadería - Oficios)

EL OFICIO DE PASTOR

Pues entonces tenía un vecino que tenía ovejas y las llevaba junto con otro cuñado. Los dos cuñados llevaban ovejas y como yo había estado ya antes con las ovejas y eso y yo era una persona que, pues me han apreciado siempre por mi trabajo y porque yo nunca he dado problemas con nadie, siempre he hecho lo que tenía que hacer bien y nunca, eh. Entonces, el cuñado de mi vecino, que ya se han muerto los dos, se le iba el pastor que tenía y entonces empezó a insistirme que me viniera. Yo ya no había hecho ánimo de volver a coger el ganado ni nada, pero bueno, ya insistió, insistió tanto que iba, pues venga. Ya también, en parte por eso, porque los inviernos eran duros, ir con la moto a Albacete, que a veces iba y la nieve estaba fuera de la carretera y cuando llegabas allí, pues no, aunque ya entonces ibas abrigado y eso, pero hacía frío y entonces ya me vine, y entonces estuve aquí, con este hombre, pues 20 años.

Entrevistador: ¿20 años de pastor?

Sí, y ya el hombre se jubiló. Y yo le he cedido un terreno que tenía ya de, que era de mi padre, e hicimos el trato. Aún le aboné algún dinero con las ovejas que él tenía y las junté con las mías y estuve casi otros 20 años. Con las mías, 15 años o por ahí. Pero, ya al pueblo, pues al principio el corral donde se dejaba el ganado pues estaba a 200 metros del pueblo, pero el pueblo ya empezó a crecer, empezó a crecer hasta que donde dejaba las ovejas ya se quedó dentro del pueblo y lo que pasa, pues las calles ya hasta hacía poco eran de tierra, pero ya las calles empezaron a asfaltarse y la gente, pues le gusta,  que eso es normal, las mujeres poner sus macetas allá en la puerta. Y entonces ya se complicó la cosa para salir con las ovejas por ahí. Entonces cogí. Y como yo, la mayoría de los días me iba para allá para el río. Pues allí en los peñascos del río había pegado un corral, las paredes no eran muy altas, pero en fin, le subí y eso, arreglé aquello, me gasté allí un dinero. Y yo, cuando me fui allí, pues pensaba que digo, mira tú alguna vez, los jóvenes, en plan de broma, porque eso siempre lo hemos hecho, de entrar a un corral, llevarte un conejo para comértelo entre 3 o 4 o 5. Yo también lo he hecho alguna vez en plan de, y yo pensaba, digo, pues alguna vez algún cordero se van a llevar, digo. Pero bueno, a ver, no pasa nada. Porque se lleven 2 o 3 corderos al final de año tampoco vamos a, pero es que no fueron 2 o 3, es que ya empezaron a llevarse a llevarse y aquello ya era imposible.

 

(Río)

EL RÍO JÚCAR

El río, ya he dicho que la finca esta llegaba hasta el mismo puente, allí hay un trozo que es donde hicieron...

Entrevistador -¿Qué puente?

El puente de Cuasiermas, siempre se le ha dicho… Es Cuevas Yermas, pero siempre se le ha dicho, el nombre suyo es Cuevas Yermas, pero la gente siempre le conoce Cuasiermas. Entonces la finca esta que te estoy diciendo, del marqués de Pozo Rubio, todo lo que es el campo de golf, una urbanización que hay hasta el río y lo que es, donde hicieron la playita esa que hicieron, los cedió la marquesa al Ayuntamiento de Albacete, pero antes de que hicieran la carretera y el puente, un poquito más arriba del río, del puente, a unos 100 metros o por ahí eso ya no lo llegué a ver. He visto allí si vamos ahora lo vamos a ver.

 

LA BARCA

Allí había un embarcadero y la gente que tenía que cruzar, pues allí había como un barco y cruzaban el río al otro lado. Hasta con carros, con carros cargados, metían el carro, lo cruzaban al otro lado.

Entrevistador: ¿Había allí alguien que se encargaba?

Sí, sí, había allí, allí, la marquesa tenía un empleado allí para que se encargara de cruzar a la gente para arriba, para allá y para acá. Y claro, pues a lo mejor era una barca, pues que tendría 4, 5 metros de ancho, y de largo, pues no sería muy largo, pero cruzaban allí, ¿sabes? Por allí cruzaban. También se dice que pagaban, yo eso ya digo que yo, cuando  de eso ya no me acuerdo, pero está allí aún donde estaba todo aquello. Aún se ve allí la obra para los que hay allí aún en el suelo, que aún están, ¿sabes? si eso llevará allí ya, pues no mucho, que hace ya más de 100 años están allí. Claro que hace ya más de 100 años y eso está allí aún, ¿sabes?

 

(Río - Muerte)

PRIMER RECUERDO DEL RÍO

El recuerdo no es así muy bueno. Bueno, ya teníamos 13 o 14 años. Un primo hermano mío que siempre íbamos juntos, pues se ahogó. Mi tío, de verdad que te cuente la historia, mi tío es el que ha nombrado antes Juan Miguel, el Moreno siempre le decíamos el Moreno. Había aquí un hombre que estuvo 2 o 3 veces a los pies de la muerte, llamaron hasta al cura para, entonces no era como ahora, antes se moría una persona y avisaban al albañil, iba al cementerio y allí en una mañana construía un nicho. Se moría la persona y lo metían allí, claro. Entonces, este hombre, que ya era muy mayor, pues le avisaron a mi tío que hiciera el nicho, entonces fueron mi tío y mi primo e hicieron el nicho. Y al día siguiente mi primo se fue al río y ya cuando se venía se desvió por un camino y se fue allá a un sitio donde había unos amigos nuestros que estaban picando, haciendo cuevas para sembrar champiñón. Y entonces, cuando aquellos dejaron de eso, pos bañarnos en el río, nos bañábamos cuando íbamos. Entonces mi primo se tiró al río a bañarse y no sé si es que se dio con algo en la cabeza o lo que fuera que ya no salió. Y luego en el nicho ese que estuvieron haciendo allí lo enterraron a él.

Apareció a los 8 días, estuvieron 8 días buscándolo y no lo encontraban. Entonces, pues ya éramos mayorcetes, pero bueno, que íbamos juntos y nos bañábamos en el río allí en el puente, allí debajo del puente, cuando veníamos algunas veces de allí de la, porque él también estuvo allí trabajando en la finca esta del Pozo Rubio y cuando veníamos con las bicicletas así en verano, bajábamos la bicicleta y nos íbamos, nos quitábamos la ropa y nos metíamos allí al medio del río, al agua, pero ya desde que pasó eso de mí, que se ahogó, ya no me he metío al río, así por meterme, ya no me quería meter, ya le he tenido mucho respeto. Así es que ese es uno de los primeros recuerdos que tengo del río y luego pues mira, he tenido que estar mucho tiempo allí, en la orilla del río, porque he tenido que ir allí con las ovejas y meterme a sacar alguna oveja que se ha caído y, en fin, que he tenido que meterme, pero que ese es uno de los recuerdos que tengo del río. No, no, si a mí, a veces tienes que acordarte de todo, de lo bueno y de lo malo también. Si la vida es que se compone de cosas buenas y de cosas malas, todo el camino no es de rosas. Los caminos tienen también sus tramos un poco más complicados que otros y la vida es un camino. La vida es un camino que lo tenemos que recorrer, unos tenemos un camino un poco más largo, otros más corto y los caminos cortos pues ya. Pero cuando el camino es muy largo, pues ha habido de todo. Cosas buenas y cosas malas y si te pones a contarlo hay que contarlo todo, lo bueno y lo malo.

 

(Cultivos)

CUEVAS DE CHAMPIÑONES EN LAS ORILLAS DEL RÍO

Ahí en sitios como aquí, en pueblos de por aquí de la provincia de Albacete, de aquí de Cuenca, que hacen naves y siembran dentro el champiñón o setas de estas. Pero aquí, como allí, las laderas del río son tierra, pues se empezó a picar y se hacían unas cuevas, pues así, a la altura de una persona, 1 metro y medio o así de alto o 2 metros como mucho. En algunas hay que ir un poquito agachado. Y se hacían cuevas y allí se sembraba el champiñón. Y ahí hay unas laderas que eso está, pues está minado. Hay muchas de las que se hicieron entonces.

Entrevistador -¿Porque eso tiene humedad?

Claro, había que subir agua del río. Sí, había que subirla para regar porque el río está más abajo y las cuevas están a un nivel muy alto, más superior al nivel del río. Entonces había que subir a veces con una mula como fuera. Se subía con cántaros y luego se iba regando, allí dentro se metía ahí y iba regando. Y sí, hubo allí unos años que salía mucho champiñón de allí, luego aquello ya, pues ya la gente empezó a buscarse la vida por otros caminos y aquello ya se quedó allí abandonado y aún están allí las cuevas.

 

(Regadío – Huerta) (Venta ambulante)

HUERTAS EN EL RÍO

En la huerta, ya, claro, sí. Huertas ha habido siempre al lado del río, a aquel lado y a éste, y están las norias allí, sí, hay norias allí, que con una mula o con un burro daba las vueltas y con eso, lo que pasa es que ya los restos de eso ya no están. Están los pozos y está eso, pero que ya, las norias así ya, una noria ya completa como se suele decir, no está, allí ya han desaparecido los cancilones esos que dan vueltas y todo eso ha desaparecido, pero están los pozos aún donde el agua, a lo mejor tenía una entrada desde el río, una entrada con un, o sea, que lo habrían hecho a pico y pala. Y se mete al agua y caía a un pozo y entonces esto conforme iba, pues llevaba como unos cubos, pues eso iba cogiendo el agua. Bueno, vosotros ya habéis visto lo que es una noria y entonces aquello iba cayendo allí a una pileta. Ya desde allí se iba canalizando y regaban por allí las huertas. Eso ha sido, habido siempre, ahora ya, aquello ya, las huertas llevan ya pues 40 años que no les han hecho caso, aquello ya se ha quedado perdido, pero había gente entonces que tenían y vivían de las huertas, a lo mejor cogían el carro le recogían así como ahora en este tiempo, pues empezaron ya con lechugas, luego pepinos, tomates y, en fin, de lo que se criaba en las huertas y salían, igual salían con el carro y las mulas por la mañana temprano iban recorriendo por ahí aldeas. Y claro, pues las mujeres, como entonces había mucha gente en las aldeas, pues ellos vivían de eso, otros venían aquí al pueblo, recorrían el pueblo por aquí, por las calles y las mujeres pues salían y compraban. Entonces es que era así, entonces la gente vivía así, los que vivían ahí en las huertas no hacían otras cosas, nada más que vivían de lo de las huertas.

Entrevistador: ¿Vivían todo el año?

Sí, sí, sí, ellos vivían allí. Ellos allí tenían sus casas y vivían allí en las huertas. Y algunas casas aún están, otras ya medio se han hundido y otras han desaparecido total.

 

(Lavaderos- Río)

LAVAR EN EL RÍO

Sí, sí, bueno, que si me acuerdo y con mi madre y cuando éramos pequeños pues nos llevaban. Y si te cuento una anécdota que nos pasó, éramos chiquillos, pues por 6 o 7 años, chiquillos y chiquillas y, claro, llegábamos allí al río y nos quitaban la ropa, lo primero que hacían era lavar la ropa nuestra que llevábamos puesta y nos lavaban la ropa, la tendían por allí en un romero, donde fuera y cuando ya habían terminado de lavar lo otro. Mientras tanto, nosotros por allí desnudos, por alrededor de donde estaban las madres lavando. Y un día estábamos allí, y nos lavan la ropa, y al mismo lavarnos la ropa se pone una tormenta a tronar, a llover y vinimos corriendo, chiquillos desnudos entramos  aquí desnudos al pueblo. Y, claro, las madres tuvieron que venir otra vez con la ropa, sin poder lavarla, la que habían llevado. Nos tuvimos que venir otra vez y eso yo me acuerdo muchísimas veces, de ir las mujeres pues con una espuerta de estas de pleita y entonces se hacían, muchos hombres, ahora ya no. Pero entonces, claro, se traía esparto y hacían también pleita para hacer capazos, para vendimiar, en fin, para tirar basura por ahí, por el campo. Y las mujeres llevaban así una espuerta con la ropa, la echaban una cuerda y se echaban la espuerta a la espalda y cuando llegaban allí, pues empezaban a lavar. Y muchas veces a lo mejor alguna ropa les daba tiempo a que se secara, porque ahora en este tiempo con un rato se secaba. Pero otras veces la tenían que entrar casi húmeda y la traían a la espalda, a veces iban con una caballería, alguna mula o alguna burra y ya.

 

(Infraestructuras)

ALJIBES EN LAS CASAS

Y de ir con la burra o la mula y las agüeras, las aguaderas a por agua. De eso me acuerdo yo muchas veces, de verlo. Porque claro, entonces es lo que hemos dicho antes, no había agua, aquí en el pueblo no había agua. Entonces cada casa tenía un aljibe, pero también algunas veces se traían antes de, otras no tenían aljibe, nosotros estuvimos en dos casas, que una era de nuestros abuelos, pero hasta que no llegamos a la nuestra de ahora que ya hicimos un aljibe allí, mis hermanos y yo traíamos el agua con una burra que tenía mi padre o un burro. Y la traíamos con las agüeras, subíamos los cántaros, 4 cántaros y así que se acababa íbamos a por más. Y así.

Entrevistador: ¿Aquí en el Júcar?

Sí, sí. Es que había fuentes entonces, es que había unas fuentes que salía el agua, veías cómo salía el agua y esa agua estaba muy buena, muy buena, íbamos y llenábamos los cántaros allí y nos las traíamos. Y así que se iba terminando, otra vez a por más. Sí, allí mismo ahí en eso, había una fuente que salía así tanta agua y allí metías una garrafa. Yo me acuerdo cuando íbamos al monte, teníamos dos garrafas y la llevábamos, la que llevábamos hoy que habíamos cogido el agua esta mañana, esa no, no nos la bebíamos, bebíamos la del día de antes porque siempre decía mi padre que el agua que se quedaba al sereno estaba mejor que la que habías cogido ese día. Y claro, se quedaba allí la noche y el otro día estaba muy fresca y muy buena el agua, y siempre hacíamos eso, nos llevábamos una, se quedaba allí y la que llevamos del día de antes nos la bebíamos y la que hemos llevado ese día, ese día esa se quedaba para el día siguiente.

 

(Arquitectura- Molinos)

MOLINOS

Sí, yo me acuerdo de 2 molinos, uno estaba en aquel lado, que era también propiedad del Marqués que te he dicho. Y el otro molino estaba aquí, ya en el término de Motilleja, que esos los he visto yo moler, bueno, el de allí de Cuevas Yermas, el de Cuasiermas, no lo vimos moler, ese ya vi yo las paredes, estaba aún ¿Como el edificio? Pero ya allí ya no molían, pero este de aquí de Cuasiermas, sí. Este me acuerdo de verlo moler. Y ese tiene allí aún los pozos y todo por donde el desvío del río para que, porque eso movía con la fuerza del agua, con lo que se movía, movían las piedras y molían el trigo. Y aquel de allí me acuerdo de ver también el canal donde pasaba por allí por el molino viejo, pero aquel no lo llegué a ver moler, aquel de allí del puente de la carretera. Ese no lo llegué a ver moler, vi las paredes y vi todo que aún estaba, porque eso lo hundirían, hará ya, 50 años. Pero cuando lo hundieron tenía ya más de 20 años, que eso me acuerdo yo. Claro que tenían más de 20 y 25 también. Y de eso me acuerdo y este de aquí, pues quedan allí algunas paredes. Y los pozos por donde pasaba el agua y el canal que hicieron allí también para el molino es como un ramal del río y luego va otra vez a unirse otra vez al río.

 

(Catástrofes naturales)

RIADAS

Sí, de eso me acuerdo de una vez que yo no sé si el río, pero allí vivía un hombre que ya lo ha nombrado antes Juan Miguel, que era de Madrigueras, que estaba ahí de hortelano, al cruzar el río, según vienes de Albacete, al mismo cruzar a la derecha hay una casa que vivieron ahí, ya se murió el hombre y luego vivió un hijo suyo hasta hace 30 años o por ahí, y al hombre ese se le inundó todo aquello también allí que tenía huerta, a este lado del río y yo sí me acuerdo de, se ve que llovería mucho por ahí, pero es que a veces también puede ser que a lo mejor más que de llover, pues el río también arrastra árboles secos y ramas y a lo mejor si se tapona por ahí un poco más abajo pues eso está haciendo como un embalse, hasta que eso se inundó y, eso sí lo vi yo. Eso no hace mucho, pero me acuerdo que tenía allí el hombre zafranar y aquellos se le inundó del todo. Pues hará ya 40 años.

 

LA RIADA DEL 1982

Por ahí en pueblos como Cenizate y eso murieron 10 o 12 personas o más, hubo una que se la encontraron luego en la copa de un árbol, un árbol que tenía 4 o 5 metros. Sí, las arrastró el agua que iban con algún coche y las arrastró el agua. Sí, de eso me acuerdo yo. De eso me acuerdo yo, y es así, no es. Y allí un poco más abajo, en un sitio que le dicen La Recueja, que está cerca de Alcalá del Júcar, ¿habéis estado alguna vez en Alcalá del Júcar? Pues un poquito más arriba, La Recueja, allí había una familia que se tuvieron que subir arriba del tejado y tuvieron que venir con un helicóptero porque la casa es más alta, es de alta como esto y llegaba el agua casi al tejado, se tuvieron que subir de las habitaciones que están arriba, abajo era un bar y arriba estaban las habitaciones. Y el agua se les metió a las habitaciones, se tuvieron que subir al tejado y venir con un helicóptero y sacarlos de allí.

Eso fue, ¿cuándo fue?, ¿en el 82, no? Sí, tenía mi sobrina, era una sobrina de las que tengo, era pequeña.

 

EL JÚCAR SIN AGUA

Y tenía fotos allí de cuando la gente vino a manifestarse desde Albacete y de algunos pueblos, porque es que allí se murió todo lo que había, peces y todo lo que había se quedaron muertos porque no sé si es que cerraron. La cosa es que se tiró al menos dos años el río que no venía agua ninguna. Sí, sí, sí, mira si eso que yo iba por allí y ya verás tú lo que me pasó. Como no había agua, pues lo que es el río, creció la hierba, la hierba estaba así. Entraban las ovejas y se comían la hierba allí debajo del puente y todo aquello, aquello había echado. No ves que el agua también trae semillas de todo, pues. Luego, cuando ya no hubo agua, pero quedaba humedad, pues la hierba creció y las ovejas entraban allí y comían. Pero luego ya. Una vez ya le soltaron el agua y claro, pues las ovejas, yo creo que iban confiás con que había hierba y me se metieron allí, pues me vi muy mal, me tuvieron que ayudar unos chicos y una chica sacar ovejas, porque digo: nada, aquí se me ahogan la mitad de las ovejas. Y claro, se metieron porque como ellas sabían que allí había hierba, pensaban que estaba aquello y empezaron a meter a meterse y las ovejas es que son así, si se cae una, las otras se van detrás. Y empezaron a meterse, a meterse, allí más de la mitad. Tuve que correr abajo al puente, empezaba a echar para afuera y, en fin, allí me vi muy mal y pasó eso.

 

(Río-Fotografías)

EL RÍO JÚCAR ANTES Y AHORA

Madre mía, ¿pero esta foto ya son mayores, son viejas, eh? Aquí es donde está lo de la playa. Es esto que hay aquí, eso y esta foto está hecha desde ahí, como si dijéramos desde dentro del vallado. Ese que hay ahí. ¿Era una playa artificial? Sí, claro, lo que pasa es que luego ya, pues empezaron a venir, la gente se metía vestido, venían los gitanos y metían allí la mula y allí en el agua, y aquello ya empezó a ser ya un poco insalubre y aquello ya al final. Ya también fue cuando empezó la gente a tener sus coches y ya empezaron a irse por ahí a Benidorm. Al final, a las playas de verdad y entonces aquello ya. El motor que tenía para el agua y todo eso se lo llevó el Ayuntamiento y aquello ya se quedó desierto.

Y hace cosa de 2 meses o por ahí pues encontré unos negativos de blanco y negro, hará ya 55 años que las hice y entonces cogí, fui a hacer copias y han salido unas fotos de personas de estas que hace ya años que murieron. Esto, fíjate, mira que este soy yo. Y aquí tendría yo 22 años o por ahí o 23 había venido de la mili. ¿Sabes lo que se ve ahora? Ahí está el polígono este de Campollano que es el polígono más importante que tiene Albacete.

Mira, esto es la carretera, el río y mira la gente ahí tendría las toallas ahí en la carretera y se sentaba ahí, porque claro, entonces ni había coches ni nada. Entonces, a lo mejor había algún coche, pero que la gente se tumbaba en medio de la carretera, en la toalla, y la gente ahí ves, por ahí aún que se metían ahí al río y el puente, míralo. Eso está ahora conforme vamos al cruzar el puente a la derecha.

Aquí es que montaron, luego aquí que no se ve, montaron ahí, como era de obra, pero vamos, un chiringuito. Pero que hicieron obras y ahí llegaban los domingos y eso se ponía de gente. Sí, sí, te ponían de aperitivos y de todo lo que quisieras.

Entrevistador: ¿Eso qué años era?

Esto, pues era pues, vamos a ver, estuve en la mili en el 69, pues por el 71 o el 72 por ahí era cuando todo esto.

Entrevistador: Aquí se ve mucho ambiente...

Sí, bueno, sí ahí se juntaba de gente, mucha gente. De Albacete venía gente y de aquí de los pueblos de Madrigueras, de allí de Maura, en fin, de todos los pueblos de por aquí venía gente.
El hueco este donde está, si vamos ahora lo vamos a ver, pues fíjate, esto hace ya años, porque fíjate que aquí ahora hay por ahí matojos y ahí eso, y aquí esto se ve casi pelao, todo eso. Aquí el hueco este que hay, eso claro, está igual que ahora. Ahí, hay el peñasco, hay un rincón y aquí… Donde debían agua las ovejas, enfrente de aquí. Y un poquitín más adelante, allí a unos menos de 100 metros, está el corral donde yo tenía las ovejas.
Y claro, yo me acuerdo del río cuando estaba esto así, yo me acuerdo. ¿Y la gente por aquí ahora no lo ves cómo se bañaban? Y es que la foto que te he sacado yo que se ve la gente en el agua es un poquitín más para abajo. Así por aquí. Fíjate que están hechas con una cámara muy inferior, que es una cámara, una Berlisa, se llamaba Berlisa, era la marca. La primera que yo tuve. Que era poco más que de plástico, era casi de plástico. Luego ya después fui comprando ya las otras que tenía, ya réflex buenas.

¿La relación de ahora con la gente, la gente con el río? Claro. Ahora el río, ayer hablaba yo con un amigo mío, que vamos muchas veces por el río y damos por ahí una vuelta y antes ahí en, por donde solemos ir, pues había así varios abrevaderos donde otras veces las ovejas iban a beber agua, las mujeres han ido y han lavado y en fin que es un sitio que entras allí a pie llano y te puedes meter al agua a pie llano, no, no tiene desnivel. No como por otros sitios que a lo mejor estás allí arriba y el agua está a 1 metro y medio o 2 metros más abajo, no, allí entras a pie llano, pero claro, ahora como allí ha crecido la maleza y allí no te puedes acercar al río por ningún sitio y estamos diciendo, es que allí no lo pueden limpiar y tener esto un poquito más para la gente que se va allí y te gusta de acercarte al agua, pero aquello ha crecido, ya digo, ha crecido que allí no, ni te das cuenta que el río pasa por allí si no sabes porque lo sabes.

Yo creo que así, ¿lo que podría decir de eso? Pues nada eso, que yo me acuerdo mucho, que antes, claro, las huertas, en cada huerta había allí una familia. Pero estamos hablando de hace ya más de 40 años. Y el río daba mucha vida a la gente. Porque había mucha gente que vivía de eso, ¿sabes? Pero claro, lo que suele pasar, todo eso había que trabajar porque aquello las huertas también dan trabajo y la gente lo que no quiere es vivir por ahí. Viven mejor en los pueblos o en la capital, que antes se quedaban ahí en medio y no pasaba nada, no había miedo ni nada. Pero ahora la gente tiene miedo de quedarse por ahí de noche. Porque antes no iba a venir desde Valencia o de ningún sitio nadie a quitarte nada de lo que tenía, pero ahora vienen de 200 km con una furgoneta y si tienes algo se lo llevan y a otro día ves y busca, a otro día está a 300 km de aquí. Entonces, antes se veían venir, antes sí, antes hombre, a lo mejor se llevaban algún animal, pero otras cosas no se llevaban. Pero ahora, pues yo que sé, la gente tiene más miedo. Entonces la gente que antes habitaba en las huertas y en casas de campo y todo eso, ahora las aldeas que hay, la mayoría están todas deshabitadas, por lo menos por la noche, porque por la noche cada uno se va a su casa. Porque tienen la ventaja que antes no teníamos, que todo el mundo tiene su coche. Y con el coche en 10 minutos andan los 20 km o 15 que está separado de tu de tu casa, así es que.
 

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