José Manuel García Riera

Natural de Riópar, gran amante de estas tierras en las que descansa por expreso deseo, lo que más valoraba de ellas, aparte del entorno natural, eran las personas que dieron carácter al Iugar, todos aquellos que formaron parte de la vida activa de Fábricas.
Accionista por vinculación familiar con el propietario, narra la evolución de la gestión y propiedad de la Fábrica a la que se mantuvo vinculado hasta el final.
De profesión piloto del Ejército del Aire y Comandante de Iberia, habla en esta entrevista del uso que se hizo de Fábricas durante la Guerra Civil Española.
Asumiendo la evolución natural de la vida, estuvo muy orgulloso del nuevo destino de esas tierras y de  aquellas personas que vieron el gran potencial turístico de ese entorno inigualable y crearon el actual Riópar, manteniendo su historia y su legado.

Comarca: Sierra del Segura
Municipio: Riópar
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1930
Año Fallecimiento: 2021
Género: HOMBRE
Entrevistadora: Aurora Galán

TRANSCRIPCIÓN EDITADA JOSÉ MANUEL GARCÍA RIERA

00:11 CRÉDITO

José Manuel eres, un poco por hacer una pequeña presentación para que quede ¿no?

JMG: Sí, sí, sí.

P: Quién eres y demás, estaría bien que nos contaras que eres uno de los miembros de la familia ¿no?

JMG: De los que quedan ¡vamos!

P: Cuéntanos, cuéntanos un poquito.

00:23 FAMILIA - FÁBRICAS

JMG: Esto entró, ¡vamos! entraron aquí mi familia, ahí tengo 4 fotos ¿eh? que una es de un tío mío, hermano de mi madre, el mayor que es Olegario Riera, que este hombre era asturiano, mi familia toda era de Asturias y en aquella época pues todo el mundo en cuanto tenías 18 años lo metían en un barco de vela y lo mandaban para Cuba, ¿sabes?,¡claro!, porque aquí no había trabajo, etc... Y el tío Olegario estando allí, pues debía tener dinero, no sé lo que tendría o no pero sí, debía tenerlo puesto que a mi abuela le mandaba todos los años comprarle un décimo de lotería de Navidad, un décimo no perdón, un número.

P: ¿Un número entero?

JMG: Decía que no fuera décimo, que fuera número entero y coincidía que en el año 21, ahí dudo yo si 21 o 20, pero ¡vamos! es lo mismo, coincidió en que la lotería en vez de ser, como siempre, una serie de números, hicieron dos series, porque los años anteriores se habían agotado y entonces inventaron hacer dos series, ahora no sé por cuantas vamos ya pero entonces eran 2 series el primer año, y fue en el 21 o el 20 ahí no lo he visto yo esto bien, la cosa es que le compró la lotería la abuela y ya digo el día 22 de diciembre la Navidad de aquel año, le toco el “Gordo” y llevaba las 2 series.

P: Las 2 series con el “Gordo”, ¡madre mía!

JMG: Del mismo número llevaba las 2 series, entonces le tocaron 15.., a 7 millones y medio, 15 millones de pesetas que en aquella época era mucho dinero, mucho dinero, ¡claro! el hombre se vino pá España por lo menos a cobrarlo y aquí se estuvo, no sé el tiempo que fue, no sé si llegó a un año o algo menos pues comprando cosas, porque todo el mundo le venía a vender ¡claro!: “mire usted don Olegario que esto es baratísimo, que esto es un regalo”, “pues venga” tal, y

02:30 – Panorámica de las Fábricas.

entre otras cosas, compró esto. Esto estaba parado naturalmente, hacía años que llevaba parado, estoy hablando de los años 20, 21. Por esa razón pues se compró esto y entre otras cosas, pues medio Galicia en bosques y no sé qué tal, media Barcelona, calle enteras compraba de casas.

P: ¡Madre mía!

JMG: ¡En fin! Era en aquella época…

P: Era un dineral, era un dineral.

JMG: De todo esto, hay.., ¡claro! hay muchos periódicos de aquella época que yo no he tenido la curiosidad de…

P: De consultar.

JMG: de irme a una hemeroteca a verlos ¿no? pero.., porque.., tampoco ya resolvemos nada ¿eh?, ni nos va a enseñar nada con lo que ya hemos oído. Yo a la familia, porque yo soy hijo.., mi madre eran 9 hermanos con mi tío Olegario, no era el cabeza, era el segundo, el primero era el tío Dimas, y ¡claro! de ser hijo de los primeros de los 9 hermanos, a ser hijo que soy yo de la última pues tenía primos con mucha diferencia de edad, que eran los que me contaban a mí ¡claro! lo que habían conocido ellos de la familia y yo como venía a la cola era el que menos sabía, sin embargo, mi padre llegó a entrar en este asunto, pues bueno cosas que pasan en las cuestiones que llevan abogados y estas cosas que son muy importantes para el que las ha comprado pero para los abogados, pues nada, este hombre no sabe lo que ha comprado o lo ha hecho muy mal o lo ha hecho muy bien. El resultado de la cosa es que no se pagó a Hacienda una serie de años, bueno mi tío naturalmente terminó aquí de sus compras y se fue otra vez…

P: ¡Ah! Y se marchó.

JMG: Y se marchó ¡claro! a poner en orden allí todavía sus negocios y a seguir allí.

P: Y ¿quién se quedó a cargo entonces aquí de la fábrica?   

04:37  FÁBRICAS – ECONOMÍA - FINANZAS

JMG: Ahí está, una serie de abogados, de los cuales yo conocí a uno, eran catalanes los 3 me parece ¿eh? Uno se llamaba Gaià, ese lo conocí yo, siendo yo muy pequeño porque entre otras cosas tenía también una sociedad de seguros que se llamaba Consolidada S.A. Y pues estos hombres pues dejaron alguna cosa.., eran tantísimas cosas las que había comprado que no era difícil que alguna se le colara y no hubieran pagado el IBI o como fuera en aquella época que no era el IBI, era el ITE o lo que fuera. Bueno, lo cierto es que esto salió a subasta pública por falta de pago…
Bueno pues, esto salió a subasta por falta de pago.

P: Y de todo esto estamos hablando de los años 20.

JMG: ¿Eh?

P: Estamos hablando de los años 20.

JMG: Estamos hablando de los años 20 ¡claro!, 21 yo calculo.

P: Sí por ahí, por ahí.

JMG: Mi padre estaba soltero, mi padre y soltera mi madre. Era mi padre y mi madre y el hecho de que al estar aquí mi tío tenía muchos problemas, pues mi padre fue como apoderado suyo: “pues tú apoderado y tú te ocupas de lo que hay en Asturias,

P: Tú lo que hay en Cataluña.

JMG: …de lo que hay en Galicia”, no sé qué ¡en fin! distribuyó allí el pobre y lo llamó eso lo llamó: “pues tú eres apoderado” como le podría haber llamado cualquier otra cosa. Lo cierto es que cuando sale esa subasta había pasado unos años, tampoco sé cuándo fue exactamente, no he tenido la curiosidad de ver a buscar cuando se compró, porque la escritura está por ahí, la escritura de la compra y lo cierto es que mi padre pues fue a ver como salía la subasta, cuánto había que tener de mínimo para..,  y no tenía el mínimo porque ¡claro! mi padre también se había ido a Cuba como todos los asturianos. Había terminado, había hecho Comercio que es lo que se estudiaba en Gijón, no había.., sí yo creo que sí había universidad me parece, pero la cosa es que como éramos de Avilés, en Gijón estudió y se hizo perito mercantil que era lo que se hacía entonces y mi abuelo Manolo lo cogió y le dijo: “ pues ya eres perito mercantil pues ahora para Cuba también”, y  lo mandó a Cuba. Allí no debió hacer gran cosa mi padre porque al año o así, junto dinero, se sacó un billete de barco y se volvió para Gijón otra vez ¿sabes? y se volvió pacá, sin nada. Y entonces, no me acuerdo yo si fue antes de irse a Cuba o después de irse a Cuba cuando.., debió ser antes eso puesto que si no, se hubiera.., no se hubiera ido a Cuba, se hubiera quedado aquí.

P: ¡Claro! se hubiera ido después, ¡claro!

JMG: Entonces calculo yo que sí, que sería pues por esos años, yo no había nacido a todo esto yo nací en el 30, yo nací con la República, y…
Bueno, mi padre al enterarse, fue a enterarse de cómo se salía de base, de lo que.., de los cuartos que había que tener…

P: Para poder recuperar, para poder recuperar en esa subasta.

JMG: Para ir a la subasta, ¡claro!, porque esto lo conocía muy poca gente, para llegar aquí había que pasar por unos caminos horrorosos, bueno tampoco había muchos coches, había muy pocos, en España muy pocos.

P: Sí, sí.

JMG: Y entonces pues él no llegaba, no tenía dinero mi padre, habría heredado ya de todas formas de mi abuelo pero no tendría suficiente y allí en Avilés enfrente de donde vivía mi abuela paterna, vivía otra hermana de mi abuela que también eran 8 o 9 hermanas, las abuelas y las tías abuelas mías, y entonces enfrente estaba el tío Silverio que es el segundo empezando por este lado, el primero don Luis, el padre de Jorge, que estuvo aquí de director desde el año 39, desde el año.., sí 39 desde el final de la guerra ¿no?, 39 sí.

P: Jorge Escudero.

JMG: ¿eh?

P: El padre de Jorge Escudero ¿no?

JMG: Exactamente, Jorge Escudero sí que era compañero del tío Silverio de la Academia de Artillería de Segovia, eran los dos artilleros y en aquella época, yo creo que ahora sigue siendo, los militares de artillería salían con el título de ingeniero industrial, creo que siguen ¿no?

P: No sé si sigue ahora pero yo me acuerdo porque me lo contaba mi abuelo también, sí.  

JMG: ¿Sí? Pues.., y entonces el tío Silverio cuando terminó la guerra y tal, había que mandar aquí a alguien, antes de eso había habido otras sociedades con otros señores, algunos fundidores de campanas anteriores pero que yo no me lo sé, pero hubo varios, y ya en el 39 fue cuando decidieron: “oye, pues eso se lo decimos a Luis Escudero”

P: Y ¿qué pasó con la subasta?, ¿qué la recuperó?, ¿la recuperó?

JMG: ¡Ah! bueno, estaba.., es verdad que me, me he ido del camino que era cuando lo compraron esto, la segunda vez, la primera vez lo había comprado (inaudible 11:56) y cuando salen en subasta, es cuando mi padre habla con el tío Silverio que vivía enfrente en Asturias y dice: “oye Silverio mira tú que no tienes hijos”, porque estaba casado y no tenían descendencia ni la iban a tener con mi tía América y el padre de mi tía América que había venido de Cuba también mucho antes, había traído bastante dinero fíjate si tenía dinero que entonces en la plaza Independencia de Madrid, el número 2 la casa era suya entera.

P: Sí, sí.

JMG: Con 5 plantas 

P: Sí, sí.              

JMG: En la Puerta de Alcalá.

P: En la Puerta de Alcalá, sí, sí, perfectamente.

JMG: Entonces le dijo: “oye, mira Silverio tú que no tienes hijos y tal y América que fíjate el dineral que tiene”, era su padre el que lo tenía ¡claro!,:”pues si te interesase esto de Olegario pues ha salido a subasta, y ¡claro! yo me he enterado porque me han avisado unos amigos porque si no, no me entero ¡claro! y esto el mínimo es llegar a tanto y yo no tengo cuartos, entre Etelvina y yo reunimos no sé qué y si te interesa”, y el tío pues dijo: “pues, oye, pues sí” porque además de ser militar era también muy ingeniero, aunque fuera por.., mi tío era más ingeniero que militar y le gustaba mucho lo de sus negocios y todo, y entonces dijo: “pues voy a consultar con América”, consultó con la mujer: “sí hombre sí”, y además no sería mucho entonces, y fueron a la subasta ¡claro! con la mayor parte del dinero del tío Silverio…

P: Y una parte de tu padre.

JMG: y otra parte de mi padre, que luego también ya fueron otorgándole unas pocas acciones al cuñado del tío Silverio, otras al cuñado de mi padre, a mi tía Blanca y tal y ya fueron metiendo más pero con muy poco dinero pero ahí lo básico era el tío Silverio y mi padre.

P: Muy bien, muy interesante.

JMG: Que ¡por cierto! A resultas de todo esto, nació un pleito del tío Olegario a mi padre, ¡vamos! de los abogados del tío Olegario a mi padre, por haber asistido a la venta de esto por haber sido apoderado.

P: ¡Ah! vale, vale.

JMG: Y la ganó el tío Olegario.

P: ¡Ah! Y la ganó el tío Olegario.

JMG: La ganó el tío Olegario, sí.

P: Porque era apoderado y había participado en la subasta.

JMG: Exactamente, el pobre sí. Y eso pues estuvo pues no me acuerdo hasta que año, después de la guerra. Yo asistí a la comida que cuando.., cuando se acabó el pleito ¿eh? dijeron: “bueno, pues ya habéis perdido, me tenéis que dar”, no sé 800.000 pesetas o no sé cuánto y tal “y os invito a comer” (riendo) y nos invitó el tío Olegario a comer en la Gran Tasca. Me acuerdo que ese fue el final de la …

P: De la pericia de la demanda.

12: 51 GUERRA - POSTGUERRA

JMG: De la película. Y ya pues a partir de entonces, cuando yo conozco es ya después de la guerra, el año 39. Hasta ahí lo de las balas y todo eso también lo vi yo sí.

P: Sí, porque ahí hicieron en las cocheras, hicieron la fábrica de balas o no era ahí exactamente.

JMG: No, lo que yo vi, lo que yo vi es que había dos cocheras usadas de almacén y para fundir y para hacer cubiertos y demás cosas que se hacían aquí, se fundían entre otras cosas aquí casquillos de balas que era un latón muy bueno tenía mucho cobre y yo lo conocí así ¿eh?, pero montones de balas que algunas estaban sin disparar ¿sabes?

P: Sí, sí, sí.

JMG: Y estaban eso, e íbamos los niños por allí a jugar por encima de las balas.

P: Imagínate.

JMG: Y eso es lo que yo conocí aquí.

P: Sí, sí. Eso justo antes de la guerra o en medio de la guerra.

JMG: ¡Claro! porque antes de la guerra, me acuerdo.., estaba yo aquí en julio del 36.

P: ¿Sí?

JMG: Sí, sí. Estábamos aquí, estábamos aquí y además teníamos con mi madre una de sus hermanas, de las 9 que eran, la tía Josefa, que había venido también a pasar aquí unos días porque tenía un niño con una enfermedad muy extraña, era parecida o a lo mejor era eso, a la lepra porque era todo.., el hombre estaba lleno de pupas, no se podía vestir, tenía que ir con un..., y entonces le habían dicho que los sitios altos y fríos, que eran muy buenos para esa enfermedad y entonces pues: “oye, pues vente con nosotros” que venían aquí pues cada 2 o 3 meses a pasar un mes o dos meses y así nací yo aquí en el 30 que les tocó estar aquí y entonces estaba mi tía, mi madre aquí y mi padre ¡claro! entonces cuando empezó la guerra mi padre tuvo que salir arreando, porque.., no es porque.., aquí la gente le estaba muy agradecida ¿eh? porque esto de estar parao a estar funcionando, la gente vivía en Riópar, ¡claro! tenía que bajar y subir y todo eso, muy molesto pero la gente le estaba agradecida a alguien que movía esto y que haya operarios.

P: Porque su padre estuvo viviendo entonces aquí durante todo ese tiempo aquí. Una vez que se quedó con la subasta, se quedaron aquí.

JMG: No, no.

P: Iban, volvían.

JMG: No, ¡claro!, vivían en Madrid, todo el mundo vivía en Madrid entonces pero ¡claro! los socios pues venían 2 o 3.., por eso hicieron más sociedad con los cuñados y entonces venía pues mi tío Enrique y los Corugedo a pasar aquí 2, 3 meses o lo que fuera. Bueno, y así esto pues empezó en el año 39 ya digo, con don Luis de director de todo.

P: De la fábrica.

JMG: De la empresa, de la fábrica  y ya pues mi padre y el tío Olegario pues empezaron a venir menos y así empezó de lo que yo sé ¿no?, de lo anterior ya digo que hubo sociedades con otra gente y todo eso pero fueron muy efímeras.

P: Y la época de Luis Escudero ¿cómo empezó a funcionar?

JMG: Empieza ahí.

P: Empieza en el 39 y que tal…

JMG: Él estuvo en la cárcel no me acuerdo por.., sí por la sublevación de.., sí, bueno eso es otro tema. Este era el número 1 de su promoción, don Luis Escudero, y cuando la República se negó a coger el despacho de manos del presidente de la República que no me acuerdo quién era tampoco porque también hubo 6 o 7, o sea ya no me acuerdo cual era, y terminó en la cárcel, eso lo contaba él, y ¡claro! pues cuando terminó la guerra pues: “y ahora ¿qué hacemos con aquello?, ¿a quién ponemos?, allí hay que poner alguien que lo rehaga todo porque estaba todo deshecho ¡claro!, lo habían rehecho ya una vez y otra vez a rehacer. A todo esto ¡claro! aumentando capital siempre, porque esto no (inaudible 19:15) de lo poquito que se fundía y se vendía pues era para poner tejas porque se estaba hundiendo y para retejar y mantener los edificios. Entonces, don Luis llega aquí en un momento fatal.

P: ¡Claro! después de la guerra civil y con todo esto.  

JMG: Y con todo esto hundido y los 2 garajes esos, eso es lo que yo conocí, llenos de chatarra para poder fundir, eso estaba muy bien.

P: Por lo menos tenían materia prima.

JMG: Algo bueno tenía que tener la cosa. Lo de las bombas, había unas granadas, porque yo también soy militar, había unas granadas que se llamaban de piña porque tenían la forma de una piña y dicen que, dicen ¿eh? eso ya me lo han contado aquí que yo, ni me lo creo ni me lo dejo de creer, pero yo no he visto por aquí ninguna piña de esas, dicen que las fabricaron aquí, cuentan aquí los antiguos del lugar, a mí me han dicho: “no, no, aquí fabricaron ¡bueno! en la época, en la época de la República”, yo no he visto ni una, ni una siquiera ¡vamos!

P: Ni una piña, ni una sola, se gastaron.

JMG: Las que he visto, las vi en la academia cuando estudiábamos Armamento, algunas que venían, como historia ¿eh? pero no  (inaudible 20:35) aquí.
Y pues entonces empezaron a funcionar, a funcionar y a coger operarios.  Aquí hubo momentos de tener 400 personas ¿eh?, no operarios todos porque lo que había, y que no me oiga “la Peque”, que un día estaba yo contando esto a no sé quién, que me dijo:

18:59 – FOTO. Calle Jardines

“¿por qué vendisteis las casas de los Jardines? que eran..,  todo eso era de la empresa ¡claro!

P: Sí, sí. Toda la calle esta ¿no? Toda la calle Jardines.

19:09 – FOTO. Calle Valencia

JMG: Toda la calle, bueno, todo el pueblo, menos la calle Valencia y la calle de las Huertas,

19:11 – FOTO. Calle de las Huertas

… todo lo demás era todo de la empresa esa.

P: Era todo de la empresa. Era casa de trabajadores, casa de…

JMG: Las casas de los trabajadores, pero aquí muy poquitos tenían casa ¿eh?, los de la calle Valencia

P: La calle Valencia.

JMG: Porque todos las demás eran de la empresa que los tenía alquilados no me acuerdo si era 1 peseta o 2 pesetas, una cosa así al mes, o sea que, no es que… Y entonces, hablando un día no me acuerdo con quién, estaba “la Peque” también, y dije yo: “pues ¡claro! pues eso, hubo que venderlas porque no ganaba la empresa para retejar y para tal”, pues se caían todas de viejas que eran ¡claro! eso tendríamos ya cuando eso, pues eso dos siglos y pico, y medio, y ¡claro! imagínate como estaba todo, y dije yo: “es que teníamos 40 albañiles en una fábrica que fabrica latón..,

P: ¡Claro!

JMG: …pues no producen nada”

P: No producen.

JMG: ¡claro! y entonces hubo que vender todo, para quitar casas de en medio, cada uno que se arregle la suya, y por eso.., y entonces me llamó al orden “la Peque” ¿eh?, me dijo: “oye, aquí nunca ha habido 40 albañiles”, “yo digo 40 albañiles porque..,” yo no los conté nunca ¿no?, quería decir que había muchos para una empresa que se dedica a fundir latón, que tenga a alguien aunque sean 20 que no produzcan latón, na más que para que no se caiga el tejado pues no puede ser fructífera lógicamente ¿no?. Siempre hay para todo en las empresas pero esa era...
Y entonces yo dije que había 40 albañiles, pues ¡claro! pues hubo que decir que cada uno se arregle su casa     

P: Y se vendió toda la calle esa.          

JMG: y los 40 albañiles unos a fundir y así.

P: Y a fundir. Entonces en aquella época que estamos hablando ya de los años 50 ¿no?

JMG: Sí, bueno esto ya era en el 40 no…

P: 40, 50

JMG: Era entre el 40 y 50        

P: Con toda la postguerra también, menos mal que quedaba materia prima en los almacenes, para…  

JMG: Efectivamente, eso fue una inyección muy buena.

21:19 FAMILIA – HERENCIA – PATRIMONIO - EMPRESA  

P: Para, para funcionar porque si no…  

JMG: que tuvimos después de la guerra ¡claro! porque si no había que comprar chatarra, más inversiones de dinero. A todo esto, con todas.., las inversiones ¡claro! las hacía el que tenía dinero que era mi tío Silverio, ¡vamos! que era su suegro. Ampliación de capital porque si no se nos hunde aquello, hay que meter no sé cuánto y mi padre: “yo ya he metido todo”, y entonces ponía él y entonces ponía él y entonces mi padre tenía menos y tal y fuimos así teniendo menos hasta que se quedó con el 25% mi padre y el 75 mi tío Silverio ¡claro!,  que era lo lógico, más un poquito que tenía el tío Luis y otro poquito que tenía el tío Enrique que luego al final lo vendieron, bueno eso no tenía importancia.
Y lo otro fue así y así pues quedó esto, con el 25% nosotros, yo tengo 3 hermanas y ahora voy a lo de comprar esto que no tiene nada que ver con la guerra.

P: No, no, no, si no, si no, vamos, vamos  pasando, vamos pasando por las etapas, la guerra…

JMG: ¡Claro!

P: ¡Claro!, ¡claro!

JMG: Lo decía por eso que al final yo me quedo…

P: Vamos pasando por las etapas porque toca ¿no? porque en ese momento lo coge justo al final y además hay unas condiciones en el país que son las que todos sabemos.

JMG: Naturalmente ¡claro! los años de la postguerra…

P: ¡Claro!

JMG: …los años 40 y todo eso.

P: ¡Claro! y ahí se quedan con el 25%, entonces Silverio…

JMG: Y entonces, no, bueno, ahí, todavía no, todavía, iba poco a poco.

P: Sí

JMG: Iba poco a poco.

P: ¡Claro!, ¡claro! gradual.

JMG: Digo, el final fue quedarnos nosotros, mi padre y mi madre con el 25% y ellos con el 75. Y como él no tenía descendencia, el tío Silverio, pues ¿qué pasa? su hermana la tía Ana María, estaba casada con un Luis Corugedo y entonces pues heredó la hija del tío Corugedo, del tío Luis Corugedo heredó todo lo del tío Silverio y lo de su padre. Entonces se quedó ella con el 75  y mis hermanas y yo el 25, que ahora no es el 25, es el 24’12 o no sé qué.

P: Sí, sí, sí. Y ahí, ¿qué pasó? entonces cuando estaba en esta situación, ¿seguía todavía en ese momento Luis Escudero? 

JMG: Luis Escudero siguió hasta que murió.

P: Siguió a todo. Todo el tiempo, sí, sí.
Y ahí, por ejemplo, ustedes venían cada vez menos ¿no? o pasaron tiempo sin venir o ¿cómo..,?

JMG: Pues sí.

P: Porque me decían la casa esta está abandonada.

JMG: Si bueno, esto estuvo abandonado porque la mayoría era de mi prima Ana Mari esta, que es marquesa además, y entonces esto no.., ella tiraba más para Asturias que era su sitio y esto no le daba la mayor importancia y entonces no sé si vino una vez o dos aquí a estar un día que no.., y por eso, los que veníamos aquí, bueno yo principalmente porque nací aquí ¿eh?, yo nací en esta casa además en el año 30 ¿eh? ya hace unos pocos.

P: Sí, bueno.

JMG: Y entonces pues yo me tiraba esto quieras que no, Asturias me gustaba mucho como a todo el mundo ¿eh? y entonces veníamos aquí pues de los dos o tres meses de verano que teníamos en los colegios o dos y pico, tres, hasta septiembre, no hasta octubre porque en septiembre íbamos los que suspendíamos, los que no suspendían no tenían que ir y …

P: Y entonces venían aquí, pues imagino que los veranos… 

JMG: Veníamos aquí pues medio verano y otro medio verano nos íbamos a atravesar hasta Asturias con los coches que había entonces que eran una (riendo).

25:10 GUERRA - POSTGUERRA

P: Sí.

JMG: Bueno, ¡claro! los coches que habían quitado antes de la guerra, el gobierno de la República había incautado todos los coches, todo los que había, de los pocos coches que había, los que se quitaron aquí luego, al terminar la guerra había una cosa que se llamaba Recuperación de coches y entonces te daban: “¿Cuántos le quitaron a usted?”, “pues dos coches de los que hay en Recuperación”, no tenía nada que ver con lo que te habían quitado, pero bueno.

P: Pero tenías dos coches.

JMG: Pero te daban un coche que entonces no había nada, no se podía importar porque teníamos además el boicot ese de Europa y todas esas cuestiones.

P: No, y ¡claro! justo pues además luego fue la Segunda Guerra Mundial.

JMG: Bueno, la guerra la paramos en Alicante ¿eh? Mi padre se coló en un camión por ahí que llevaba muebles y se metió bajo los muebles sin saber a dónde iba y terminó en Alicante, pues ¡fíjate! qué sitio más bonito.

P: Pues sí, pues sí.

JMG: Pues se quedó allí ya toda la vida.    

P: ¡Ah!, ¿sí?

JMG: dijo que ya Madrid que…

P: Y aquí hacía mucho frío.

JMG: Y al final.., exactamente, bueno aquí venía, pero Alicante lo tenía mucho más cerca esto.

P: ¡Claro!, ¡claro!

JMG: Que Madrid entonces. 

P: ¡Claro!, ¡claro! Bueno, pues. Y un poco, sí que me gustaría.., me estaba hablando antes de los 400 trabajadores ¿no? y de qué en algunos momentos había 400, imagino que todo esto…

JMG: Sí esto ya, los libros que han escrito (inaudible 28:35), ya sale en el libro que había 400 y pico en algún momento.

P: En algún momento, sí, sí.

JMG: Que yo nunca los conté, ¡claro!

P: No (riendo).

JMG: Pero que “la Peque” se enfadó mucho conmigo: dice: “pues no había 40 albañiles”, digo: “bueno yo que sé”,

P: Bueno, pero había…

JMG: Había a lo mejor había 39.   

P: Sí, pero había mucha gente trabajando y dependiendo…

JMG: Había mucha gente trabajando en los tejados.

26:56 FAMILIA - EMPRESA

JMG: Lo del…que no fueran obreros, yo no he conocido nada más que a Romero que tenía una tienda ahí en la calle Huertas, de las Huertas, a los de Diego, el comercio de la Angelines de la esquina, que era el comercio,

P: ¡Claro!, ¡claro!, ¡claro!

JMG: Que primero estuvo en donde vive ahora Chito, bueno vosotros no sois de aquí y yo estoy hablando como si…

P: Bueno no, pero está bien, está bien, está bien.

JMG: esto lo conociera todo el mundo. Es que Chito es primo mío, primo segundo mío, Chito, Arturo, Miguel, todos estos porque mi madre, un primo de ella, era asturiano ¡claro!, era perito mercantil o no era más era intendente o algo de eso, era de comercio pero muy alto y entonces le ofreció: “oye, que hemos comprado esto allí en Riópar y tal y se te interesa pues hay una empresa allí funcionando y eso lo llevaba pues mi mi padre, llevaba alguna cuenta o tal pero no tenemos a alguien, si te interesa…”, “hombre, pues mira…” vino, le gustó, con 3 hijos que venía ya y luego nacieron aquí otros 4.

P: ¡Ah! ¿Sí?, entonces se quedó a vivir aquí también.

JMG: Se quedó aquí a vivir hasta que se murió, aquí, murió aquí el tío Arturo, Arturo Cifuentes.
Bueno, pues de esa época, pasó eso, cuando surgen los años, yo soy para la memoria ya muy flaco.

P: Bueno, no importa, lo podemos luego contextualizar, no pasa nada.

JMG: No sé, es cuando Jorge y 3 amigos, uno era Falcón me parece el de Hellín y otro era, que era amigo mío también que era Ingeniero de Montes, se llamaba Gonzalo, no me acuerdo del apellido, pues dijeron que si queríamos, bueno si queríamos, que si querían la fábrica, vendía.., había muerto mi tío Silverio y había muerto mi padre, murieron con muy pocos meses de diferencia y entonces quedó el tío Luis Corugedo que tenía pues muy poquitas acciones pero que era el único que quedaba y entonces ofreció a Jorge.., Jorge había nacido ya, porque Jorge es hijo del segundo matrimonio de don Luis.

P: De don Luis Escudero.

JMG: La primera mujer de don Luis murió y luego se casó con la cuñada, ¡claro! la cuñada estaba aquí viviendo, la cuñada y la madre de la cuñada.

P: También estaba aquí.

JMG: Doña Clementina, todo eso lo conocí yo sí ¡claro!, y ¡claro! pues en los pueblos las habladurías y todas esas cosas: “¿habladurías?, pues ahora me caso” y entonces se casó con su cuñada, con la tía Tina, la llamábamos todos la tía Tina ¿no?, era muy buena persona, por cierto, y buena gallega porque eran todos de La Coruña y era también gallega ejerciente.

P: ¡Qué mezcla!, ¡qué mezcla en Riópar!, ¿eh?, asturianos, gallegos.

JMG: Sí, sí, sí pero sobre todo asturianos y gallegos eran los que se iban todos a Cuba.

P: Sí, sí, ¡claro!, ¡claro!

JMG: Tanto es así que a toda la gente que no sea cubana pero allí o en Argentina les llaman gallegos.

P: Gallegos, sí, sí. En Argentina hay mucho gallego.
Y ahí ¿qué pasó? se casó de segundas nupcias, tuvo entonces a Jorge y entonces me estaba contando que ponían a Jorge a algo.

JMG: ¡Ah! bueno, entonces ¡claro! pues quedó el tío Luis solo ahí con unas pocas acciones y nosotros, mi familia, luego él tenía la representación de Ana Mari que tenía todo el resto, las 75 acciones, las 75 partes ¿no? del porcentaje y me lo ofrecieron a mí también, Jorge y Falcón fueron.., Falcón era el que tenía dinero, era de Hellín me parece ¿no?

P: No lo sé, no lo sé, no lo controlo mucho tampoco.

JMG: Tiene un hijo ahora aquí, sí se quedó, creo que murió.
¡Claro! fueron a tener la deferencia de decirme que si yo quería entrar con ellos, lo de la savia joven que va a entrar, que no sé qué y que esto pues que  iba pues mal, mal, porque… Y yo entonces no, porque me estaba haciendo yo una casa en Madrid y ¡claro! yo estaba volando en Iberia ya me había ido del ejército y digo pues si todo lo que estoy ahorrando lo estoy metiendo aquí, si no lo meto aquí me quedo sin casa ¿sabes?, y la casa era primordial en aquella época para vivir en Madrid porque en Madrid no teníamos nada. Pero yo con lo de la casa: “ya veis, estoy con ladrillos todo el día aquí en la puerta, o sea que os lo agradezco pero no”. Y entonces entraron, hicieron una sociedad y se asociaron con nosotros que éramos los únicos que quedábamos, nosotros 3 más Jorge, Gonzalo y Falcón me parece.

P: Gonzalo

JMG: Gonzalo fue el que se quedó luego como de presidente sí. Gonzalo, este era Ingeniero de Montes y estaba en Madrid de Ingeniero de Montes, yo lo conocía  y entonces yo no entré con ellos por eso, porque no tenía dinero

P: ¡Claro! en aquel momento no…

JMG: Y lo que tenía lo estaba empleando.

32:29 FÁBRICAS – HERENCIA

P: Y ¿cómo fue José Manuel la etapa final? ¿no? esa ya…

JMG: Y a partir de ahí…

P: ¡Claro! en ese momento yo creo que es el “cruje” ¿no? por decirlo de alguna manera.

JMG: Yo ahí no venía porque estaba con lo mío en Madrid, y cuando no estaba en América estaba en Madrid, poniendo.., no poniendo ladrillos pero viendo como los ponían ¿sabes?
Y no debió ir nada bien la cosa, porque llegó un momento en que lo quisieron vender ellos y ellos se buscaron.., había un chaval que era perito agrónomo que se llamaba Max Müller, y este era un.., bueno, venía aquí a veranear en la Casa Rosa que eso era de Vera y de…

P: Sí. Sí, sí, sí.

JMG: Sí, y tenían ahí, bueno, pues ahí me parece que venía este, alquilado o como fuera y se traía siempre tractores, no sé qué, era de agrónomos ¿no?
Y este hombre pues se movía mucho y parecía que era un tío muy activo, parecía no, que lo era, y les compró todas las acciones, luego a partir de ahí ya cada uno sabe la historia como…

P: Como, pero bueno que la historia… ¿qué historia sabe José Manuel?...

JMG: …como la ha escuchado y yo por eso ya, no puedo decir nada porque no lo sé, ni como tal, pero…

P: No, nada, bueno eso era un poco, por eso, que sabe de todo eso al final. Entonces se compra el 75% pero ustedes mantenían el 24% ¿no?

JMG: Yo, ¡claro!

P: El 24’5 o el 25%

JMG: Sí, sí, el 24’12 o lo que fuera. Si yo dije que no.., no podía comprar porque no tal, pero que tampoco quería vender , yo me quedo allí y ¡claro! pues cuando le vendieron a Max yo seguía con mis hermanas con nuestro 25 a lo que pasase, hasta que pasó lo que pasó, que cerraron.

P: Que cerraron. ¿Cuánto tiempo pasó más o menos desde que se compró?

JMG: Muy poco, muy poco, yo no sé si duraron 2 años, 3 años. Ahí hubo una ayuda de Bono. El Bono entonces era presidente de la junta esta…

P: De la Junta de Comunidades, de la Junta, de la Junta, sí, sí, sí.

JMG: ¿Había ya Juntas o eran provincias todavía?

P: Bueno es que…

JMG: Yo no me acuerdo, yo lo que sí que sé, es que lo traje un día de Méjico, que había estado por allí con 27 o 28 amigos suyos pasando 15 o 20 días, y se venían para acá y venía yo en el avión ¡vamos!, lo traía yo el avión y me dijo el (inaudible 09:09): “comandante si a usted no le importa invitar luego a algo, es que lleva al presidente de..,”
Y entonces pues ¿cómo?: “Yo también soy de..,”, “¿no me diga que usted de Castilla-La Mancha”, “naturalmente, de Riópar”, “hombre, pues tal” total que vino el Bono y ¡claro! pues charlamos y resulta que dice: “de dónde eres”, “de Riópar” dice: “si tengo un pariente allí”, digo: “pues lo tengo que conocer ¡claro!,

P: ¡Claro!, ¡claro!

JMG: porque allí somos 7, 8” a lo mejor éramos 70 no…

P: Sí, sí, sí, sí.

JMG: Y creo que apoyó mucho a todos estos, ¡ah! bueno es que ahí cuando ya Jorge, bueno Jorge y todos los que estaban ahí metidos y nosotros, pues ya no podíamos más, pues a.., los obreros decían: “bueno, pues nosotros” los sindicatos y tal que ya estaban los sindicatos: “pues nosotros nos hacemos cargo de…”, e hicieron una sociedad, sociedad laboral ¿no? una LAE de esas, e hicieron una cosa de esas y: “tu presidente, vicepresidente, no sé qué tal…” e hicieron los cargos.  

P:  Y entonces montaron aquello ¿no? para poder mantenerlo entre ellos.

JMG: Y creo que ayudó mucho, les ayudó mucho Bono, esto es la idea que tengo yo, lo que me han contado porque eso ya no estaba yo aquí.

P: ¡Claro!, una vez que se había vendido pero ¿qué pasó con su… con el 24?, o sea, se vendió el 75, y no se quiso deshacer del 24 y ¿qué sucedió ahí después?

JMG: No, ahí seguíamos…

P: No terminó…        

JMG: No, el Max.., entró el Max este Müller ahí, lo echaron del pueblo, lo querían ahorcar…

P: ¡Madre mía!

JMG: …y todas estas cosas, porque es un pájaro de cuidado ¡claro!, ¿era?, es porque sigue siendo perito agrónomo sí, pero le fue muy mal, al final Bono se cansó de darles todos los meses mucho dinero creo les dio y ahí acabó la historia.

P: Y acaba la historia y su parte ¿la vendió?, la del 25

JMG:  Yo no vendí nada a nadie, porque…

P: ¡Ah, no!, simplemente se cerró,

JMG: Yo seguía…

P: ¡Claro!, simplemente se cerró.

JMG: con el que fuera el 25%

P: Y ya está se cerró.

JMG: Y como se cerró pues: “tienes el 25% del cierre”

P: Y ya está y se acabó.

JMG: “Pues no tienes nada”

P: No tienes nada, se acabó.

JMG: Y ahí se acabó la historia.

P: ¡Claro!, ¡claro!

JMG: O sea que esto, me lo he tenido que comprar a parte.

P: O sea que esto que fue donde nació, después de tanto, al cabo de los años lo compró y lo arregló, como me lo estaba contando esta mañana.

JMG: ¡Claro!, no lo debería de haber hecho, pero dije: “yo ya soy viejo, yo quiero tener el sitio”, que lo tengo ya ¡vamos!, que tengo el 6’25%  que era del 25 que.., ¡ah! porque ahí hay una cosa en medio, que es que el coto y la casa esta no eran de la fábrica, eran de una sociedad pero que no eran de la fábrica, o sea que de..., el coto y la casa esta, no sé si había alguna otra cosa.., y el Laminador,

P: Y el Laminador.

JMG: Eso no era del.., o sea, habían dejado una sociedad anónima para la fábrica funcionando, con todo lo de la fábrica y luego otra parte que era de los mismos pero que era.., que era con lo que vivieron años y años ¿eh?, parada la fábrica, vendiendo madera.

P: ¿Vendiendo madera?

JMG: Madera de pino, sí porque la fábrica no daba, lo que daba se lo tragaba con los ¿eh? con los edificios y entonces pues, pues ¡claro!, el dinero.., había que pagar a los obreros todos…

P: ¡Claro!, ¡claro!, ¡claro!

JMG: Y salía.., entonces se venía bien la madera y gracias al pino…

P: Y ¿qué pasó con esa sociedad?

JMG: No, pues sigue lo mismo.

P: ¡Ah! sigue, sigue funcionando.

JMG: Sigue, sigue lo mismo ¡claro! con los herederos. Mi prima tiene.., ahí teníamos más.

P: Ya no eráis 75, 25

JMG: Como no había ampliaciones del capital,

P: ¡Claro!, ahí se mantenía.

JMG: Pues ahí tenemos todavía nosotros el 35% en lo del monte y esto.

P: En lo del monte y esto ¡claro, ¡claro!

JMG: Pero ¡claro! y ella tiene el 65.

P: Bueno y ya ¡por fin! consiguió la casa. Una curiosidad, ¿sabe por qué se llama Casa Nueva?

JMG: Pues no, pero algo.., con Jorge hablo algunas veces de esto y le he preguntado yo a Jorge dice: “pues mira la fábrica se inauguró en 1773”, eso sí nos consta porque hay mucha hemeroteca por ahí, dice “pero si esto se llama Casa Nueva es que se hizo después”.

P: Sí ¡claro!

JMG: ¡Claro! porque si no se hubiera llamado Casa Vieja, es lo lógico ¿no?, una casa que estaba antes de hacer la fábrica se le diría Casa Vieja, hay un pueblo por ahí en Madrid que se llama Casas Viejas, si se llama Casa Nueva es porque no estaba, porque la han tenido que hacer después de, eso hemos calculado ¿no?, o sea, que sí, esta debe tener 2 siglos y algo.

P: ¡Madre mía! Menuda historia ¿eh?, menuda historia aquí, esta casa, qué ¡menuda historia!       

JMG: Sí. Es que aparte de gordo también soy sordo ¿sabes? (riendo).

40:56 PATRIMONIO – ARQUITECTURA FABRIL

P2: Pero y entonces en esta casa vivió, vivieron ustedes, toda su familia, pero antes esta casa ¿pertenecía a otra gente o no?

JMG: No, no, aquí todo este pueblo, mira menos la calle Valencia y la calle de las Huertas, era de.., no sabemos quién habría antes ahí ¿eh?, pero cuando se lo vendieron al tío Olegario, el de la esquina, era todo, todo era de las fábricas, se llamaba Fábricas de San Juan de Alcaraz y cuando se compró, se compró eso el pueblo entero menos la calle Valencia y la calle de las Huertas, que allí era donde vivía pues este Santiago Romero que era el que tenía la tienda, el sastre, el sastre que era el padre de los que tienen ahora la fundición Agnelio me parece que se llama.

P: ¡Ah! Sí, sí.

JMG: No lo conozco porque eran más jóvenes que yo.

P: Y qué piensa un poco de todo lo que.., de todo esto que se está haciendo o intentando hacer ¿no? entorno a la recuperación del patrimonio industrial de las fábricas.

JMG: ¡Ah!, ¿de la fábrica?

P: O sea, de lo que se está haciendo, lo que se intenta hacer, bueno ahora tenemos el plan de patrimonio industrial, se requiere un montón de dinero para poder rehabilitarlo, de hecho hay en marcha, aunque parado, el tema del arreglo de la serrería y una serie de cosas. ¿Cómo? .., no sé, ¿cómo lo ve?, precisamente con esa vivencia que ha tenido ¿no?, dinero, hemos echado mucho dinero

JMG: ¡Claro!

P: Y esto se nos sigue cayendo ¿no?

JMG: Yo, si me preguntas si yo tuviera dinero.

P: No, no, no, no usted si no entorno a lo que se está haciendo ¿no? a esta recuperación no destinada a la producción sino a la creación de riqueza en cuanto a turismo ¿no? en definitiva.

JMG: ¡Ah! Bueno, me parece bien todo lo que hagan, oye a mí, ¡claro! cuanto más turismo haya, más vale esto. A ver si llega a valer lo que yo he pagado (riendo) por lo menos ¿sabes? sí.

43:04 FÁBRICAS – OBREROS - TRABAJADORES

P2: Y otra pregunta, en estos tiempos, en los tiempos que vivieron de cierre, ¿tuvieron algún tipo problema con los trabajadores?, algún problema directo, que les reclamase algo.

JMG: Bueno, en aquella época no había manera, no había manera de protestar ¿no?, el que quería, quería y el que no. Pero de todas formas, no, de todas formas.., a nosotros.., ¡vamos! yo lo he vivido por mí mismo ¿eh?, a mí me quería todo el mundo como si fuera yo hijo del.., bueno era hijo del pueblo también es verdad, nacido aquí pues sí pero.., pero que me quería todo el mundo, pero ¡vamos! que venía yo y me traían cosas y.., un pichón, pues imagínate los pobrecicos que no tenían pá comer y criaban palomos en los áticos esos, hacían unos triangulitos así…

P: En las cámaras.

JMG: con ladrillos y entraban allí y tenían palomos de esos para comerse de vez en cuando un pichón ¿eh?,  porque huevos no creo que tomaran de palomo, pero pues venían: “oiga que le traigo un pichón para que le hagan una sopa para José Manuel”.

P: Sí, sí, sí.

P2: Se mantuvieron muy agradecidos.                

JMG: Muy agradecidos, bueno es que si no en el 36 con la República a todo el que tenía algo, se lo cepillaban ¿eh?, pero eso sí que lo he visto yo, por las orillas de la carretera yendo de aquí a Elche de la Sierra con cruces de esas de gente que se habían cargado aquí a manta y mi padre, pues menos mal que consiguió irse en el camión aquel célebre ¿eh? Pero no, aquí no hubieran hecho nada contra.., al revés, al revés, todo el mundo que sabían dónde estaban y no decía nadie nada a los de los pueblos de al lado que venían, que eso sí, había cada pájaro por ahí, que eran del pueblo de al lado o de Madrid ¿quién sabe?, de esos que andaban por ahí sueltos por aquella época.

P: Pues muchas gracias José Manuel.

                       DURACIÓN ENTREVISTA: 45:25

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