Antonio Martínez González

Nos cuenta cómo vivieron en el pueblo la Guerra Civil, todas las disputas que tuvieron y la posterior represión. Nos habla de su juventud y los noviazgos. Él ha trabajado en las huertas de las que nos cuenta cómo se regaban, el daño que provocaron las riadas, y cómo han ido siempre al río a nadar y a pescar.

Fecha de entrevista: 02/07/2021

Comarca: La Manchuela
Municipio: La Recueja
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1935
Género: HOMBRE
Entrevistador/a: Antonio Lucas (Producciones Bressol)

Antonio Martínez González, pero el apodo, que me conocen por el apodo: el Nogueras.

Entrevistador ¿Por qué?

Porque mi padre, mi abuelo, estuvo en un molino y que entonces eran molinos del río. Y estuvo ahí en la parte de Cuenca de molinero. Y había una noguera muy grande y se le quedó el nombre ya a mi padre, de su padre. Y sigue ahora con mi hijo y mis nietos y de todo.

(Guerra)

GUERRA CIVIL

Nací en el 1935 y ya cuando terminó la guerra, ya tenía 5 años, que aún me acuerdo.

Entrevistador: ¿De qué se acuerda?

Me acuerdo de que venían aquí en la guerra. Matar no mataron a nadie. Como ustedes jóvenes saben más que uno y la historia y de lo otro. No mataron a uno porque aquí hubo suerte, porque el Estanislao era socialista y entre los socialistas y los comunistas se pusieron enfrentados. Y aquel socialista era alcalde del pueblo. Y claro que cuando los milicianos que decíamos, le decíamos milicianos a los que venían al pueblo, si hay algún, había algún otro de derechas y todo eso, para arriba, para arriba quiero decir a Albacete, a juzgarlo. Y bueno que ese hombre se puso en confrontado con los socialistas en aquella época. Y porque los socialistas aquí para mí es un, bien a ver si me entiende, no tengo que hablar nada, pero de los comunistas aquí tengo que hablar mucho. Pues mire usted, mi padre se libró porque de aquí se llevaron a 14. Vinieron los milicianos y se llevaron a 14. Mi padre, un tío mío. Bueno, éramos de derechas nosotros, claro. Y cogieron y se los llevaron. Que muchas veces, en muchos sitios, del Pozo Lorente se llevaron, se llevaron a 3 y a 3 que limpiaron. Pero tuvimos suerte. Mi padre y los que fueron 15, Roberto el Molinero. Bueno, tú lo sabes, quién son todos. Y cuando llegaron allí había uno de Cubas que era analfabeto, era el pobre, un hombre y como nos conocemos, Cubas y esto, y cuando los vio allí en el que era del Tribunal, bueno. Pero que juzgan que si aquel hubiera dicho: ¡Eh, al paredón! Hubieran ido al paredón. Pero este que le decían Estanislao, que era alcalde, que era socialista el hombre, los libró, los libró. Y antes, cuando venían que venían, otro bueno, lo de todos, no digo. Los milicianos venían a los mismos de derecha date tu cuenta qué disparate era eso, le decimos el Estrechillo, ahí en ese peñasco, el Estrechillo del río, que está ahí y les daban escopetas para que no pasaran los milicianos, siendo un hombre socialista, que aquel hombre me hizo bien. En el pueblo, aquí no se mató a nadie, lo único que buscaban era al curilla. Estuvo escondido, hombre si lo hubieran cogido lo habían matado. A un señor que era hijo de un cura, que le voy a contar cómo fue. Había un cura aquí, yo el cura no lo conocí, ¿eh? Este hombre sí, al hijo lo conocí y una vez vino el obispo, claro, a la casa del cura y tenía una criada que era la madre del hijo. La madre del hijo del cura era esa señora, una que le decían la tía Juana le decían, que yo llegué a conocerla. Y le dijo, dice: oye Juana, ellos estaban en un sitio y se el crío que nos lo tiene ahí, que no se escape, que no se escape y bueno, todo eso y se escapó. Y estaba en reunión allí, pues entonces lo que pasaba en los pueblos, el alcalde, los concejales. Esto fue antes de la guerra. Esto y lo encuentran y todo eso. Y llega el crío, llega el crío y dice: Papá. Madre mía. Y estaban los mismos y se quedó Don Juan, me parece que le decían al cura y se quedó, ese sí, sí, sí, sí, señor, si me tiene ustedes que excomulgar me excomulgan, dice, pero es hijo mío. Y allí dice que se quedó la cosa. Aquí había uno que vive aquí detrás que le decían Baltasar del Haro y otro Baltasar vivía allá arriba, en el mío, aquí en el pueblo, claro 2 Baltasares. Y vinieron los milicianos. Y ese señor estaba escondido. El ca Baltasar, con un Baltasar que estaba escondido aquí y Estanislao fue el que lo avisó cuando llegaron y vinieron y aquí. No, miento, y fueron allí donde no estaban, claro. Y luego el otro Baltasar no había otro y venía aquí y estaba escondido el curilla. Ay. Y qué bueno y luego claro, mandaron rápidamente a uno a decir al Baltasar este que iban los milicianos buscando el curilla. Y el curilla entonces lo sacaron por el tejado porque estaban en la calle esperándolo. Aquel sí lo habrían matado sí, ¿ eh Salvador? Porque era un señor que tenía tierra, tenía una labor y claro, y entonces al que tenía le apretaban. Y este hombre no era mala persona ni nada, nada más que mira, pasó eso. Y se libró por eso y desde aquí se fue a Valencia a esconderse. Y vivía allí en un piso, a esconderse, pero los milicianos se enteraron de que estaba en el piso. Y subían por la escalera, claro, a por él, dicen: ¿vive aquí un tal José María Gualda? Y era él, que los milicianos no lo conocían, dice: ¿aquí vive un tal José María Gualda? Es que estaba bajando las escaleras entonces. Dice: No, señor, aquí no, no sé sabe nada de eso. Y era él y entonces se vino aquí al pueblo. Y estuvo, sabe, ande el de Saquero ¿Te acuerdas del Saquero? ¿Sabes quién te digo? Sí estuvo allí escondido.

Y entonces cuando estábamos en eso eran del pueblo, los del pueblo, los más destacados, comunistas, e iban en un grupo, iban registrando las casas. En mi casa teníamos un bidón así de aceite. Iban con una barra que lo medían y tenía, que decían el aceite que tenía que gastar y siendo de uno y más luego, a una hermana mía, que le decían Isabel, entonces se hacían ajuares cuando se iban a casar se hacían ajuares, ella y las mujeres y los hombres también hacían, y le dijeron que estaban en una arca, sí, que aún la tengo. Que a ver lo que tenía en el ajuar y mi hermana Isabel era muy nerviosa, bueno, se puso y les dijo. Y tuvo que irse y ¿sabe usted aquella noche ande durmió? En detenía en la Iglesia durmió. A otros ya, porque allí entonces, aquí en las fiestas de San Mateo había quién, el patrón del pueblo, era San Mateo y se hacía una fiesta grande. Y si aquí hay un baile en la plaza, bueno, bien bien, esta de aquí al lado del puente. Sí, Ay, Ay, Ay, Ay, Ay, ahí estaba el baile cuando en San Mateo pero cuando en la guerra de los tres  años de guerra los bailes lo hacían en la Iglesia. La Iglesia dese usted cuenta, que ya habían quemado todos los santos, que no fueron los de afuera, fueron los de aquí. Lo quemaron allí, en frente del cementerio aquel. Quemaron los santos, ahí está el cementerio. Y quemaron todos los santos y eso lo hicieron un salón de baile, la Iglesia. Luego, al terminar la guerra, un tío mío que era, me hace que era cuñado de mi padre. Mi padre era de una parte y el otro de otra. Y luego fueron a la cárcel lo menos 7 u 8, los más que se destacaron. Él lo llevaron a la cárcel, allá Santander ná menos, lo que hace que tuvieron poco tiempo, estuvieron dos años hombre, poco tiempo para, si hubiera sido yo. Pero bueno, dos años estuvieron y era un tío mío, que este es el que se va, que tenía bastante, que digan. Éste tenía una casa muy arreglada, pero aún quería más. Y el ganado que tenía este señor del curillas se lo bajó a su casa. Vivíamos ahí juntos. Mi tía era una mujer de él, era hermana de mi padre y vivíamos donde vive, nosotros vivimos aquí y a la otra casa era donde vive ahora Salvador, que era de mi tía. Y ahí la noche que vinieron aquí se liberaron mucho. Tu tío Ortega libró a 2 o 4, los que habían sido de derechas. Pos libraron a muchos iban, venían aquí, 10 o 12 de los más que se iban a llevar y eso. Y cuando aquella noche que vinieron a por ellos, a por lo más destacados de los que habían hecho todas esas cosas. Me acuerdo que había un corral donde tienes tu el porche, había un corral y las medianeras son la medianera una, una tapia que no estaba cubierta el corral la medianera. Y mi tía Demetria a mi madre: ¡Isabel, Isabel! Y ya sale mi madre de la cocina: ¿Qué quieres Demetria? Dile a mi Paco que se llevan a Pedro José y mi padre estaba acostado ya, estaba acostado. Dice: Le dice que cuando se lo llevaron no pensó cuando me llevaron allí, que si no hay allí un hombre que nos libra, estábamos en el otro mundo y mi padre no se levantó y no se libró, si se hubiera levantado, en aquella época, porque a ellos no los juzgaron nada más que al terminar la guerra, lo que fue. Venga, de lo que dice este señor se hace bueno y claro, y no, y mi padre no salió. Y se lo llevaron. Porque es que si no hubiera sido por aquel que había allí en Albacete, que en el juzgado nosotros, le habría costado la vida a mi padre. Oye nosotros luego hemos sido una familia, nosotros éramos 7 en mi casa y ellos eran 5, me parece 5. Oye, y teníamos ahí una, la casilla, una laborcilla, nada cuatro cosas y hemos estado juntos toda la vida. Y nos hemos llevado mi primo hermano y yo nos hemos llevado bien del todo. No, volvió que se lo llevaron presos. Y estuvieron en Santander dos años cada uno de ellos. Y ya luego vinieron y me acuerdo que decía yo no me pilló, cuando se murió mi tío Pedro José, José María, aquel del otro lado, cuando se despidió del pobre que estaba muerto ya y qué lástima. Que no nos vamos a poder vengar de ellos, digo que te pareció.

 

LA TRANSICIÓN

Cuando la democracia, cuando esto se hizo que el más viejo de los que eso iba a ser Presidente de Castilla la Mancha y este hombre que te digo, Estanislao, que hizo bien en el pueblo, él fue poco, es que era era de los de antes, que no tenía estudios ninguno, ni nada. Y allí se equivocaba de muchas cosas y lo quitaron.

 

(Posguerra)

POSTGUERRA

Lo único el que estaba gestionando, pues mira, si le gustaba la caza, le gustaba un chico en la caza y no pudo tener escopetas ninguna. Él, que le gustaba la caza de escopeta y todo eso y él en la vida de nosotros, él lo ha conocido como yo, se tenía que valer de ir a cazar con miedo, sin escopetas, bueno. Porque lo castigaron con esta pena, nada más. Con la pena esa. Si no, hubiera tenido que ir a la cárcel, en los que venían aquí al terminar, dos días después de terminada la guerra, fueron falangistas. Y por lo que hizo en el pueblo este señor Estanislao, pues eran menos y lo dejaron en que no tuvo armas, no podía tener, pero los otros se lo tuvieron que llevar. Y vinieron todos me acuerdo que bueno, éramos vecinos, mi tía y yo, nosotros y le hacían cantar el “cara al sol”. Todas las mañanas fíjate, ellos comunistas y vino y muchas veces aquí lo que pasa, qué malo es la guerra civil, qué mala es. Nos confrontaron a unos con otros y mala. Y le decía, un pastor, tenía un pastor y decía: ¿Qué, se sabe usted bien el “cara al sol? El Chusco, el Chusco era una persona, pos un trabajador infeliz, pero y de qué, allí canta usted bien el “cara al sol”, cabrón, los cabrones. Pero eso ya cuando estaba ya fuera de la cárcel, no.

Aquí en el pueblo no se notó, no se notó. Nosotros, yo tenía un amigo y este también, hemos tenido amigos comunistas. Ahora en las transiciones esta que se hizo, hemos tenido comunistas y hemos sido amigos. No hubo ninguna rencilla, pero es que al mismo terminar la guerra, también que éramos críos, yo tenía ya iba a ser 6 años, y ya me acuerdo, ya de guacho, ya nos juntábamos toda la vida, aquí no había rencillas de esas  ninguna.

 

LA POSTGUERRA

Aquí hubo no mucho, aquí hubo unas cuantas familias que, una Chapa, de uno que le decían Chapa, otro en ¿cómo decían? que no me viene a la cabeza ahora, bueno, 5 o 6 familias que lo pasaron mal. Pero los demás, que si la huerta, todo esto ahora están perdidas todas, ahora no hay huertas ninguna, perdidas, pero la huerta era una buena para poder vivir porque se sembraba de todo, de todo hortalizas, bueno, se vivía de eso.

 

(Cultivo)

CULTIVAR CÁÑAMO, ESPARTO Y AZAFRÁN

El cáñamo se hace muy alto y si arrancaba, se regaba y recién está el agua lo cogían porque lo arrancaban así, lo arrancaban y eso costaba mucho, pero cuando estaba la tierra blanda claro, salía mejor, eso es la simiente. Para hacer como tela se vendía como para hacer, antes, ahora son de a lo mejor son de de aluminio y entonces eran de cáñamo y la alpargata de esparto. ¿A que ve usted aquello que hay allí? Aquello es esparto. Y es aquí donde aquí, alborga que decían alborgas y las alborgas que era una cosa de soguilla hacían con esparto verde recién cogío. Y se hacían una soguilla y luego lo hacían. Bueno, se cocía también. ¿Sabe usted lo que más se sacaba el dinero aquí y vivía la gente regular? El azafrán.

Entrevistador: ¿Cómo es eso?

La rosa del azafrán. Que poníamos muchos hombres, muchos, todo el mundo tenía y eso hacía un mundo. Porque entonces valían, en aquella época valía dinero. Y eso no se hacía mucho, eso está en flor y lleva 3, no sé si lo habrá visto usted, 3 mazos. Sí, y para sacar 1 kg de eso, no sé si eran 3 arrobas, sí, en rosa, 3.000 rosas, para tener 1 kg de azafrán cuánto entonces. La gente se ayudaba, al que tenía menos le ayudaba al otro en sacar. Hay unas mesas largas, las mujeres, los guachos, todos los que de esos a sacar rosa. Y aquello hizo mucho, llegó a pagarse a 40.000 pesetas la libra. A 40000 pesetas la libra. Bueno, dos libras, son casi 1 kg. me parece que varía un poco.

¿Ustedes saben lo que es un ciato, no? Cuando se molía el trigo, salía con el salvado, la harina salía revuelta con el salvado y para hacer el pan había una cosa, que eran los ciatos que decíamos y eso luego, había que tener mucho cuidado, ¿eh? Echaban unas cuadras abajo y el ciato se ponía y le ponían el azafrán que en cuanto tenían que ir moviéndolo, si lo pasabas, si lo pasabas pérdida de categoría en azafrán y para poner las cebollas eso eran las simiente, eran unas cebollas y que decimos una cosa así redonda. Que había que sacarla luego, luego en la casa la tenías que pelar. Y luego a mano, hacer una zanja. Y poniéndola con la mano. Que llevaba un trabajo enorme. Desde octubre pasado y luego también venía bien porque estaba una cosa, cuando ya nacía, que le decían espartín, así se ponían y para mulas que teníamos los segábamos y también bueno, bueno.

 

(Huerta)

TRABAJO EN LA HUERTA

Y yo he estado desde toda la vida de nosotros, huertas hemos tenido, pero no, no hemos tenido hortalizas. En mi casa, en mi casa no, no sembrábamos en la huerta nada. Sembrábamos sí, pan de higo verde, maíz y segábamos y comían las caballerías pero, hortalizas nunca, nosotros siempre lo echábamos en secano, la hortaliza, los melones, los tomates, los pimientos, las bajocas. Todo en seco. Teníamos una tierra muy buena. Que eran frescas. Y lo del campo tenía más categoría que el regadío y aquí también tenemos una suerte que el agua que gastamos en la huerta es gratis. Aquí no se paga nada.

 

(Central energética) (Río)

CENTRALES HIDROELÉCTRICAS

Eso era una casa compuertas. Ahí hay una compuerta que cuando limpiaban el canal las subían y limpiaban el canal. La central era de los franceses, de unos franceses, una central eléctrica, sí, eléctricas y está a 2 km y medio de aquí y ahí arriba y otra central de Jorquera, que por ella han pasado que vienen por la otra. Y claro, aquí el río va sucio aquí porque el agua se la lleva al canal, porque lo escurridizo ahí había una escurridiza una presa, y ahí no había eso que hay, esa gorrinería eso no estaba, limpia del todo. Y entonces el canal chupaba menos, chupaba menos agua y el agua caía por el escurridizo y daba gusto en verla. Eso lo construyó, mi abuelo trabajó allí, mi abuelo Francisco trabajó ahí en el canal, esto fue por allá por el año 27, por allá.

 

BEBER AGUA DEL RÍO

Antes se bebía del río, se bebía todo, casi todo el mundo, ahí hay un, hay dos barrios, uno del otro lado que decimos y el barrio y ahí bebían agua del río. Aquí no venía, aquí  había una fuente y no venían y nosotros cuando íbamos a la huerta, ni botellas, ni nada ni nada. Y estaba buenísima. Ahora no, pero ahora si bebe usted encontrará uno al otro mundo.

 

(Río - Catástrofes naturales)

RIADA DE 1982

En el 82 llegó el agua al tejado ese. Nosotros tuvimos que este y nosotros sacar todo, no pudimos sacar todos, mira. Y llegó, sí. Llegó a la media está, pero al de arriba sabe usted, una pared, y nosotros como vivimos ahí en la casa, así de agua y acaba la carretera esa que han venido por ahí cuando venían de Jorquera, a la carretera llegó el agua. Aquí estaba yo ahí, en mi puerta, aquí se sacó una víctima, bueno, se fueron 2 o 3, una aquí, ahí, en la acequia esa.

Eran de aquí 30 o 40 km vinieron, y ahí una, ahí uno y ahí más arriba, aquí a 200 o 300 metros había una en una noguera que había, travesado. La del 82, que no era el agua del río. Murieron, murieron tres.

 

RIADA DE 1941

Eso me acuerdo yo, de que yo tenía 6 años. Y en el 41 fue grandísima también y aquellos sí que eran ruinas. Dejó la huerta perdida del todo. Se llevó las plantas que había, bueno, todo se lo llevó la riada y en aquellos años, que eran el 41, que había poca, que había poco que... Ya lo digo, los otros perdió porque la otra no, la otra nos dieron dinero. En estas del 82 la administración a mí me dio 200.000 pesetas. Y un hermano mío que también le pilló la riá, que vive ahí. Bueno, ha muerto ya, ahí bajo, tenía dos gorrinos y aquí eran, abajo las cacheras de como se mataban las matanzas. Siempre tenía uno en un gorrino, el otro dos, y estaba en la cochera los dos gorrinos y arriba estaba el gallinero que es ande duermen las gallinas. Yo no sé cómo fue, cómo se podrían meter ahí los animales al gallinero, el agua subió al gallinero. Pero en el gallinero no subió tanto, se soltaron los gorrinos y se refugiaron en el gallinero.

 

(Río)

EL RÍO JÚCAR: ANTES Y AHORA

El río antes estaba limpio y ahora el río cría muchas cañas y mucha gorrinería. Entre la huerta y el río crían mucho, ahora no se le puede tocar a eso. Antes estaba limpio todo. Porque se necesitaba para leña, para lumbre y había árboles y las cortábamos y las cañas, esa que dice estas que se hacen muy altas. Cañas estas también se cortaba todo y el río estaba limpio. Ahora ya hay muchas plantas que van de un lado del río al otro, así. Y antes cada uno, tú tenías un poco soto, le decíamos soto, limpiabas lo tuyo y estaban limpios del todo. Y ahora no, ahora no te puedes acercar por ningún lado.

Entrevistador: ¿Porque no te dejan?

No, no te dejan, pero ya te denuncian los animalistas, esto como les digan, los medioambiente. Y entonces el río subía, por tanto, más que de aquí ahí enfrente era río todo.

 

TIRAR ANIMALES AL RÍO

Siendo yo pequeño, las mulas y yeguas que se morían se echaban ahí, en el puente ese. Se echaban al río. Eso lo vi. A lo mejor cuando llegaba a Cullera, a lo mejor ya había desaparecido todo. Pero la mula, los arres que había entonces, entonces no había maquinaria. Y aquí había bastante, bueno. Si se moría alguna ahí al puente abajo, pero que no se quedaba ahí, como bajaba agua, se los metíamos a los de Alcalá.

 

PESCAR CANGREJO

Era el autóctono. Era un cangrejo así pardo, poco negruzcos, bueno, luego vino el americano, con una cabeza así, una cola así. Mató a los otros. Y esto, esto así la cola, así. Y él y los de ahora que teníamos de los nuestros, como digo yo, la cola era así la cabecera así. Pero darse usted cuenta, lo que es la vida. Cangrejo, cuando yo era mocete de 14, 15, no cogíamos ni uno, no comía nadie cangrejos. Pero luego hace 30 años o por ahí, cuando vinieron de Madrid y los vendían allí, todo el mundo quería cangrejos. Y en aquellos tiempos que había ganas de cangrejo, no porque cuando no conocíamos, no lo comíamos nadie. Cangrejos, vale y ahora sí, y ahora una cosa. Cuando quitaban el agua esta de aquí para limpiar las acequias, para limpiarla. El invierno se limpiaba de acequias de barro. Bueno. Así.

 

(Río) (Ocio y Tiempo Libre)

BAÑARSE EN EL RÍO

Le voy a contar esto de las mujeres. Nosotros de 14 y 15 años ahí nos bañábamos desnudos. Y ahí que había un arenal, había un arenal ahí grande y nos bañamos desnudos y las mujeres, nosotros desnudos y las mujeres se ponían capisayos hasta aquí. Capisayos quiero decir taparse del todo y los guachos, los zánganos íbamos, sabíamos que era, ahí se bañaba en un sitio que le decían el Tablón y allí bajo, y tenían que ir las madres con ellas y echarnos por allí las madres quitándonos a todos que, para que no los viéramos y ellas bañándose. Y como les subía, como nos estamos, porque era como una se les subía para arriba, el agua le subía la falda para arriba y se la veía todo, nosotros madre mía. Sí, las mujeres entonces mi época ahí lavaban, lavaban la ropa, ahí lavaban la ropa, ahí, sí, en el río y allí había allí unas junqueras grande y todo eso, pues las mujeres, para que no les viéramos las pantorrillas se ponían detrás una cosa, porque sino allí a ver si veíamos algo, las pantorrillas. Madre mía las pantorrillas, verlas adiós y ahora yo creo, yo me creo que hemos pasado una juventud nosotros mejor que se la pasan ahora porque al tener todo, nosotros ver las pantorrillas, me cago en la puta reina. Hacía reacción. Pero ahora que están viendo todo, yo tengo dos nietas y digo, pero bueno, como esto.

 

(Baile) (Ocio y Tiempo Libre)

EL NOVIAZGO

Nosotros aquí en el baile salíamos y se asentaban así las madres, allí en los tablones que había y los demás ya así. Y ahí dentro había uno que era, éramos los que no bailábamos nada, los que no bailábamos nada, allí nos recogíamos los que no bailábamos. Aquí venía un hombre que le dicen, bueno, qué voy a decir, que este lo conoce también, uno o dos eran, que venían de una heredad que no habían visto mujeres ninguna. Y entonces llevábamos en aquella época nuestras chaquetillas y todo en fiestas. No eran muy lujosas, pero bueno, eran. Y aquella cuando bailaban con ellos te rompían, te rompían las chaquetas, ellas y las cogía uno, esto que no habían visto en una mujer y las cogían y las chaquetas, y aquello parecía, parecía bailar, parecía la lucha libre. La madre es cuando ya pasaba a la casa este, y todo eso, yo en la madre estamos, se dormía y el novio, la novia estaban allí cuando se dormía, pues ya hacer algo fino. Puta madre.

 

RELACIÓN CON LOS VECINOS

Pero madre mía, distinto, es muy distinto todo. La costumbre de la casa, todo. Aquí vecinos, los vecinos cuando llegaban los inviernos todas las noches nos juntábamos en una casa y había una armonía allí alrededor de la lumbre. Allí, éramos 12 o 14 o 15, los que fueran, y era otro, entonces no había, hoy, maldad no hay, pero aquello era otra cosa, te podías fiar mucho más que te puedes fiar ahora.

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