Agustina López Córdoba

Comarca: Mancha Júcar Centro
Municipio: Tarazona
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1951
Entrevistadora: Ana Blanch Orfila

TRANSCRIPCIÓN EDITADA – AUDIO “ARCHIVO DE LA PALABRA”

PROYECTO: “ALBACETE, TIERRA DE EMIGRANTES”

AGUSTINA LÓPEZ CÓRDOBA

TÍTULO – CRÉDITO:    00:00:27

P: Bueno, pues…, buenos días Agustina.
En primer lugar, quería agradecerte pues que hayas aceptado el que te entrevistemos, que te hayas brindado a esta entrevista que vamos a tener hoy día 14 de noviembre de 2024. Es una entrevista que se va…, que está haciendo para el proyecto “Albacete, tierra de emigrantes” que desde el Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel” se está llevando a cabo para el programa del Archivo de la Palabra. Este Archivo de la Palabra lo que tiene, la finalidad que persigue es recabar información, fundamentalmente oral, por eso de aquí que hagamos estas entrevistas y que pueda servir en un futuro como fuente de estudio y de investigación, además de también recuperar y siempre conservar lo que es el patrimonio inmaterial de la provincia de Albacete.
Así que muchísimas gracias y vamos a empezar.

ALC: No se las merece. Venga, apunta.

P: Bueno, pues en primer lugar quería preguntarte…, que te presentes un poco, que nos digas quién eres, bueno pues, cuándo naciste, dónde, un poquito que nos hables de tu infancia de tu familia, lo que tú quieras que recuerdes.

INFANCIA – FAMILIA – PRECARIEDAD: 00:01:50

ALC: Bueno pues yo soy nacida en Tarazona de la Mancha, soy Agustina López Córdoba. Nací el día 2 del 11 del 51, nací aquí porque entonces no había hospitales, no había tanto…, y soy la primera de tres hermanas. Mi padre ha sido agricultor, mi madre también descendía de sus labores, pero también de campo porque entonces había que trabajar en el campo todo lo que se podía. Y a raíz de eso, un año no pagaban, el otro no había bastante, iban con mulas y luego mi padre dice: “esto es un atraso” se quería meter en un tractor que su hermano era más pudiente por lo que sea y se lo compró, un Barreiros y dice: “claro con esto sí” porque él padecía de fatiga decía que era de cuando la mili, un resfriado mal curado. O sea que hemos tenido cosas como todo el mundo. 
Pero el 51, igual que el 41 que es más atrás, pues resulta que estábamos levantando de la guerra y entonces había bastantes precariedades.
Íbamos a la escuela, íbamos aún separados los chicos de las chicas.

P: ¿Aquí en Tarazona?

ALC. Aquí en Tarazona. Y entonces mi padre ya cuando le daba tanta fatiga…, te tenías que pagar lo que consumías todo el año, que yo iba con la libreta por el pan, y a comprar los víveres del día a día, la leche y todas esas cosas. Y resulta que entonces yo tenía 9 años, 8, 9 años, y ya dice mi padre: “chica”, dice: “se ha ido fulano” su hermano, o sea, su amigo que le decían “Mañichas”: “así que nos vamos a ir allí”, dice: “estamos cuatro o cinco meses” dice: “Y ya tengo para darle el primer plazo del tractor”, o sea, el cuento de la lechera, entonces dice mi madre: “pues vale”.
Los padres de mi madre no querían que se fuera porque eso, el orgullo, la manera de ver las cosas en aquellos tiempos, decían: “tú te crees que…, o sea que te tienes que ir a Francia”, decía: “¡ea!, pues fírmeme usted, o deme usted una ayuda” dice: “y no nos tenemos que ir”, dice: “pero ahora mismo, si nos sacudimos los bolsillos, no nos cae ni un céntimo”.

EMIGRACIÓN:     00:04:34

Total, que se fueron mi padre y mi madre en el 62, en febrero, antes del Carnaval o después del Carnaval, se fueron allí a la buena de Dios, porque se fueron con el pasaporte, que había que llevar entonces, pero en plan turístico. Tenías que encontrar trabajo porque si no, el turismo no sé, no me acuerdo, yo que era una cría de cuánto tiempo era la estancia allí que podías estar, buscando trabajo o de turista, no sé si eran dos o tres meses, pero en ese tiempo, gracias a Dios, encontraron trabajo, mi padre y mi madre, en la misma fábrica.
Y nosotros entonces, desde febrero hasta julio, a últimos de julio que vinieron de vacaciones, nosotros nos quedamos aquí con mis abuelos, los paternos.

P: Eso fue el primer…, o sea…

ALC: Sí, ese fue el primer…

P: El principio.

ALC: …la primera emigración que hicimos ya te digo para ganar para el tractor, que luego el tractor (riendo).
Total, que yo como era la mayor, fui a la escuela, mi hermana pequeña tenía tres añetes que le llevo yo nueve y yo era la madre priora, me llevaba a mis dos hermanas, como mi madre trabajaba también hasta las doce, que allí se trabajaba de siete a doce de la mañana…

PRECARIEDAD – POBREZA - ECONOMÍA: 00:06:08

P: Agustina, antes de meternos ya de lleno en el tema de Francia, aquí en Tarazona había precariedad ¿hubo mucha gente de Tarazona que emigró? O fue una cosa solo de…

ALC: Sí, de aquí mucha gente. Unos todavía están allí porque ya se han afincado allí, los hijos se han hecho mayores o ya se han acostumbrado a aquello. Tienen también más posibilidades, si tienes alguna deficiencia con las criaturas o lo que sea, hay más adelantos, las cosas como son. Yo cuando me fui a Francia, que estaba aquí yendo…, o sea, como yo me quedé, desde febrero nos quedamos mis dos hermanas y yo en casa de mi abuela paterna, nos acostábamos allí y todo, y mi abuela tenía azúcar y casi no veía la pobrecilla, mi tía que era la que vivía con mi abuela, tenía a su marido enfermo casi recién casados, porque tenía una reuma no sé cómo…, bueno, y entonces no había tampoco Seguridad Social, que la Seguridad Social yo creo que la promocionaron cuando nosotros nos íbamos a ir a Francia porque, en ese tiempo, las chiquillas de mi edad que tenían anginas o lo que sea, enseguida iban y como era gratis se vacunaban, o sea se operaban. Total, que todo eso es lo que he vivido yo, lo que me acuerdo.
Vivíamos del campo, es igual que ahora, lo único que entonces lo llevabas al silo que era municipal o del pueblo y resulta que en el momento que descargabas el último kilo te hacían el negociable, ibas al banco y cobrabas.

P: ¿El negociable qué era?

ALC: El negociable era lo que…, el precio que tenía el grano, la cebada y resulta de los kilos que habías llevado, entonces eso te facilitaba el gobierno ¿sabes? Ahora está de otra manera que no sé si es mejor o peor, yo creo que no sé.
Total, que así nos fuimos y ya te digo, mi padre labraba con mulas, se ahogaba de la fatiga algunos momentos, le daban crisis y se le pasaba paseando y mi abuelo materno cuando dice que se iban a Francia, eso era una bajeza.

P: Estaba mal visto.

ALC: Estaba mal visto entonces, y mi madre le dijo eso: “pues deme usted lo que me hace falta” dice: y tiramos para adelante”.

EDUCACIÓN - INFANCIA: 00:08:19

Y yo le decía a mi madre: “pero mama, como es que nosotros tenemos que comprar un kilo de naranjas” digo: “y voy a casa de la abuela y allí en la mesa grande de la despensa tiene las cajas de melocotones, de manzanas, no sé qué…” “porque siempre ha habido ricos y pobres” o sea, que te quiero decir que esa particularidad a mí me sorprendió porque ahora mismo, te matas por darle a los hijos lo que te piden o más, que no sé si es mejor o peor porque yo creo que la dureza y cuando hay así…, yo qué sé, ausencia que no puedes permitirte cualquier cosa, entonces te mentalizabas, y dices: “no, yo es que eso no me lo puedo permitir” y ahora en eso hemos cambiado, que los chiquillos antes de que piden, toma y toma y no sé si es mejor o peor. Yo creo que los han hecho gandules o peores, aparte de que hay excepciones, yo lo veo así. No me hagas mucho caso porque a lo mejor yo no soy normal.

AGRICULTURA - EMIGRACIÓN:   00:09:20

P: No, no. Bueno, en Tarazona la gente, todo el mundo trabajaba en temas agrícolas, imagino.

ALC: Sí, no había otra cosa, no.

P: No había otra alternativa. Solo era campo

ALC: De hecho, cuando nos fuimos nosotros a Francia, ya te digo en el 62, en el 68, en mayo, estuvo mi padre…, se cogió el dedo, se pilló el dedo, y le dieron de baja ocho días, y claro, no trabajaba, y preparaba la comida para cuando salía mi madre y salíamos de la escuela, o sea que ayudaba dentro de ser entonces que parece que los hombres eran los patriarcas. Total, o sea, al principio fuimos a una habitación, luego a las familias numerosas las catalogaban y las necesidades que tenían y nos dieron una casa, ¿sabes? según los hijos que tenían así era el tamaño y allá había una cantidad de españoles de aquí de Tarazona, la tira. Unos, ya te digo, se han asentado allí y otros nos vinimos porque mi padre cuando estaba accidentado, y dice: “sabes lo que te digo que me voy a ir a España porque resulta que a ver si el pozo tiene agua y sembramos allí huerta y no sé qué y no sé cuántos, es proyecto y para labrar malo no será que no tengamos para comer, porque estas veo yo que se están haciendo grandes, se van a quedar en Francia y con todos los respetos, Francia para los franceses.”

P: Muy bien. Bueno, ¿cuántas veces emigraron? o sea ¿cuántos viajes realizaron? Usted está contando o tú estás contando que el primero…

ALC: Eso es el primer viaje que era yo cría.

P: … el primer viaje era…, el objetivo era tener unos ingresos para poder comprar un tractor ¿no?

ALC: Sí, sí. Un tractor, luego la casa también la hundieron porque entonces hasta que no la heredabas y tenías las escrituras, eso primero eran los dueños los padres, los abuelos míos, y resulta que decía mi abuelo: “el que da la hacienda antes que la muerte con un guijarro en la frente” porque luego hay casos que si te vi no me acuerdo, y entonces como no había Seguridad Social de pagas y los autónomos son los que trabajan por su cuenta aún menos, pues las personas mayores ahorraban, ¿sabes? no se permitían, no había tantos lujos como hoy en día que aunque no podamos, nos empeñamos y luego no sé quién tiene que pagar.

P: Y entonces en ese primer viaje se fueron tus padres y vosotros.

ALC: Nosotros ya cuando vinieron de vacaciones, cuando ya tenían allí trabajo.

P: Vale, y entonces, ¿cuándo os fuisteis todos?

ALC: Nosotros nos fuimos…

VIVIENDA - EMIGRACIÓN:     00:11:57

P: Os fuisteis todos ¿no?

ALC: Sí, en la feria que es aquí el 24, el día 28 ya se terminó, el 25, o sea que, las dos corridas que entonces tampoco se alargaba tanto la feria y ya nos fuimos para allá. Y entonces fuimos a una habitación, que llegamos a las 12, allí es mediodía, ya hora de comer, llegamos a la casa y una casa, una habitación con el váter, con una madera redonda sin tirarle a…

P: … sin cadena.

ALC: …a la cadena,

P: No tenían cadena.

ALC: o sea, que le tirabas, pero eso se iba a un foso, o sea que las comodidades, era el váter de una fábrica que había. Los patronos que tenían que trabajaban por su cuenta, y ese váter es el que teníamos nosotros, ellos tenían su casa bien apañada y nosotros estábamos allí.
Entonces, eso cuando fuimos a la escuela ya tienes que decir la familia que somos, o sea, ir legal. Entonces hicieron unos batimanes (bâtiments) que decían, que era como si fuese aquí en las Seiscientas o San Pablo, bueno allí lo denominaban así batimanes y eso era para la gente trabajadora, entonces a nosotros nos dieron una. Un primer piso, muy bien ubicado, con su calefacción y ya…, no teníamos muebles ni nada porque nosotros no queríamos…, mis padres tenían el pensamiento de venirse para acá, la verdad, entonces nos asentamos allí y estuvimos muy bien. El primer año fue, ya te digo, una habitación partida por la mitad con un tablero y en un lado guisabas y en el otro lado te acostabas, las tres chiquillas que éramos pequeñas y mis padres, pero en la misma habitación como aquí había cuando estábamos levantando ¿sabes?

P: ¿Cuántos años estuvisteis en Francia?

ALC: En Francia con mis padres estuvimos desde el 62 al 68, en mayo, o sea, nos vinimos en mayo porque ya te digo, ya tenía…, no sé qué pensaría, se había muerto también su madre, ya les partió mi abuelo, y ya se ve que dice: “pues con esto ya tenemos nosotros para vivir” pero es que éramos tres chiquillas y mi padre solo.
Entonces, solicitó para poner una gasolinera, entonces yo qué sé, si ahora hay enchufes, antes había igual o más. Entonces, tenías que tener los requisitos de que tantos habitantes Tarazona, estábamos entonces despegando porque coches había cuatro. Y entonces mi padre dice: “es que estas chiquillas ¿en qué las vamos a emplear?”. Total, que le daban una gasolinera en Villagarcía que no había, en no sé qué pueblo…, y dice mi madre: “con que te has venido de Francia que estábamos bien colocados y resulta que me voy a ir yo a la buena de Dios a descubrir las Américas”, dice: “pues no haberte venido, y haberlo pensado mejor y tal y cual”. Ni arregló allí papeles ni nada, nada más que nos vamos.

TRABAJO - EMIGRACIÓN:     00:15:08

P: ¿Qué edad tenías tú cuando estabas en Francia? De entre estos años que dices del 62 al 68.

ALC: ¡Ea!, pues si yo nací en el 51 y nos fuimos en el 62. En el 62 ya empecé la escuela, así que tenía once años, no los tenía cumplidos porque nací en noviembre. Entonces estuve hasta los 14 porque era allí obligado, pero como yo los 14 los cumplía en noviembre, cuando la patrona…, yo trabajé en la misma fábrica que mi padre, yo en el almacén porque entendía el francés y sabía leer las facturas, bueno y que era joven o yo qué sé, además que la patrona me cogió un cariño, no sé por qué. Total, que estaba muy bien considerada, y amistad con los empleados, la patrona decía que era muy lista y con su nieta: “tú vente a jugar con mi nieta” así como si la tuviera yo que espabilar a la chiquilla o yo qué sé.
Total, que muy bien, pero ella dijo: “no, catorce años aún no los tiene” le dijo a mi padre, como era Pablo López, López, dice: “así que déjala que termine el curso” dice: “no si no está encanijada, ¿no ves lo esbelta que está?”  mi padre es que tenía también cosas.  
Total, que estuve hasta…, me faltaban dos meses cuando empecé a trabajar para los quince años, o sea, que estaba bien cría.

P: Y, ¿tú eres la mayor de tus hermanas?

ALC: Sí

P: Eres la mayor.

ALC: La pequeña nos la llevamos que fue allí porque había “maternelle”, y entonces le echaban sus siestecillas igual que ahora aquí las guarderías, o sea, que ese adelanto iba. Y la chiquilla estuvo desde los tres años, nació en abril y nos fuimos en…, tres años y algún mes tenía, de septiembre a abril, cuatro meses más, abril, mayo, junio, julio, agosto, agosto, cuatro meses más, tres años y medio no llegaba. Así que la chiquilla aprendió el francés divinamente, yo me la llevaba a la escuela, íbamos andando porque el autobús era más lioso y tenías que…, bueno que nos íbamos andando ¿sabes?, tenías que dar algo también.

ESCUELA - EDUCACIÓN:     00:17:26

P: ¿Y cómo era la escuela en Francia?

ALC: Pues, yo empecé… aunque tenía ya más preparación, o sea yo el francés no lo sabía. Yo empecé en párvulos que era super alta, con los que había allí, con los críos de párvulos, pero enseguida los…. Dice: “no, tú puedes, tú aprende el francés dice que…” o sea que matemáticas que es lo mismo, uno y uno allí son dos y aquí también pues eso, enseguida me coloqué la primera de la clase a cuando empecé, o sea que en diciembre ya sabía yo el francés bien.

P: ¿Te costó mucho aprenderlo o no?

ALC: No. Hombre, la pronunciación y todo eso, y cuando escribía para no tener faltas lo escribía como lo leía, o sea que eso lo memorizaba yo. Aunque feo esté decirlo parece que no era muy torpe yo. Y ya te digo. Decían: “pues que te crees que vas a heredar la clase…” y no sé qué, “es que vas a pasar por delante de nosotras” y cosas así. Siempre hay entre los compañeros una pizca de…. Pero no.

P: En el colegio, ¿estabais mezclados con niños franceses?

ALC: Sí, sí. Allí sí.

P: ¿Y eras tú la única española o había más?

ALC: No. Había otra. Es que en esa época que nos fuimos nosotros, era cuando… no sé si cogieron la colonia los moros que les decían “pied noirs”, o sea pies negros y eran españoles que estaban allí trabajando. Una tal Beatriz, o sea que yo hice amistad, yo tenía amistad con todo el mundo. Había uno que se llamaba Aimé, que sería amor, no sé amor y resulta que era de mi edad y era muy apañado, unos ojos y todo…Y decían: “No, si este es que te gusta a ti. Y digo: ¡Sí, claro!
Bueno, jugábamos al balonmano y todo y jugábamos como dicen, eso, revueltos.

P: Muy bien.

ALC: Y bien, o sea, yo guardaba las distancias, pero me hacía amiga con todo el mundo y si le tenía que pegar una patada en el culo también se la daba (riendo).

P: ¿Qué horarios había en la escuela?, ¿qué asignaturas que tú recuerdes que dabais así importantes?

ALC:  ¡Ea! Pues lo mismo. Ya te digo, empecé en párvulos, y luego hacíamos matemáticas, geografía. Cuando daba la explicación, la maestra de las matemáticas, las fracciones y todo las explicaba divinamente porque… Los maestros, yo noté muchísima diferencia de más preparados y nos atendían mejor y todo, de verdad. Además, estábamos mezclados pero la escuela, yo digo: “esto es lo único bueno que han puesto aquí, que somos todos iguales”.

P: ¿Era mixto el colegio?

ALC: Sí, era mixto.
Nos daban libros, lo mismo al francés que al español, si lo rompías lo tenías que pagar, y los uniformes o pantuflas, que nos descalzábamos en el pasillo y todas esas cosas, eso era lo que tú querías, o sea, que te lo tenías que pagar tú. Los libros no, pero el material sí, y si no tenías cuidado, como era tuyo, tú lo verías.
P:  Muy bien. ¿Y tus padres que hacían?, ¿cómo era el día a día de tus padres?
ALC: Mi madre trabajaba en la misma fábrica que mi padre, empezó así, pero mi padre era más..., yo qué sé, pues de otra manera, mi madre era más vergonzosa, o lo que sea, trabajaba como un burro, y entonces cuando tuvo la ocasión, la patrona esta que necesitaban en otra fábrica de lo mismo, decoletaje que decían, piezas para coches, tractores, la bomba de engrase, todo eso, para las bicicletas, eso donde estaban mi padre y mi madre y cada uno tenía su categoría. Había un mecánico que era también “pied noir” pero hablaba muy bien el francés, estaba más especializado. Según lo que desarrollaban era lo que valoraban. O sea, que en ese aspecto…
Había al principio que decían: “si es que nos tienen manía. A los españoles nos dan lo peor” digo: “no, se van a poner ellos lo peor. Tú te crees que…, si vas a trabajar a un sitio tienes que rendir un duro para que te den cuatro pesetas, o ¿qué te piensas?”. “Ah, pues es que esto no es así”. Ya empezábamos con… así, las personas más mayores con reyertas de...: “es que esto tienes derecho” o sea, lo que pasa aquí ahora mismo.
CONFLICTO LABORAL – HISTORIA (Mayo francés):  00:22:14
P: ¿Había huelgas allí?
ALC: Nada. Cuando nosotros nos vinimos una huelga tremenda, que fue en el 68 pero una huelga que daba miedo ¿sabes? Todo parado: los trenes, escuelas, hacían piquetes para que no trabajara la gente.
P: Sí, una huelga general.
ALC: Sí, una huelga general pero fuerte.
P: ¿Y qué se reivindicaba?
ALC: Pues eso resulta que mi padre entonces es cuando levantamos la casa porque nos veníamos ¿sabes? y creíamos que eso iba a durar un día, pero es que duró semanas. Y ya un español dice: “vámonos”. O sea que con la casa levantada y todo lo que nos teníamos que traer envasado, y ya dejar las llaves del piso que no era nuestro, que ya te digo que nos lo dieron, pero no pagamos alquiler ni nada por lo de las crías, o sea de los impuestos que pagaban ellos, se ve que teníamos derecho a la casa.
Entonces, yo me acosté con una compañera, que decía: “mira, esta es la señal que me hiciste de una pedrada que me distes en el recreo en Tarazona”. Digo: “Va. Pues yo no sé. Yo sé que reñimos, pero no sabía”. Decía: “me has marcado” (riendo). Pues me estuve acostando allí dos días.
Y ya, un hombre de Bonneville, bueno Pablo, dice: “nos vamos porque esto no tiene vista de que se va a terminar ya”. Así que nos vinimos en coche, por los pirineos que entonces eran las carreteras que no te creas que no tenías que tener narices para conducir, tanta curva y tanto de todo, pero llegamos. 
P: ¿Por qué vosotros ibais y veníais en coche?
ALC: En tren, en tren.
P: ¡Ah! En el tren. Directamente os llevaba…
ALC: Nosotros no. Mi padre allí coche no se compró. Para ir al trabajo se compró una Mobylette de esas que luego nos la trajimos aquí a España cuando nos vinimos. Eso fue lo único que nos trajimos de allí y cuatro cosas, porque ya te digo, los muebles teníamos y de segunda mano y lo que nos dieron. El piso estaba decente y limpio, pero sin lujos, las camas para dormir, por supuesto, y pasearte, ya te digo, había agua caliente que eso era una maravilla en aquellos tiempos.
P: Ya. ¿Tu madre tenía que trabajar y luego tenía que preparar la comida?
ALC: ¡Ea! Pues lo hacía de noche.
P: ¿O comía en la fábrica?
ALC: No, no. Mi padre se llevaba… Ya te digo, estuvieron en la misma fábrica, pero luego cuando tuvo ocasión que pedían trabajo sus compañeros, necesitaban para ciertas máquinas, la patrona se ve que dice: “bueno pues yo a esta mujer la mando allí y el marido que se quede aquí” Y eso a mi padre ya le sentó mal, dice: “¿pero es que somos caballerías que nos cambian, así como si fuésemos una mula, que está ya vieja o no te sirve y la cambias?”, dice: “es que este trabajo que hace tu mujer allí lo puede hacer”, dice: “igual que aquí” dice: “pero aquí estamos bien de personal”. Bueno, lo que sea.
Así que mi madre ya, donde la cambió la patrona allí estuvo hasta que nos vinimos. En los Alpes que se llamaba.
P: ¿El lugar dónde estabais vosotros exactamente como se llama?
ALC: Nosotros estábamos en Scionzier.
P: ¿Y estuvisteis siempre en el mismo sitio?
ALC: Sí, en el mismo sitio. Mi padre es el que cambiaba si no le gustaba el jefe. Era más temperamental o lo que sea, o si perdía poder adquisitivo también. Si no lo sabía decir que también se explicaba, cogía y decía: “ven para acá y dile esto a la patrona”, que si es que somos caballerías que si esto que si lo otro. Ese hombre: “madre mía Pablo”, dice: “es que no te muerdes la lengua”, dice: “¡hombre! Yo no estoy diciendo ninguna mentira que me dé la explicación y ya está”.
P: ¿Y la zona de Francia en la que estabas?
ALC: Era en el departamento 74.
P: ¿Eso por dónde cae?
ALC: Eso cae en… la Haute Saboie (Alta Saboya) decíamos. 
P: Pero, ¿por el sur?
ALC: Cerca, cerca… Estábamos en Los Alpes.
P: En Los Alpes.
HISTORIA:    00:26:32
ALC: Y los Alpes, cuando inauguraron el Túnel de Montblanc que pasabas desde el túnel 12 kilómetros o 12 y medio desde Francia a Italia, que cuando lo inauguraron mi padre también se apuntó. Fuimos con el autobús de la escuela para conocer eso. O sea que … Lo que pasa es que ya no he ido más.
Cuando hicieron un viaje desde aquí los de la piscina, que también estuvieron allí en Francia 3 o 4 años pues resulta que hicieron un viaje para para ver allí a los paisanos y llevaban como si fuese un teatro de aquí manchego que organizaron ellos. Total, que yo digo: “Madre mía, lo podíais haber organizado después que le tengo que dar teta a mi chiquilla como me voy a ir”. Así que ya no he ido ya más.
P: ¿Sigues…? ¿mantienes relación con alguien de allí en Francia?   
ALC: No. Ahora ya no. Ya. O sea. Es que ya las que tenía yo amistad a lo mejor ya ni están.
SANIDAD:    00:27:44
P: Claro.  Háblame un poco del tema de la sanidad. ¿Cómo funcionaba allí? ¿funcionaba bien? ¿os hacían pasar revisiones médicas?
ALC: Sí, sí. Todos los años.
P: Tanto en el colegio como en la fábrica.
ALC: En el colegio.
P: ¿En la fábrica también? O para incluso para poder conseguir el trabajo en la fábrica tus padres, ¿les hicieron…
ALC: Claro
P: …algún tipo de control médico o no?
ALC: Sí, sí, sí sí. Eso era… para hacerles la Carta de Trabajo los revisaban y si tenían alguna anomalía la escribían, o sea que eso estaba todo controlado. Y la Seguridad Social, allí es dónde me…, la primera muela que me empasté yo fue allí en Scionzier tenía yo… la tenía picada y yo iba a que me la quitaran porque me dolía, dice: “pero si esta se puede empastar”, y me la empastaron, me pusieron un torno que eso aquello yo qué sé, eso era una obra de arte, porque aquí si te dolía pues quitártela. Entonces allí, eso me arreglé allí cuando estábamos con mis padres que aún iba yo a la escuela. Y así estuvimos tres años y medio a lo mejor. Desde el 62 al 68, 6 años, a lo mejor nos faltaba algún mes.
P: Aproximadamente sí.
ALC: 6 años.
OCIO:   00:29:04
P: Y, ¿había ocio? Me refiero ¿hacíais alguna…? o todo era trabajar, escuela ¿o teníais momento así más de esparcimiento?
ALC: Había cine. Lo ponían a una hora prudencial porque bueno, tal como ahora que se hace enseguida de noche, aunque era a las 6 o las 5 y media o las 6 la entrada, salías a las 7 y media o las 8 menos algo y pasa igual que aquí, ya no ves un alma por la calle y allí aún menos. Porque resulta que allí se trabajaba, o sea, el sábado. El sábado se trabajaba hasta mediodía y ya el domingo y el lunes era como si fuese fiesta, el martes es cuando se incorporaban, o sea, cuando hacían la semana. Entonces, los domingos la gente salía, se juntaban allí a jugar a la baraja, otros a lo mejor se iban con el coche a visitar a cualquier pariente, a lo mejor a 50 o 60 kilómetros o así, los que tenían coche, claro. 
P: ¿Y os juntabais con más gente de España?
ALC: Sí. Una fotografía que hay aquí, la mujer esa también se ha muerto ya, se vino para acá. Eso era Saint-Pierre, o sea, que eran pueblos igual que aquí en Albacete está donde ha sido lo de… o Castilla-La Mancha.
P: Lo de la Dana. En Letur.
ALC:  Donde ha sido lo de la Dana.
P: Letur.
ALC: Hay pueblos que hay aquí muy apañaos y no los conocemos y aún te vas allá donde «Cristo perdió el gorro». Hay aquí muchos recos… Yo he ido con la Iglesia a muchos sitios, a Aýna a esto a lo otro. Dice: “pues fíjese si está mal las carreteras que aquí no ha habido ningún accidente”, decían los viejos. O sea, cosas que hay curiosas para ver, iglesias, yo me he apuntado. Ahora es cuando ya no…
P: Y entonces allí se hacían también excursiones, salidas…
ALC: Sí, allí sí. Ya te digo el túnel de Montblanc, fuimos a Italia en un sitio había nieve, y en el otro lado de manga corta. Éramos jóvenes las de la escuela, teníamos 14 o 15 años pues “la edad del pavo”, o sea, los que estaban allí en el cuartel, los soldados y dicen en…: “mira la signorina che bella” que no sé qué, no sé cuántos, o sea, cosas de esas, pues lo normal, pero mis padres también iban, o sea que…
RELIGIÓN – CREENCIAS:  00:31:36
P:  Muy bien. Y la iglesia ¿ibais allí a misa? ¿se iba? ¿había costumbre de ir? O no…
ALC: La iglesia que yo también me ha gustado hacían los casamientos, las bodas eran igual que aquí, que ya había pocas, igual que pasa ahora aquí, pues allí ya entonces lo vivíamos y hace ya 50 años. Entonces, los domingos, no todos los domingos, pero muchos domingos si podía, veía la puerta abierta y habían tocado, decía: “pues voy a misa”.
P: ¿Y había sacerdotes españoles o no?    
ALC: No. Había todo en francés, yo no tenía pegas. Así que…
AGRICULTURA – CAMPO - SALARIO:  00:32:18
P: Muy bien. Agustina has comentado antes que tu padre tomó la decisión de volver porque pensaba que ya os ibais haciendo mayores y que había el riesgo de que os establecierais allí definitivamente ¿no? Una vez llegáis o tomáis esa decisión…
ALC: Claro. Vinimos en mayo. Como la casa que estaba empezada no estaba terminada nos fuimos casa de mi abuela después que mi abuelo… eso era un dilema porque no nos quería ni ver, la verdad, y como decían esos, qué culpa tenía yo.
Pues nos vinimos en mayo, estuvimos cogiendo lentejas con mi tío, yo que era la mayor decía: “madre mía yo no sé qué hierba que hay aquí, pero a mí se me pone mal cuerpo”, y dice: “tú agacha el lomo es que eso da calor”, y mi prima que también íbamos, las dos, o sea, mi prima y…, era de campo su padre y llevaba lo de mi abuelo y yo iba de lentejas pues por hacer un…, o sea que a mí no me dieron nada. Pero mi abuela luego la mujer decía: “bueno, me parece que sí te has ganado algún obsequio”. Me compró una sortija, que no se me olvida que valía 350 pesetas y la pagó a “toca teja” y dice: “así no tiene…, el abuelo no se tiene que enterar si te he comprado una sortija o si no”, lo que pasa, así que… estuvimos cogiendo lentejas.
Y luego, me puse aquí a coser en las monjas, que hay aquí abajo, la casa esa la donó la iglesia y allí hacíamos, cosíamos vestidos de comunión, hacíamos lorzas, o sea, un punto panal y eso lo pagaban. Total, que yo ya, como no había nada yo me fui a bordar y luego otra muchacha y yo, también se ha quedado viuda la muchacha ya, total que íbamos y fregábamos el taller porque nadie quería hacerlo. Así que nos daban 20 duros por fregar el taller los sábados, y digo: “¡ea!, pues ya tenemos para las medias” dice: “pues ya está” (riendo) así que después de vendimiar nos vinimos a fregar el taller. O sea, que no le hecho nunca ascos a nada. Luego decían: “veniros que tenemos que hacer el monumento”, o sea, que en la iglesia he estado yo metida…
ESTUDIOS - EMIGRACIÓN - SALARIO:  00:34:35
P: ¿Cuándo viniste aquí tú ya no retomaste los estudios?
ALC: Pues los estudios, si hubiera estado el instituto que está ahora, pero es que llego tarde, así que yo me vine aquí, pero es que luego me fui otra vez porque ya…   ganábamos 20 duros. Mi hermana…, de aquí se iba mucha gente a Benidorm que se iban contratadas y ganaban 3000 pesetas y en la costa y lo que sacaban de propinas, unas sacaban más y otras menos lo que sea, pero allí se podían ir de 14 años. Entonces, mi Matilde que es la que va detrás de mí, ella: “si se va la Agustina a Francia yo me voy a Benidorm y no sé qué y no sé cuántos porque aquí no tengo nunca un duro”.
EMIGRACIÓN ITINERANTE - SALARIO:  00:35:31 Segundo vídeo
P: Estábamos hablando de que ya no pudo con los estudios y que su hermana se quería ir o tu hermana se quería ir a Benidorm y tú decías de volver a Francia. ¿Y lo llegasteis a hacer eso?
ALC: ¡Claro! Es que resulta que yo me puse en las monjas estaba cosiendo, aprendía con la máquina a motor y me iba a casa de…, a un taller que está por ahí también la fotografía a aprender a coser, y digo: “bueno, pues si no hay aquí nada me saco el título, aunque sea y coso”, pues me puse al título.
Pero cuando estábamos en las monjas vino un tal Sr. García que era de Pozo Lorente…, sí y luego se fue a vivir donde está la nuclear esa la…
P: ¿Cofrentes?
ALC:  Cofrentes.
Y se presentó allí, dice: “me han dicho que aquí había muchachas que estaban cosiendo y tal”, dice: “¿os interesaría de veniros a Francia a temporadas, que es a la fruta de 8, 9 meses?”, desde abril hasta noviembre. Otras veces veníamos después porque se alargaba la campaña o había más fruta o lo que sea. Y entonces mi prima Isabel dice: “¿nos vamos?”
Ella había estado también en Francia, se la llevó mi padre y estuvo en una gasolinera y no quería estar, pero también aprendió bien el francés porque al ser joven aprendes…
Y resulta que dice: “pues a mí me iba a venir de escándalo para casarme”. 
Total, que le dijimos que sí. Entonces nos fuimos: mi prima Isabel, que se quería casar, yo de promotora, que dice…, bueno mi padre estuvo hablando con el hombre y todo porque aún dice: “a ver si os vais como la artista esa a Casablanca” (riendo), porque…, es que como éramos chiquillas nos tenía que guardar el hombre. Total, que nos fuimos 4, y nos fuimos…, eso fue en el departamento, que ese era el 84 que es Aviñón, bueno nosotros estuvimos en Carpentras.
Tercer vídeo:    00:37:54
ALC: Me fui a un almacén de fruta. Entonces…
P: ¿Cuánto tiempo estuviste allí? 
ALC: Nos fuimos 4. Nos fuimos en el 69, en el 69 fui dama, en el 70 me fui. Se casó mi prima y yo me fui en abril a Aviñón, que Aviñón era la capital, estábamos en otro pueblo a un almacén de fruta, nos fuimos las 4. Nos dieron también casa, estábamos muy bien. Había muchas muchachas de aquí de la provincia de Albacete. Estaban unas de Cofrentes, otra de otro pueblo de Valencia, la Pili, que era la que estaba con la chiquilla. La fruta hacíamos… algunas veces nos íbamos a las 3 de la mañana que era cuando cambiaban el horario y para que fuese el camión la fruta reciente a Paris, que era dónde mandaban el envasado de fruta, lo que daba la temporada, pues resulta que echábamos 8 horas, otras veces 10 pero esas nos las pagaban también estaba todo muy bien contabilizado.
P: Y después de eso vuelves otra vez a Tarazona     
ALC: ¡Claro! En noviembre…, los 19 años los cumplí allí, en noviembre nos veníamos aquí hasta el otro abril si querías ir. Cuando aquel nevazo que cayó aquí que nos quedamos incomunicados, tú serías una “crieja”, pues resulta que vinieron los patrones para ver si había más muchachas para irse al almacén. Y entonces a mí en mi casa: “¡ah! Pues si te vas tú, contigo yo voy con confianza que no sé qué”. Nos fuimos… el segundo año nos fuimos 8 y luego las del primer año se quedaron: una se casó, la otra ya no se vino, la otra el novio dice qué de eso nada, así que...
Y entonces nos fuimos 8 de Benidorm que de ganar 10.000 pesetas u 11.000 a ganar 3.000 y además… bueno que se vinieron. Y luego los novios de algunas estaban… ¿dónde estaban? ¿en Suiza?, en Suiza.
P: ¿Tú te casaste aquí?      
ALC: Sí.
P: Tú ya…
ALC: Sí, yo eché sola, o sea, sin mis padres eché 3 temporadas.
P: ¿Qué ibas y venías?
ALC: Iba y venía.
P: Y la estancia allí ¿qué era? 5 meses
ALC: Sí, 6 meses, otras veces se hacían 7 pero también estaba muy bien, porque a mí la patrona tomó confianza conmigo. La nena que tenían cuando ella se bajaba para abajo para gobernar o estar vigilando lo de la fruta yo me quedaba con la chiquilla, estaba durmiendo, y yo digo: “¡madre mía!, y dice: “pero ¿para qué has hecho esto? Tú estate con la nena. Pero si la nena no dice nada, como iba a estar así con la mano, con una mano metida… Luego, resulta que dice: ¡Madre mía! Si sabes coser y todo, ¿cómo has hecho este bajo?” O sea que en todos los sitios he estado bien considerada, de verdad.
P: En general el trato recibido, el recuerdo que tú tienes del trato recibido es bueno.
ALC: Sí.
P: No tuvisteis dificultades.
ALC: No.
P: Ni tuvisteis ningún problema.
ALC: Nada, nada. Conmigo no… yo no he tenido ningún problema.
P: Con tu familia en general.
ALC: No, no.
P: Para finalizar este rato. El recuerdo que te queda a ti Agustina ¿cuál es? De todos esos años emigrando y demás. ¿positivo?
JUBILACIÓN – ECONOMÍA - AUSTERIDAD: 00:41:41
ALC: Sí, yo positivo. Y luego también contenta porque ya te digo, hasta lo del trabajo te lo han remunerado y me han contado hasta la última hora y si me dan 200 euros digo: “tú ¡fíjate!” y aquí en España como tengo 6 años nada más, pues si te correspondes 10 euros… Yo lo veo aquí esto muy mal distribuido, no sé, que me perdonen, pero yo lo veo así. La Seguridad Social sí, ahora está aquí igual que en Francia o.., más mal distribuida porque resulta que de aquí hemos gastado y hemos sido un tajo de irresponsables que es verdad, que las cosas había que organizarlas mejor porque hemos gastado…, yo me meto en el saco, pero, aunque feo esté decirlo, he tenido y he demostrado más conocimiento que las personas que se han criado aquí. Yo me creo así ¿eh?, pero, ya te digo que no es por marcarme ninguna flor, pero es así, que las situaciones y las vivencias de austeridad de porque no hay, no es ninguna bajeza decir: “no, es que esto no puedo yo” pero ahora es que vamos todos por encima de nuestras posibilidades y eso te crea mala educación, las criaturas y todos, ya te digo, hay excepciones porque yo también he tenido 3 hijos, pero que no te tengan que llamar la atención y que sean responsables, eso es una gozada.
P: Muy bien, pues ¿algo más que quieras comentar?  
ALC: No, ¿qué más? Luego si salgo, lo que esté mal que lo retiras (riendo).
P: Pues nada, que muchísimas gracias.
ALC: Nada.
P: Ha sido un placer.
ALC: Aquí tienes tu casa.
DURACIÓN DE LA ENTREVISTA:  00:43:32

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