Juan Miguel Rodríguez Cuesta

Juan Miguel es pintor y artista plástico, ha sido maestro de primaria y secundaria. Nos cuenta cómo fue su infancia junto al río Júcar, la llegada de luz y agua al pueblo, los parajes que visitaba y pintaba, las mujeres lavando en el río, la pesca y el año que el Júcar se secó y las huelgas que hicieron. Nos relata historias de la Guerra civil, la posguerra y cómo vivieron la Transición y los primeros años de democracia, donde fue elegido alcalde en Motilleja.

Fecha de entrevista: 08/06/2021

Comarca: La Manchuela
Municipio: Motilleja
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1946
Género: HOMBRE
Entrevistador/a: Antonio Lucas (Producciones Bressol)

Buenos días, mi nombre es Juan Miguel Rodríguez Cuesta, mi familia toda procede de Motilleja y concretamente mi mujer es de Motilleja y mis hijos nacieron en Motilleja también. Y me he dedicado toda mi vida, soy pintor, soy artista plástico, hago escultura, hago murales, hago grabados, y prácticamente he recorrido todos los estratos de la enseñanza, soy maestro también, empecé con parvulitos, con críos de 3 años, después pasé al instituto, estuve en La Roda, primero estuve en Bilbao, en un centro, y al año siguiente me vine ya para Albacete. Estuve primero de profesor en La Roda cinco años y después ya en Albacete capital, en el Vandelvira uno y en el campus de Ciudad Real en la facultad de EGB de educación general básica, y allí estuve prácticamente hasta que terminé.


Concretamente el Bachillerato lo hice en Albacete, me matricule libre y saqué matrícula de honor libre, y después cuando terminé el Bachillerato pues igual, tengo el Premio Nacional de Bachillerato y, a partir de ahí, pues con trece años ya participé en concursos de pintura y dibujo,  y… igual, tengo premio provincial de dibujo y premio provincial de pintura, y luego fui, el galardón más grande del que puedo presumir por cuestiones ya ideológicas también, es que soy también muy deportista, y entonces le hice un homenaje a Clasius Clay cuando se negó a ir a combatir en la guerra de Vietnam dijo que esas personas no le habían hecho nada y que entonces le quitaron el título y lo encarcelaron,  y yo le hice un homenaje , que con ese fui seleccionado por el Comité Olímpico Español,  y participé representando a España en la Olimpiada del Deporte, en la Bellas Artes. Y estuve prácticamente recorriendo toda la geografía… Barcelona, Madrid, Zamora, Sevilla y después pasó al Comité Olímpico y se hicieron exposiciones por todo el mundo prácticamente.


Y luego tengo también una cosa muy importante para mí, que me dieron la junta de comunidades, a iniciativa de la CERCA que me dio el Premio de Artistas Solidarios de Castilla la Mancha. Ese fue en 2011 y concretamente nos lo entregaron la Delegación de la Junta, vino María Luz Rodríguez, que era la portavoz del Partido Socialista en las Cortes, y estuvieron algunos amigos míos, a nivel político estuvieron Gaspar Llamazares y Pedro Uribe que son compañeros míos y estuvieron presentes… y luego desde que se pusieron en vigor los Premios Nacionales SAMPLES, que son los premios que se dan a los triunfadores del certamen de la Feria Taurina de Albacete.

 

(PARAJES NATURALES- Río)

INFANCIA JUNTO AL RÍO JÚCAR

Entrevistador: ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes tú del río?

Mi primer recuerdo, pues llevarme mi madre ahí a lavar y meterme ahí en una puerta o en una silla travesá que hacía así como de taca taca, una silla de esas de enea, meter una silla acostá y meter al chiquillo allí y ya no se podía mover, y alguna vez te tenían que atar por si acaso caías al río, que estábamos muy próximos, a escasos metros del río. Y me acuerdo incluso que había mucha luhina, me acuerdo que echaban unos sacos, hacían como una especie de chorrera para encauzar el… y con un saco entraban con un costal de estos de almacenar la cebada o la harina, me acuerdo que siempre hacíamos lo mismo, el día de solsticio de verano, nos llevaban a la gente a bañarnos al río, a los chiquillos, sobre todo si habían tenido algún problema de piel, o alguna historia, yo me acuerdo de meternos allí de cabeza.

Nadar, íbamos a nadar, lo que pasa que no tengo miedo, me tiraron allí… me acuerdo una vez que me caí, no me vio nadie, pero me salvaron la vida porque caí de cabeza, en una pileta que había, y entonces pues: ¿Dónde está el chiquillo? ¿Dónde está el chiquillo? Y el chiquillo estaba allí ahogándose. Yo tendría tres años y me acuerdo perfectamente, y luego es posible que no me acuerde ni de lo que he almorzado esta mañana. Y luego pues el tema del río cuando íbamos a lavar los cuévanos de vendimiar, los cuévanos, donde se cogía la uva, cuando acababa la vendimia íbamos al río, y lavábamos los cuévanos y pasábamos el día en el río.

 

MUJERES LAVANDO EN EL RÍO

El recuerdo que tengo también es, la víspera de casarme, mi mujer aún fue a lavar al río, que está a tres kilómetros seiscientos metros de aquí al río. Como se iba antes al río, andando con la ropa sucia cargada en la espalda o la cabeza y pasar entero allí lavando la ropa y después secándola allí con alzarzas y con lo que se podía colgar la ropa y después vuelta a casa. Y allí pintó otro cuadro un día también, un cuadro que es para mí emblemático, que es el río, si veis el paraje que es donde se arrodillaban nuestras madres y nuestras mujeres y muchachas del pueblo, hay unas piedras, donde apoyaban unas losas de madera y se ponían allí a lavar.

 

(Pintura)

EL PRIMER CUADRO

Mi primer cuadro que pinté en mi vida, lo pinté en el río y lo tengo precisamente. Mi padre nació en los bastidores, concretamente su hermano y su padre iban a los pinares del Júcar a cortar pinos y a pelar pinos, yo por entonces me dejaban allí y yo iba con un carro y un burro a recogerlos, y luego aquí un hombre que tenía serrería los cortaba y mi padre compraba los sacos de azúcar que eran entonces de Cuba, esos sacos tenían mucho salitre, había que lavarlos bien y mi padre me montaba los cuadros, y un día me los llevé y dije voy a pintar un recuerdo, y lo tengo en la pared, lo que era entonces el paisaje de Cuasiermas.

Hemos pescado, hemos ido a coger cangrejos, hemos estado prácticamente... lo más cercano que tenemos es el río. Aparte fíjate tú la metáfora, Motilleja tiene río, pero no ese paraje, el paraje ese es término municipal de Madrigueras, sin embargo eso lo hemos ocupado nosotros, porque era la proximidad que teníamos nosotros a ese paraje.

 

PARAJE DE CUASIERMAS

Hay una cosa muy importante que fue muy traumático para Motilleja, se quiso transformar eso en una piscina, entonces un tal Briejo, un presidente del sindicato de camioneros de Albacete, se inventó una idea, incluso hizo como acciones para participar, y eso lo hizo en el término municipal de Albacete, que es el margen derecho del río, y aquello no dio resultado porque allí lo que no había es higiene, aquello era un compartimento estanco, era como una hondonada. Enrique sí tiene fotografías de la época esa.

El río subió y tapó el puente, el puente de Cuasiermas lo tapó el agua, la casa que hay medio hundida que hay en pasar el río a la derecha, esa vivía un hombre que era muy popular, que tenía una balsa y allí íbamos a bañarnos porque era el único sitio… en el río mis padres, la zapatilla rondaba mucho, más que nada para evitar esos sustos que te he comentado.

 

LAS HUERTAS JUNTO EL RÍO

Hay unas rotulaciones que son las que están en la margen izquierda, que son huertas que pertenecían al término municipal de Motilleja, estaba la huerta de, te voy a decir los motes, la huerta de ‘Mónaco’, la huerta del ‘Blanco’, la de Mateo… y luego la zona de atrás, estaban las huertas de hortalizas, y otra cosa que había también todo lo que es las laderas de lo que es el estío del río se hacían cuevas de champiñón.

 

(Infraestructuras)

EL AGUA EN MOTILLEJA

Nosotros no teníamos agua corriente, teníamos que ir al río en un tractor con una cuba a coger el agua, y había aljibes, en cada casa había un aljibe y nos traían el agua con la cuba, hasta el siguiente viaje, y hacían un cuadrante, y hasta que te tocaba… había que pagar el agua al dueño de la cuba. Hasta que ya el año 79, que fueron las primeras elecciones municipales, ya se empezó a plantear la traída de agua. Paco Batilla es uno de los sitios donde tienen más cercano al río y lo que es el agua de los desagües se filtra y entra precisamente al río Júcar. La Confederación Hidrográfica  del Júcar  desde hace ya más de treinta años, la lucha que yo hice con la Confederación no se ha continuado a nivel de lo que es exigencia, que se dejen de amenazas… porque sabemos lo que es padecer el agua y saber lo que es necesitar el agua para vivir, reclamamos agua para vivir… aquí no había cuartos de baños, aquí ibas al corral y estaban las gallinas esperando que tu descargaras, habréis oído hablar de las gallinas picamierdas, eso es lo que había: conejos en el corral y gallinas, es que no habían cuartos de aseo… y él lo sabe, en el campo, lo que decía el chiste: Cuando van los guardia civiles por el campo y ven a los gitanos y dicen: ¿los papeles? Están ahí agachados y dicen: los papeles pero si nos limpiamos con guijarros. Qué papeles iban a llevar.

El agua potable en los años 80, 81, el primer alcalde democrático fue Juanjo, hicimos unas fuentes públicas para que la gente, aparte de tener en su casa, habían 8 o 10 fuentes estratégicamente situadas, y luego lo más difícil fue, que aún tenemos secuelas, los desagües, hay zonas donde no hay ningún desnivel y había que hacer malabares para sacar esos desagües, sobretodo la calle de Madrigueras, en las viviendas que había allí tenían muchos problemas. Tuvieron que hacer sus pozos para poder sacar con unos camiones, en fin… la limpieza.

 

LA LUZ EN MOTILLEJA

Luego teníamos una compañía suministradora que era la Mirasol, que no era la Hidroeléctrica actual, era una empresa que tenía un salto de luz ahí y en el verano, cuando reforzaba los árboles, el ramaje rompía los cables, estábamos días sin luz. Tuvimos que hacer un gran esfuerzo para, al menos en tu casa, tener luz corriente y desagüe. Aquí también se recogía a lo primero la basura una familia con un carro, una familia se hizo cargo, y no se le pagaba nada, era una ayuda que se llamaban servicios prestados a la comunidad, se le eximía de pagar algún impuesto como el IBI…

El Torcido, un paraje que se llama el Torcido, a la caída del campo de golf, ahí tengo un cuadro que es la presa que había del río, la presa de lo que era la zona antigua. En Motilleja, el agua en las huertas nunca ha faltado, pero era la caída del río, eran zonas privilegiadas, creo que había solidaridad con la gente, el agua se tenía que cuidar, no se despilfarraba agua por aquí. Recuerdo cuando la gente lavaba los coches, eh…que esto es agua potable, haz el favor… que mucha gente iba a la orilla a lavar el coche. El río ha sido lo que ha dado vida prácticamente a estos pueblos.

 

(Río – Pesca)

LA PESCA

Al río ahora ya es muy complicado, alguno va, porque cuando echaron el lucio acabaron con los gobios que llamábamos nosotros, que son esos cabezones pequeñitos, que son muy pequeños y eso el cangrejo autóctono se lo cargaron. Antes sí me acuerdo yo de ir a coger cangrejos, en el sitio que he contado antes de Quitapellejos, antes cuando estaba en La Roda iba mucho y tengo aun la licencia para pescar, pero ahora ya digo, la pesca que hay es muy poco.

 

EL JÚCAR SECO

Lo dejaron seco, estuvo bastante tiempo, yo pinté una serie de cuadros, andaba a lo mejor 500 metros y veías alguna poza. Yo vi cómo agonizaban algunos peces en las pozas esas porque no tenían cómo salir.

Entrevistador: ¿Por qué hicieron eso?

Para poder combatir el expolio que estaban haciendo, eso fue una cosa que yo pienso que fue de las mayores desgracias que le pudieron ocurrir a un río, dejar un río sin cauce un tramo…

 

(Conciencia social)

HUELGA DEL AGUA

Lo más importante que se hizo fue la huelga que se hizo en el río, habían unas 300 personas y la gente estaba muy calentita, algunas pinturas deben estar ahí puestas: El Júcar ha muerto, salvemos el Júcar.

Entrevistador: ¿Qué pasó?

Pues que pretendían que no tuviésemos, que no pudiésemos coger el agua, esas huertas que te he dicho, ahora mismo no sé cuántos pozos habrá por legalizar pero entonces no había ninguno, pretender así pasar del sustento de la vida de las persona a dejarles ya… Era un pueblo de secano, que no tenía industria, que no tenía nada, excepto miseria y compañía como se suele decir, y luego pues algunos que pudimos con sacrificio de nuestros padres ir a la Universidad. Yo fui el primero que fue a la universidad de aquí, ahora mismo te encuentras chavales, sobrinos, que tienen sus carreras, s oposiciones,  y que tienen una vida digna y con garantías de futuro, pero entonces, yo cuando hice las viviendas me preguntaban: ¿y qué vas a hacer con las viviendas? Y yo: pues que no se vayan la gente del pueblo, eran 16 familias, concretamente los padres del teniente alcalde que es el chaval que estaba aquí con nosotros, eran de Torrente, estaban allí viviendo y se vinieron para acá, y otros que estaban en una aldea en Bellavista, eran muchos hermanos e hicimos la casa para ellos, para que pudieran asentarse en un sitio y echar raíces, y lo hemos conseguido. Ahora se habla mucho de la España vaciada, yo intenté que no se vaciara, en la medida de mis posibilidades creo que lo conseguí en mi pueblo, pero como nadie es profeta en su tierra, pues, la vida, cada uno nos pondrá en su sitio.

 

(Regadío)

LA CONFEDERACIÓN Y LOS REGANTES

Yo pienso que la batalla siempre ha sido con la Confederación Hidrográfica del Júcar, eso ha sido el tendón de Aquiles del tema, y ahora pues a ver con el tema de los regantes, los hectómetros... Para quién no sepa qué es eso: un hectómetro es como si fuera un campo de fútbol, pero de 100 por 100 y por 100 de alto, un hectómetro cúbico, y eso es sangrar y sangrar, y luego los acuíferos… Luego hay una zona donde afecta mucho, que es la zona de Hellín, que eso se lo inventaron la Cospedal y compañía para darle un regalo a unos amigos suyos… Que no es rentable y va en detrimento de los regantes del Júcar. Yo creo que nos vamos a morir, al menos yo, y no vamos a conseguir que el transvase... Me acuerdo un día que vino aquí, invitado por el Ayuntamiento que yo presidía, Fernando López Carrasco, y dijo por su boca, habrá algún día, te estoy hablando del 25 de julio de 1987, habrá un día que habrá que meterle dinamita al trasvase, porque eso es, vamos… y hace poco en una manifestación del 1 de mayo le dije, ¿estás de acuerdo con aquello que dijiste entonces? Él era vicepresidente del gobierno, un tío muy correcto,  es ingeniero agrónomo, este tampoco se ha comido el pan así a traición, ese ha descargado sacos  y sacos ahí con su familia en Cenizate.

 

(Guerra)

MOTILLEJA DURANTE LA GUERRA CIVIL

Luego fue muy importante ese paraje que también tengo mucha documentación, que doné una exposición en homenaje a las Brigadas Internacionales, que él se puede extender más, es un tema muy interesante para nosotros.  Viniendo de Albacete para acá, se ve dónde estaban situadas los nidos de ametralladoras, para controlar la gente que venía de Albacete, porque era camino de Madriguera, que estaban también brigadistas y Tarazona, entonces a nivel de eso, hay una especie de… metiéndote en la senda bajando el río por la margen derecha, hay una zona como esta de hormigón, que nos contaban  mis abuelos y la gente mayor que allí hacían la preparación física y se tiraban a bañar al río, y en algunas casa había gente, brigadistas, y hicieron aquí prácticamente su lucha por la República, por el gobierno legítimo de la República.

 

(Brigadas Internacionales)

BRIGADAS INTERNACIONALES

Aquí lo que había… el centro más importante, la academia militar estaba en la casilla de la… donde estaba la aldea esa… donde estuvo tu tío Moreno, en la cueva la Potita, y allí iban a hacer su… Era una escuela de mando, donde estaban Madriguera, Tarazona y Quintanar. Aquí hubo algunos miembros de las Brigadas que estaban en algunas casas, mi abuelo me contaba que había uno mejicano, otro que era polaco, aquí no era un centro neurálgico, era en la cueva la Potita y en el castillo de Pozo Rubio, ahí también hubo, estaban allí.

Entrevistador: ¿Y os contaban que vivían con familias allí, hacían vida diaria allí?

Sí, durante la instrucción, sí, aquí habían, estaban en 20, 25, 30 casas. Entonces mi padre tenía 17 años, mi padre se fue voluntario a la defensa de Madrid y estuvo  prácticamente toda la guerra, y luego, pues al final, estuvo en un campo de concentración unos 2 años y medio, casi tres años, y luego, 4 años de mili con Paquito, y yo creo que su juventud, con 6 años guardando palos, con 8 guardando gorrinos, con 11 un par de mulas y se queda huérfano con 8 hermanitos, y… miseria y compañía… sufrimiento toda la vida, y cuando vio que gente de Motilleja, sus hijos y sus nietos, han podido ir a la Universidad, pues… y no ha podido ver más cosas porque murió joven.

 

(Posguerra)

LA POSTGUERRA

Motilleja, ten en cuenta una cosa, la peor cosa que nos pudo ocurrir fue esa. Aquí ahora fíjate: estamos con la factura de la luz y tal, cuando nosotros teníamos 5, 6, 7, 8 años, no había nada más que una bombilla en cada casa, que no se apagaba solo cuando querías tú, con esas de pellizco, que era como una llave y algunos sistemas que se juntaban los dos polos positivo y negativo y se juntaban con un alambre a un clavo. Y la luz se daba al ponerse el sol en todo el pueblo y se cortaba cuando salía el sol, la mayoría de la gente que tenía que trabajar en el campo, era miseria, te voy a contar una cosa también que es emocionante, él los conocía, a Pachín y a Antonio, el sobrino de la Pura de Periquín, ese hombre tenía un horno, y fíjate si había hambre que Pachín, que era pariente mío, le decía a Antonio, que eran de la misma edad: Antonio, ¿jugamos al perro y al amo? Decía el otro sí, y dice, yo corro como el perro y tú me echas pan. Fíjate tú la historia que te he contado.

Y al río era, iban por las noches a coger esparto y estaba la guardia civil esperando en el toril, para quitarles el esparto y soltarles, y cuando iban a coger leña al monte igual, ¿sabes qué tenían que hacer? Se tenían que quitar la ropa, atársela como si fuera una mortaja a la cabeza con la correa de una cuerda… y el esparto atado a la cintura como si fuera una falda, ¿sabes? Para poder cruzar a nado lo que era la antigua presa y subir toril arriba y salir a través del campo al pueblo, y cuando iba a coger leña llegaba la Guardia Civil, los cogía, los hinchaba a palos y decían ahora llévame la leña hasta el cuartel, hemos visto muchas cosas. Yo he visto, concretamente un verano con 20 años, estaba en el bar tomándome un café con mi suegro, y entró un gitano que venía por aquí a vender telas, la mayoría de las chicas de aquí de Motilleja se lo compraban a él. Y me acuerdo que cuando entró el hombre para pedir un cántaro que estaba su mujer de parto ahí en la cooperativa, y llegó el cabo de la Guardia Civil y dice: tiene usted 5 minutos para abandonar el pueblo, le dice al gitano, te estoy hablando del año 66, 67 y dice pero inmediatamente o le muelo a palos, y me levanto yo y le digo el agua no se le niega a nadie, y me pregunta ¿tú quién eres? Yo llevaba una barba así y el pelo largo, me dice tú ¿Quién eres? Y yo pues una persona, y usted otra, y mi suegro estaba asustado, el hombre decía se va a liar aquí la de Dios, y recuerdo que se vinieron a casa mi suegro cogimos dos cántaros de agua, porque siempre teníamos una carretilla con agujeros hechos para poner los cántaros,  que íbamos al río con los cántaros a por agua, 7 y pico km para ir con los cántaros con la carretilla, y cuando llegamos había parido la mujer, la muchacha la lavó la madre,  y ahí está… y luego al cabo de 15 años, yo tengo una voz muy característica, tengo faringitis crónica y si no me ves pero me escuchas vas a saber que soy yo, aunque no me veas, y recuerdo que estaba en urgencias con mi suegro, que no sé qué me preguntó mi suegro, y me vio el gitano hablar y se fue para mí y me cogió la mano me quería besar la mano, me dijo lo que usted hizo por mi mujer y me chica, y yo le dije hombre el agua…

Y otro año, siendo yo alcalde de aquí de Motilleja, se ahogaron tal como hoy tres chavales: uno de Valdeganga, otro de Albacete y otro de aquí, el de Cambres…, y entonces estuvimos nosotros merendando por allí y al día siguiente vinieron unos gitanos que decían que iban a bañarse por allí, y  se metieron allí en lo que era la turbina, que si está en marcha, ni aunque seas campeón del mundo de natación, empieza a voltear la turbina, que es de hormigos tiene dos metros de altura, y tuve que intervenir porque donde se tenía que levantar el cadáver que estaba en término municipal de Motilleja, y ahí estaba la guardia civil allí, que corrían peligro porque los iban a echar al río, cada vez que asomaba por allí un plástico flotando por el río: picoleto cabrón, tírate a por mí chico, que ahí está mi chico, y yo, viendo el pampaneo dije aquí se va armar la de dios, y cogí el coche y a los dos guardas que había les dije veniros conmigo,  dicen ¿por qué? Digo porque allí donde no hay, en las poblaciones donde no hay cuarteles de la guardia civil, el jefe de orden público es el alcalde y soy responsable de lo que pasa aquí, digo ¿no hay ningún responsable por aquí? Me dicen: sí, están ahí almorzando en Las Mariquillas, y digo pues el almuerzo se les va a indigestar. Y subimos para arriba, y luego ya vinieron los jefes, y les di la explicación y les dije si no queréis que pase nada o traéis aquí 40 guardas o que estén los guardas con los buzos y tal. Y al final aparecieron, pero aquello fue…

 

(Transición Política)

LA TRANSICIÓN

Si te cuento, mira el día más fuerte que hubo aquí, fue el día del 23F. Me acuerdo que estaba de profesor en el Valdemira, era yo secretario del Instituto que está enfrente de los bomberos, ahí habían unos cuantos centros educativos allí y estaba yo de guardia esa tarde, y recuerdo… yo siempre llevo la radio puesta… al llegar al cruce donde está Romica, por los pinares, la radio dice: ha entrado un teniente coronel fulano tal, ha habido unos disparos tal, y yo como militante de, lo digo así de claro, no me he callado antes me voy a callar ahora, como militante del Partido Comunista de España, cogí y me vine para Albacete otra vez para advertir a mis compañeros y mis camaradas para que tuviesen cuidado, ya me vuelvo a Albacete, que yo tenía cosas que tenía que esconder, propaganda, y me vine a Motilleja, y cuando llego a la plaza y digo, a ver si está el alcalde por aquí, no había nadie en el Ayuntamiento, todos los ayuntamientos se reunieron para, por lo menos, ponerse de acuerdo y ver qué hacían, y allí no había nadie, voy a casa el alguacil Antonio… no, está cerrado. Está cerrado, pero si aquí tendría que estar abierto, ¿por qué tiene que estar cerrado? ¿Para qué estamos los concejales entonces? Y voy a la plaza y un par de elementos dicen: el primero que habría que colgar y fusilar es este. Dicen: hemos oído cosas que te van a dar un susto esta noche. Me voy a mi casa y yo tenía entonces 3 criaturas y me acuerdo que a las 7.30, 8 de la tarde, aparecieron en mi casa Emilio García Morales, Abel y Jara, el alcalde de Madrigueras y dos tenientes de alcalde, dicen: venimos a quedarnos contigo esta noche, porque hemos oído cosas muy feas, dicen que esta noche te van a dar un susto muy grande a ti y a tu familia. Digo pues nada, aquí los esperamos, yo tenía la escopeta de caza de mi padre, digo aquí tengo cartuchos y digo conforme vayan viniendo a ver qué pasa, así como te lo cuento, mi mujer llorando, los chiquillos los acostamos ahí las criaturas, y a las 7 y media, las 8 cuando se calmó la cosa, se fueron esta gente, y yo lo agradecí, como no os podéis imaginar, ese gesto que tuvieron. Emilio García Morales, alcalde del Partido Comunista de España de Madrigueras, y Jara que aún vive, que tiene casi 100 años, Abel murió también, Abelete… uno alto, muy alto medía casi dos metros, rubio, era un tiarrón, pues estuvieron ahí con nosotros, nos bebimos dos litros de café y pues nada, al final se vio la gente lo que era, porque es como lo que pasa ahora con la pandemia, se decía que íbamos a salir mejores personas de lo que éramos, yo creo que no, yo pienso que para ser buena persona hay que nacer, la vida siempre te pone a pruebas, yo por suerte o por desgracia tendré mis adversarios, pero tengo más gente que me aprecia que adversarios.

Porque no había nada, aquí cuando se llegó al primer ayuntamiento, pedimos para arreglar las calles, esto era un barrizal de miedo, igual que en las películas del oeste, surcos y surcos y barro, y me acuerdo que fuimos ahí a la diputación estaba don Diego un ingeniero, un tío muy majo, le digo venimos a rehabilitar la pavimentación de las calles, me dice tiene usted dos calles pavimentadas, digo sí, les digo ¿ha estado usted alguna vez en Motilleja? Dice no. Digo véngase usted conmigo, fuimos con un coche oficial de la diputación, digo esta es la calle de los pozos, ¿ve usted que está asfaltada? Dice, sí, pues está hasta la esquina de la plaza, y hasta la esquina de la calle Maura, como una Y, dije aquí está la Y. ¿Sabes lo que hicieron la anterior corporación cuando mandaron los cuartos para asfaltar eso? Pues no hicieron nada más que coger y traer a Carmuchi, Cascales y compañía y hacer ahí un festival taurino en la cooperativa, se gastaron los cuartos de la pavimentación en eso.

Dos cosas, que es triste, cuando murió mi padre, estuvo diez años con un cáncer y tenía yo una entrevista, precisamente con el presidente del gobierno y con el ministro de agricultura, para ver lo del regadío y me lo dejé prácticamente muerto y me llevé a mi mujer y a mi hijo pequeño porque estaban con mi padre y no quería que lo viesen morir,  y me llevé otro concejal de la oposición y nos fuimos pa Toledo, echó mi mujer unos bocadillos y en llegar a Toledo, en llegar a la reunión me quito el reloj y lo dejo encima la mesa, y me dice el presidente, ¿que no tiene usted prisa? me han dicho que está su padre muy malito. Digo vamos a arreglarle la vida a los vivos, mi padre ya ha hecho lo que tenía que hacer, no tengo prisa ninguna. Hasta que no terminemos no nos vamos. Y ¿sabes lo que dijeron aquí 4 o 5 de Motilleja? Que vaya mierda alcalde que tenían que se ha ido de pedigüeño a Toledo y se había dejado a su padre moribundo. Los pillé una noche en el bar de la plaza en Juanín… me dice Juanín no monte aquí ningún pollo Juan. Le digo no, cuando terminen la partida en la plaza les voy a pegar un puñetazo a cada uno que les voy a arrancar la cabeza porque eso que han dicho es de degenerados, mira, no te puedes imaginar, cuando ya salieron, dije parad un momento que os voy a arreglar el cuerpo, digo sois unos degenerados y unos miserables, yo he estado aquí para trabajar por Motilleja y a mi padre no le ha faltado de nada, lo único que ha pasado es una mala coincidencia, al día siguiente fue el entierro, dicen que nunca han visto más gente como en el entierro de mi padre,  en fin, vinieron mis amigos, mis compañeros, al final el hombre se murió con la satisfacción de ver que una persona de Motilleja, currante, pues había llegado  a ser alcalde de un pueblo, que para mí es lo más grande que hay,  que se equivocaran mis vecinos y me votaran, porque lo más chocante fue que la oposición teniendo su candidato me votaron a mí, le dije al secretario vamos a repetir la votación que se han equivocado  y se levantó Pascual y dice: no nos hemos equivocado, tienes que ser tú el alcalde, porque vamos a salir de lo que tenemos aquí de miseria contigo… si tenemos que salir de algún sitio.

Buenos días, mi nombre es Juan Miguel Rodríguez Cuesta, mi familia toda procede de Motilleja y concretamente mi mujer es de Motilleja y mis hijos nacieron en Motilleja también. Y me he dedicado toda mi vida, soy pintor, soy artista plástico, hago escultura, hago murales, hago grabados, y prácticamente he recorrido todos los estratos de la enseñanza, soy maestro también, empecé con parvulitos, con críos de 3 años, después pasé al instituto, estuve en La Roda, primero estuve en Bilbao, en un centro, y al año siguiente me vine ya para Albacete. Estuve primero de profesor en La Roda cinco años y después ya en Albacete capital, en el Vandelvira uno y en el campus de Ciudad Real en la facultad de EGB de educación general básica, y allí estuve prácticamente hasta que terminé.

Concretamente el Bachillerato lo hice en Albacete, me matricule libre y saqué matrícula de honor libre, y después cuando terminé el Bachillerato pues igual, tengo el Premio Nacional de Bachillerato y, a partir de ahí, pues con trece años ya participé en concursos de pintura y dibujo,  y… igual, tengo premio provincial de dibujo y premio provincial de pintura, y luego fui, el galardón más grande del que puedo presumir por cuestiones ya ideológicas también, es que soy también muy deportista, y entonces le hice un homenaje a Clasius Clay cuando se negó a ir a combatir en la guerra de Vietnam dijo que esas personas no le habían hecho nada y que entonces le quitaron el título y lo encarcelaron,  y yo le hice un homenaje , que con ese fui seleccionado por el Comité Olímpico Español,  y participé representando a España en la Olimpiada del Deporte, en la Bellas Artes. Y estuve prácticamente recorriendo toda la geografía… Barcelona, Madrid, Zamora, Sevilla y después pasó al Comité Olímpico y se hicieron exposiciones por todo el mundo prácticamente.

Y luego tengo también una cosa muy importante para mí, que me dieron la junta de comunidades, a iniciativa de la CERCA que me dio el Premio de Artistas Solidarios de Castilla la Mancha. Ese fue en 2011 y concretamente nos lo entregaron la Delegación de la Junta, vino María Luz Rodríguez, que era la portavoz del Partido Socialista en las Cortes, y estuvieron algunos amigos míos, a nivel político estuvieron Gaspar Llamazares y Pedro Uribe que son compañeros míos y estuvieron presentes… y luego desde que se pusieron en vigor los Premios Nacionales SAMPLES, que son los premios que se dan a los triunfadores del certamen de la Feria Taurina de Albacete.

 

INFANCIA JUNTO AL RÍO JÚCAR

Entrevistador: ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes tú del río?

Mi primer recuerdo, pues llevarme mi madre ahí a lavar y meterme ahí en una puerta o en una silla travesá que hacía así como de taca taca, una silla de esas de enea, meter una silla acostá y meter al chiquillo allí y ya no se podía mover, y alguna vez te tenían que atar por si acaso caías al río, que estábamos muy próximos, a escasos metros del río. Y me acuerdo incluso que había mucha luhina, me acuerdo que echaban unos sacos, hacían como una especie de chorrera para encauzar el… y con un saco entraban con un costal de estos de almacenar la cebada o la harina, me acuerdo que siempre hacíamos lo mismo, el día de solsticio de verano, nos llevaban a la gente a bañarnos al río, a los chiquillos, sobre todo si habían tenido algún problema de piel, o alguna historia, yo me acuerdo de meternos allí de cabeza.

Nadar, íbamos a nadar, lo que pasa que no tengo miedo, me tiraron allí… me acuerdo una vez que me caí, no me vio nadie, pero me salvaron la vida porque caí de cabeza, en una pileta que había, y entonces pues: ¿Dónde está el chiquillo? ¿Dónde está el chiquillo? Y el chiquillo estaba allí ahogándose. Yo tendría tres años y me acuerdo perfectamente, y luego es posible que no me acuerde ni de lo que he almorzado esta mañana. Y luego pues el tema del río cuando íbamos a lavar los cuévanos de vendimiar, los cuévanos, donde se cogía la uva, cuando acababa la vendimia íbamos al río, y lavábamos los cuévanos y pasábamos el día en el río.

 

MUJERES LAVANDO EN EL RÍO

El recuerdo que tengo también es, la víspera de casarme, mi mujer aún fue a lavar al río, que está a tres kilómetros seiscientos metros de aquí al río. Como se iba antes al río, andando con la ropa sucia cargada en la espalda o la cabeza y pasar entero allí lavando la ropa y después secándola allí con alzarzas y con lo que se podía colgar la ropa y después vuelta a casa. Y allí pintó otro cuadro un día también, un cuadro que es para mí emblemático, que es el río, si veis el paraje que es donde se arrodillaban nuestras madres y nuestras mujeres y muchachas del pueblo, hay unas piedras, donde apoyaban unas losas de madera y se ponían allí a lavar.

 

EL PRIMER CUADRO

Mi primer cuadro que pinté en mi vida, lo pinté en el río y lo tengo precisamente. Mi padre nació en los bastidores, concretamente su hermano y su padre iban a los pinares del Júcar a cortar pinos y a pelar pinos, yo por entonces me dejaban allí y yo iba con un carro y un burro a recogerlos, y luego aquí un hombre que tenía serrería los cortaba y mi padre compraba los sacos de azúcar que eran entonces de Cuba, esos sacos tenían mucho salitre, había que lavarlos bien y mi padre me montaba los cuadros, y un día me los llevé y dije voy a pintar un recuerdo, y lo tengo en la pared, lo que era entonces el paisaje de Cuasiermas.

Hemos pescado, hemos ido a coger cangrejos, hemos estado prácticamente... lo más cercano que tenemos es el río. Aparte fíjate tú la metáfora, Motilleja tiene río, pero no ese paraje, el paraje ese es término municipal de Madrigueras, sin embargo eso lo hemos ocupado nosotros, porque era la proximidad que teníamos nosotros a ese paraje.

 

PARAJE DE CUASIERMAS

Hay una cosa muy importante que fue muy traumático para Motilleja, se quiso transformar eso en una piscina, entonces un tal Briejo, un presidente del sindicato de camioneros de Albacete, se inventó una idea, incluso hizo como acciones para participar, y eso lo hizo en el término municipal de Albacete, que es el margen derecho del río, y aquello no dio resultado porque allí lo que no había es higiene, aquello era un compartimento estanco, era como una hondonada. Enrique sí tiene fotografías de la época esa.

El río subió y tapó el puente, el puente de Cuasiermas lo tapó el agua, la casa que hay medio hundida que hay en pasar el río a la derecha, esa vivía un hombre que era muy popular, que tenía una balsa y allí íbamos a bañarnos porque era el único sitio… en el río mis padres, la zapatilla rondaba mucho, más que nada para evitar esos sustos que te he comentado.

 

LAS HUERTAS JUNTO EL RÍO

Hay unas rotulaciones que son las que están en la margen izquierda, que son huertas que pertenecían al término municipal de Motilleja, estaba la huerta de, te voy a decir los motes, la huerta de ‘Mónaco’, la huerta del ‘Blanco’, la de Mateo… y luego la zona de atrás, estaban las huertas de hortalizas, y otra cosa que había también todo lo que es las laderas de lo que es el estío del río se hacían cuevas de champiñón.

 

EL AGUA EN MOTILLEJA

Nosotros no teníamos agua corriente, teníamos que ir al río en un tractor con una cuba a coger el agua, y había aljibes, en cada casa había un aljibe y nos traían el agua con la cuba, hasta el siguiente viaje, y hacían un cuadrante, y hasta que te tocaba… había que pagar el agua al dueño de la cuba. Hasta que ya el año 79, que fueron las primeras elecciones municipales, ya se empezó a plantear la traída de agua. Paco Batilla es uno de los sitios donde tienen más cercano al río y lo que es el agua de los desagües se filtra y entra precisamente al río Júcar. La Confederación Hidrográfica  del Júcar  desde hace ya más de treinta años, la lucha que yo hice con la Confederación no se ha continuado a nivel de lo que es exigencia, que se dejen de amenazas… porque sabemos lo que es padecer el agua y saber lo que es necesitar el agua para vivir, reclamamos agua para vivir… aquí no había cuartos de baños, aquí ibas al corral y estaban las gallinas esperando que tu descargaras, habréis oído hablar de las gallinas picamierdas, eso es lo que había: conejos en el corral y gallinas, es que no habían cuartos de aseo… y él lo sabe, en el campo, lo que decía el chiste: Cuando van los guardia civiles por el campo y ven a los gitanos y dicen: ¿los papeles? Están ahí agachados y dicen: los papeles pero si nos limpiamos con guijarros. Qué papeles iban a llevar.
El agua potable en los años 80, 81, el primer alcalde democrático fue Juanjo, hicimos unas fuentes públicas para que la gente, aparte de tener en su casa, habían 8 o 10 fuentes estratégicamente situadas, y luego lo más difícil fue, que aún tenemos secuelas, los desagües, hay zonas donde no hay ningún desnivel y había que hacer malabares para sacar esos desagües, sobretodo la calle de Madrigueras, en las viviendas que había allí tenían muchos problemas. Tuvieron que hacer sus pozos para poder sacar con unos camiones, en fin… la limpieza.

 

LA LUZ EN MOTILLEJA

Luego teníamos una compañía suministradora que era la Mirasol, que no era la Hidroeléctrica actual, era una empresa que tenía un salto de luz ahí y en el verano, cuando reforzaba los árboles, el ramaje rompía los cables, estábamos días sin luz. Tuvimos que hacer un gran esfuerzo para, al menos en tu casa, tener luz corriente y desagüe. Aquí también se recogía a lo primero la basura una familia con un carro, una familia se hizo cargo, y no se le pagaba nada, era una ayuda que se llamaban servicios prestados a la comunidad, se le eximía de pagar algún impuesto como el IBI…

El Torcido, un paraje que se llama el Torcido, a la caída del campo de golf, ahí tengo un cuadro que es la presa que había del río, la presa de lo que era la zona antigua. En Motilleja, el agua en las huertas nunca ha faltado, pero era la caída del río, eran zonas privilegiadas, creo que había solidaridad con la gente, el agua se tenía que cuidar, no se despilfarraba agua por aquí. Recuerdo cuando la gente lavaba los coches, eh…que esto es agua potable, haz el favor… que mucha gente iba a la orilla a lavar el coche. El río ha sido lo que ha dado vida prácticamente a estos pueblos.

 

LA PESCA

Al río ahora ya es muy complicado, alguno va, porque cuando echaron el lucio acabaron con los gobios que llamábamos nosotros, que son esos cabezones pequeñitos, que son muy pequeños y eso el cangrejo autóctono se lo cargaron. Antes sí me acuerdo yo de ir a coger cangrejos, en el sitio que he contado antes de Quitapellejos, antes cuando estaba en La Roda iba mucho y tengo aun la licencia para pescar, pero ahora ya digo, la pesca que hay es muy poco.

 

EL JÚCAR SECO

Lo dejaron seco, estuvo bastante tiempo, yo pinté una serie de cuadros, andaba a lo mejor 500 metros y veías alguna poza. Yo vi cómo agonizaban algunos peces en las pozas esas porque no tenían cómo salir.

Entrevistador: ¿Por qué hicieron eso?

Para poder combatir el expolio que estaban haciendo, eso fue una cosa que yo pienso que fue de las mayores desgracias que le pudieron ocurrir a un río, dejar un río sin cauce un tramo…



HUELGA DEL AGUA

Lo más importante que se hizo fue la huelga que se hizo en el río, habían unas 300 personas y la gente estaba muy calentita, algunas pinturas deben estar ahí puestas: El Júcar ha muerto, salvemos el Júcar.

Entrevistador: ¿Qué pasó?

Pues que pretendían que no tuviésemos, que no pudiésemos coger el agua, esas huertas que te he dicho, ahora mismo no sé cuántos pozos habrá por legalizar pero entonces no había ninguno, pretender así pasar del sustento de la vida de las persona a dejarles ya… Era un pueblo de secano, que no tenía industria, que no tenía nada, excepto miseria y compañía como se suele decir, y luego pues algunos que pudimos con sacrificio de nuestros padres ir a la Universidad. Yo fui el primero que fue a la universidad de aquí, ahora mismo te encuentras chavales, sobrinos, que tienen sus carreras, s oposiciones,  y que tienen una vida digna y con garantías de futuro, pero entonces, yo cuando hice las viviendas me preguntaban: ¿y qué vas a hacer con las viviendas? Y yo: pues que no se vayan la gente del pueblo, eran 16 familias, concretamente los padres del teniente alcalde que es el chaval que estaba aquí con nosotros, eran de Torrente, estaban allí viviendo y se vinieron para acá, y otros que estaban en una aldea en Bellavista, eran muchos hermanos e hicimos la casa para ellos, para que pudieran asentarse en un sitio y echar raíces, y lo hemos conseguido. Ahora se habla mucho de la España vaciada, yo intenté que no se vaciara, en la medida de mis posibilidades creo que lo conseguí en mi pueblo, pero como nadie es profeta en su tierra, pues, la vida, cada uno nos pondrá en su sitio.

 

LA CONFEDERACIÓN Y LOS REGANTES

Yo pienso que la batalla siempre ha sido con la Confederación Hidrográfica del Júcar, eso ha sido el tendón de Aquiles del tema, y ahora pues a ver con el tema de los regantes, los hectómetros... Para quién no sepa qué es eso: un hectómetro es como si fuera un campo de fútbol, pero de 100 por 100 y por 100 de alto, un hectómetro cúbico, y eso es sangrar y sangrar, y luego los acuíferos… Luego hay una zona donde afecta mucho, que es la zona de Hellín, que eso se lo inventaron la Cospedal y compañía para darle un regalo a unos amigos suyos… Que no es rentable y va en detrimento de los regantes del Júcar. Yo creo que nos vamos a morir, al menos yo, y no vamos a conseguir que el transvase... Me acuerdo un día que vino aquí, invitado por el Ayuntamiento que yo presidía, Fernando López Carrasco, y dijo por su boca, habrá algún día, te estoy hablando del 25 de julio de 1987, habrá un día que habrá que meterle dinamita al trasvase, porque eso es, vamos… y hace poco en una manifestación del 1 de mayo le dije, ¿estás de acuerdo con aquello que dijiste entonces? Él era vicepresidente del gobierno, un tío muy correcto,  es ingeniero agrónomo, este tampoco se ha comido el pan así a traición, ese ha descargado sacos  y sacos ahí con su familia en Cenizate.

 

MOTILLEJA DURANTE LA GUERRA CIVIL

Luego fue muy importante ese paraje que también tengo mucha documentación, que doné una exposición en homenaje a las Brigadas Internacionales, que él se puede extender más, es un tema muy interesante para nosotros.  Viniendo de Albacete para acá, se ve dónde estaban situadas los nidos de ametralladoras, para controlar la gente que venía de Albacete, porque era camino de Madriguera, que estaban también brigadistas y Tarazona, entonces a nivel de eso, hay una especie de… metiéndote en la senda bajando el río por la margen derecha, hay una zona como esta de hormigón, que nos contaban  mis abuelos y la gente mayor que allí hacían la preparación física y se tiraban a bañar al río, y en algunas casa había gente, brigadistas, y hicieron aquí prácticamente su lucha por la República, por el gobierno legítimo de la República.

 

BRIGADAS INTERNACIONALES

Aquí lo que había… el centro más importante, la academia militar estaba en la casilla de la… donde estaba la aldea esa… donde estuvo tu tío Moreno, en la cueva la Potita, y allí iban a hacer su… Era una escuela de mando, donde estaban Madriguera, Tarazona y Quintanar. Aquí hubo algunos miembros de las Brigadas que estaban en algunas casas, mi abuelo me contaba que había uno mejicano, otro que era polaco, aquí no era un centro neurálgico, era en la cueva la Potita y en el castillo de Pozo Rubio, ahí también hubo, estaban allí.

Entrevistador: ¿Y os contaban que vivían con familias allí, hacían vida diaria allí?

Sí, durante la instrucción, sí, aquí habían, estaban en 20, 25, 30 casas. Entonces mi padre tenía 17 años, mi padre se fue voluntario a la defensa de Madrid y estuvo  prácticamente toda la guerra, y luego, pues al final, estuvo en un campo de concentración unos 2 años y medio, casi tres años, y luego, 4 años de mili con Paquito, y yo creo que su juventud, con 6 años guardando palos, con 8 guardando gorrinos, con 11 un par de mulas y se queda huérfano con 8 hermanitos, y… miseria y compañía… sufrimiento toda la vida, y cuando vio que gente de Motilleja, sus hijos y sus nietos, han podido ir a la Universidad, pues… y no ha podido ver más cosas porque murió joven.

 

LA POSTGUERRA

Motilleja, ten en cuenta una cosa, la peor cosa que nos pudo ocurrir fue esa. Aquí ahora fíjate: estamos con la factura de la luz y tal, cuando nosotros teníamos 5, 6, 7, 8 años, no había nada más que una bombilla en cada casa, que no se apagaba solo cuando querías tú, con esas de pellizco, que era como una llave y algunos sistemas que se juntaban los dos polos positivo y negativo y se juntaban con un alambre a un clavo. Y la luz se daba al ponerse el sol en todo el pueblo y se cortaba cuando salía el sol, la mayoría de la gente que tenía que trabajar en el campo, era miseria, te voy a contar una cosa también que es emocionante, él los conocía, a Pachín y a Antonio, el sobrino de la Pura de Periquín, ese hombre tenía un horno, y fíjate si había hambre que Pachín, que era pariente mío, le decía a Antonio, que eran de la misma edad: Antonio, ¿jugamos al perro y al amo? Decía el otro sí, y dice, yo corro como el perro y tú me echas pan. Fíjate tú la historia que te he contado.

Y al río era, iban por las noches a coger esparto y estaba la guardia civil esperando en el toril, para quitarles el esparto y soltarles, y cuando iban a coger leña al monte igual, ¿sabes qué tenían que hacer? Se tenían que quitar la ropa, atársela como si fuera una mortaja a la cabeza con la correa de una cuerda… y el esparto atado a la cintura como si fuera una falda, ¿sabes? Para poder cruzar a nado lo que era la antigua presa y subir toril arriba y salir a través del campo al pueblo, y cuando iba a coger leña llegaba la Guardia Civil, los cogía, los hinchaba a palos y decían ahora llévame la leña hasta el cuartel, hemos visto muchas cosas. Yo he visto, concretamente un verano con 20 años, estaba en el bar tomándome un café con mi suegro, y entró un gitano que venía por aquí a vender telas, la mayoría de las chicas de aquí de Motilleja se lo compraban a él. Y me acuerdo que cuando entró el hombre para pedir un cántaro que estaba su mujer de parto ahí en la cooperativa, y llegó el cabo de la Guardia Civil y dice: tiene usted 5 minutos para abandonar el pueblo, le dice al gitano, te estoy hablando del año 66, 67 y dice pero inmediatamente o le muelo a palos, y me levanto yo y le digo el agua no se le niega a nadie, y me pregunta ¿tú quién eres? Yo llevaba una barba así y el pelo largo, me dice tú ¿Quién eres? Y yo pues una persona, y usted otra, y mi suegro estaba asustado, el hombre decía se va a liar aquí la de Dios, y recuerdo que se vinieron a casa mi suegro cogimos dos cántaros de agua, porque siempre teníamos una carretilla con agujeros hechos para poner los cántaros,  que íbamos al río con los cántaros a por agua, 7 y pico km para ir con los cántaros con la carretilla, y cuando llegamos había parido la mujer, la muchacha la lavó la madre,  y ahí está… y luego al cabo de 15 años, yo tengo una voz muy característica, tengo faringitis crónica y si no me ves pero me escuchas vas a saber que soy yo, aunque no me veas, y recuerdo que estaba en urgencias con mi suegro, que no sé qué me preguntó mi suegro, y me vio el gitano hablar y se fue para mí y me cogió la mano me quería besar la mano, me dijo lo que usted hizo por mi mujer y me chica, y yo le dije hombre el agua…

Y otro año, siendo yo alcalde de aquí de Motilleja, se ahogaron tal como hoy tres chavales: uno de Valdeganga, otro de Albacete y otro de aquí, el de Cambres…, y entonces estuvimos nosotros merendando por allí y al día siguiente vinieron unos gitanos que decían que iban a bañarse por allí, y  se metieron allí en lo que era la turbina, que si está en marcha, ni aunque seas campeón del mundo de natación, empieza a voltear la turbina, que es de hormigos tiene dos metros de altura, y tuve que intervenir porque donde se tenía que levantar el cadáver que estaba en término municipal de Motilleja, y ahí estaba la guardia civil allí, que corrían peligro porque los iban a echar al río, cada vez que asomaba por allí un plástico flotando por el río: picoleto cabrón, tírate a por mí chico, que ahí está mi chico, y yo, viendo el pampaneo dije aquí se va armar la de dios, y cogí el coche y a los dos guardas que había les dije veniros conmigo,  dicen ¿por qué? Digo porque allí donde no hay, en las poblaciones donde no hay cuarteles de la guardia civil, el jefe de orden público es el alcalde y soy responsable de lo que pasa aquí, digo ¿no hay ningún responsable por aquí? Me dicen: sí, están ahí almorzando en Las Mariquillas, y digo pues el almuerzo se les va a indigestar. Y subimos para arriba, y luego ya vinieron los jefes, y les di la explicación y les dije si no queréis que pase nada o traéis aquí 40 guardas o que estén los guardas con los buzos y tal. Y al final aparecieron, pero aquello fue…

 

LA TRANSICIÓN 

Si te cuento, mira el día más fuerte que hubo aquí, fue el día del 23F. Me acuerdo que estaba de profesor en el Valdemira, era yo secretario del Instituto que está enfrente de los bomberos, ahí habían unos cuantos centros educativos allí y estaba yo de guardia esa tarde, y recuerdo… yo siempre llevo la radio puesta… al llegar al cruce donde está Romica, por los pinares, la radio dice: ha entrado un teniente coronel fulano tal, ha habido unos disparos tal, y yo como militante de, lo digo así de claro, no me he callado antes me voy a callar ahora, como militante del Partido Comunista de España, cogí y me vine para Albacete otra vez para advertir a mis compañeros y mis camaradas para que tuviesen cuidado, ya me vuelvo a Albacete, que yo tenía cosas que tenía que esconder, propaganda, y me vine a Motilleja, y cuando llego a la plaza y digo, a ver si está el alcalde por aquí, no había nadie en el Ayuntamiento, todos los ayuntamientos se reunieron para, por lo menos, ponerse de acuerdo y ver qué hacían, y allí no había nadie, voy a casa el alguacil Antonio… no, está cerrado. Está cerrado, pero si aquí tendría que estar abierto, ¿por qué tiene que estar cerrado? ¿Para qué estamos los concejales entonces? Y voy a la plaza y un par de elementos dicen: el primero que habría que colgar y fusilar es este. Dicen: hemos oído cosas que te van a dar un susto esta noche. Me voy a mi casa y yo tenía entonces 3 criaturas y me acuerdo que a las 7.30, 8 de la tarde, aparecieron en mi casa Emilio García Morales, Abel y Jara, el alcalde de Madrigueras y dos tenientes de alcalde, dicen: venimos a quedarnos contigo esta noche, porque hemos oído cosas muy feas, dicen que esta noche te van a dar un susto muy grande a ti y a tu familia. Digo pues nada, aquí los esperamos, yo tenía la escopeta de caza de mi padre, digo aquí tengo cartuchos y digo conforme vayan viniendo a ver qué pasa, así como te lo cuento, mi mujer llorando, los chiquillos los acostamos ahí las criaturas, y a las 7 y media, las 8 cuando se calmó la cosa, se fueron esta gente, y yo lo agradecí, como no os podéis imaginar, ese gesto que tuvieron. Emilio García Morales, alcalde del Partido Comunista de España de Madrigueras, y Jara que aún vive, que tiene casi 100 años, Abel murió también, Abelete… uno alto, muy alto medía casi dos metros, rubio, era un tiarrón, pues estuvieron ahí con nosotros, nos bebimos dos litros de café y pues nada, al final se vio la gente lo que era, porque es como lo que pasa ahora con la pandemia, se decía que íbamos a salir mejores personas de lo que éramos, yo creo que no, yo pienso que para ser buena persona hay que nacer, la vida siempre te pone a pruebas, yo por suerte o por desgracia tendré mis adversarios, pero tengo más gente que me aprecia que adversarios

Porque no había nada, aquí cuando se llegó al primer ayuntamiento, pedimos para arreglar las calles, esto era un barrizal de miedo, igual que en las películas del oeste, surcos y surcos y barro, y me acuerdo que fuimos ahí a la diputación estaba don Diego un ingeniero, un tío muy majo, le digo venimos a rehabilitar la pavimentación de las calles, me dice tiene usted dos calles pavimentadas, digo sí, les digo ¿ha estado usted alguna vez en Motilleja? Dice no. Digo véngase usted conmigo, fuimos con un coche oficial de la diputación, digo esta es la calle de los pozos, ¿ve usted que está asfaltada? Dice, sí, pues está hasta la esquina de la plaza, y hasta la esquina de la calle Maura, como una Y, dije aquí está la Y. ¿Sabes lo que hicieron la anterior corporación cuando mandaron los cuartos para asfaltar eso? Pues no hicieron nada más que coger y traer a Carmuchi, Cascales y compañía y hacer ahí un festival taurino en la cooperativa, se gastaron los cuartos de la pavimentación en eso.

Dos cosas, que es triste, cuando murió mi padre, estuvo diez años con un cáncer y tenía yo una entrevista, precisamente con el presidente del gobierno y con el ministro de agricultura, para ver lo del regadío y me lo dejé prácticamente muerto y me llevé a mi mujer y a mi hijo pequeño porque estaban con mi padre y no quería que lo viesen morir,  y me llevé otro concejal de la oposición y nos fuimos pa Toledo, echó mi mujer unos bocadillos y en llegar a Toledo, en llegar a la reunión me quito el reloj y lo dejo encima la mesa, y me dice el presidente, ¿que no tiene usted prisa? me han dicho que está su padre muy malito. Digo vamos a arreglarle la vida a los vivos, mi padre ya ha hecho lo que tenía que hacer, no tengo prisa ninguna. Hasta que no terminemos no nos vamos. Y ¿sabes lo que dijeron aquí 4 o 5 de Motilleja? Que vaya mierda alcalde que tenían que se ha ido de pedigüeño a Toledo y se había dejado a su padre moribundo. Los pillé una noche en el bar de la plaza en Juanín… me dice Juanín no monte aquí ningún pollo Juan. Le digo no, cuando terminen la partida en la plaza les voy a pegar un puñetazo a cada uno que les voy a arrancar la cabeza porque eso que han dicho es de degenerados, mira, no te puedes imaginar, cuando ya salieron, dije parad un momento que os voy a arreglar el cuerpo, digo sois unos degenerados y unos miserables, yo he estado aquí para trabajar por Motilleja y a mi padre no le ha faltado de nada, lo único que ha pasado es una mala coincidencia, al día siguiente fue el entierro, dicen que nunca han visto más gente como en el entierro de mi padre,  en fin, vinieron mis amigos, mis compañeros, al final el hombre se murió con la satisfacción de ver que una persona de Motilleja, currante, pues había llegado  a ser alcalde de un pueblo, que para mí es lo más grande que hay,  que se equivocaran mis vecinos y me votaran, porque lo más chocante fue que la oposición teniendo su candidato me votaron a mí, le dije al secretario vamos a repetir la votación que se han equivocado  y se levantó Pascual y dice: no nos hemos equivocado, tienes que ser tú el alcalde, porque vamos a salir de lo que tenemos aquí de miseria contigo… si tenemos que salir de algún sitio.

 

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