Ana Cuenca Costa

Su padre fue trabajador de Electro Albacetense, en la central hidroeléctrica. Su familia ha vivido de la central y de las huertas que cultivaban. Nos cuenta cómo fue su infancia en la central y en la escuela. Cómo vivían cerca del río Júcar. Nos habla de cuando iban a nadar, a pescar y a lavar. De las riadas del 41 y el 82. Y nos relata un bombardeo que tuvo que vivir en Valencia. Cómo fue la postguerra en su pueblo, las represalias que hubo y algunos encuentros con los maquis.

Fecha de entrevista: 02/07/2021

Comarca: La Manchuela
Municipio: Alcalá del Júcar
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1935
Género: MUJER
Entrevistador/a: Antonio Lucas (Producciones Bressol)

Me llamo Ana Cuenca Costa. Y nací el 15 de Enero de 1935. Tengo 86 años cumplidos el 15 de Enero.

Entrevistador: ¿Ana dónde nació?

En Don Benito, en la central hidroeléctrica que era entonces, era de la Electro Albacetense, pero ahora es de hidroeléctrica. Mi padre estaba trabajando allí en la central.

Entrevistador: ¿Y dónde está la central?

Está a 4 km y algo de aquí. Carretera para abajo.

 

FAMILIA

En mi casa yo sola. No tuve hermanos.

Entrevistador: ¿Y sus padres eran de aquí?

Mis padres eran de aquí. Mi padre vivía en la otra parte del río, que hay un poquito de casa, que quedan allí unas paredes, pues mi padre nació allí y allí vivió hasta que se casó y mi madre vivía en esta parte en eso que te digo que son las cuevas. Vivió mi madre y mi padre que nació en 1905 y mi madre en 1907.

Entrevistador: ¿Y han vivido toda la vida aquí en Tolosa?

Toda la vida, mi padre compró esta casa, yo me casé y me quedé viviendo aquí con ellos y he vivido aquí con ellos toda la vida. Mi padre se murió con 88 años, mi madre tenía 85, 86 o así.

 

(Trabajo)

TRABAJO EN EL CAMPO

Pues mi padre en la central, ya se jubiló allí. Mi madre, pues iba al campo antiguamente y yo hasta que me casé no fui nunca al campo, siempre estuve en mi casa, luego cuando me casé, mi marido era del campo. Tenemos una casilla arriba en el campo y tractor y ahora lo tiene mi hijo, porque mi marido hace 8 años que se murió. Y he ido al campo a coger lentejas. A segar y eso no. Pero a coger lentejas y cosas así sí.

 

(Central energética)

TRABAJO EN EL CENTRAL HIDROELÉCTRICA

Mi padre estaba de oficial primera, era el que estaba para apuntar todo lo que las máquinas, los vatios que hacían y todas esas cosas. Habían siempre dos. Estaba el oficial primera, que era mi padre, y el corre-turno. Decían siempre al ayudante el corre turno, siempre decían eso.

Entrevistador: ¿Qué quería decir eso?

Pues no sé porque era el que le ayudaba. O unas veces había uno, otras veces había otro y así. Hasta que yo tuve 9 años vivimos allí. Entonces ya me vine aquí, iba a la escuela.

 

(Escuela)

LA ESCUELA

Mi padre decía que bajaba con una bicicleta y luego después con una moto pequeña que hoy está en el garaje, una Mobylette. Que coche no tuvo, no. Una escuela mixta que íbamos los chicos y las chicas. Y en cuanto tenías 14 años ya te echaban, no es como ahora que... Pues venía una maestra de Alcalá. Otras veces venían algunas forasteras y se quedaban ahí en casa de un matrimonio que no tenía hijos. Y se quedaban allí.

Entrevistador: ¿No hay un profe fijo, no había una?

No, no, a lo mejor un año estaba en una, otros años estaban otras y así, yo con la última que fui se llamaba Doña Josefina. Que venían de Madrid. Luego aquella mujer se fue a Almansa y allí se casó con un maestro o con un, no, tenía una droguería, una farmacia o no sé qué.

Entrevistador: ¿Me decía que era mixta?

Sí, sí. Allí vamos todos los que habíamos, igual éramos los chicos que las chicas, aquí no había nada más que una.

Entrevistador: ¿Cuántos eran?

Pues yo no sé si estaríamos a lo mejor, habíamos 15 o 20 o 30 que entonces aquí había muchas personas, ¿eh? Que había hasta 80 familias. Bueno, eso sí, ya eran más mayores, aquí en la mayoría de las casas la gente más mayor que yo, como mi padre.

Eran 7 como mínimo 8 y 9 hijos de familia. Mis padres eran 7. Mi madre, no, mi madre eran 5. Pero en las demás casas, casa de Martín, chico, bueno. En la mayoría de casas eran a 8 y a 9.

Entrevistador: ¿Y en la escuela ibais por edades o...?

No, no, desde que tenía 6 años entras, hasta que tenía 14 que te ibas. Que te echaban, ya no. Yo podía haber ido a estudiar a Albacete, pero bueno, entonces no era como ahora que la gente va a estudiar porque mi padre, pues tenía un sueldo fijo y yo era sola. No es como en la casa que eran muchos y no podían hacer eso.

Entrevistador: ¿Pero te gustaba estudiar?

Pues sí, me gustaba a mí. La escuela de los chavales. Aquí, me decían uy Anita, pero si te has venido hace 4 días y eres la más lista de todos. Pero es que mi padre y mi madre allí me compraban mientras que estuve en Don Benito yo escribí mucho, en los libros de Rubio. Hacía una letra como de molde, mi madre sabía, había ido aquí a la escuela y sabía leer y escribir, porque entonces, en aquella época había muchísimos que cuando se iban a la mili aprendían allí algo, porque iban analfabetos completamente. Cuando se fue mi marido, que había ido mucho a la escuela, él sabía y dice que estuvo enseñando. Dice que más de la mitad de la quinta que él fue eran analfabetos completamente, con qué. Y él los enseñaba, a escribir y a que aprendieran un poco.

 (Central energética) (Infancia)

VIVIENDA EN LA CENTRAL Una casa normal y corriente, teníamos, dos habitaciones, un comedor, una cocina comedor grande. Allí entonces no había cuarto de aseo. Había que ir a los Corrales, lo mismo que pasaba aquí. Y teníamos una despensa para tener las cosas de la comida y ya, las han hundido todas, que yo cuando he bajado por allí me da pena de ver, no se nota nada, ni que haya habido casas. El Ayuntamiento, aquello era de Alcalá y lo hundió todo. No dejó nada, nada. Entrevistador: ¿Porque aquello no está en funcionamiento ya, no? La central sí, allí hicieron luego, quitaron la central vieja que había donde mi padre empezó, que luego mi padre estuvo en la nueva que hay ahora. Está un poquito más abajo y lo han hecho más grande y más moderna y otras cosas. Y el puente está por el mismo sitio, había un puente para cruzar a la otra parte para ir al tranco, y a las rochas  a por agua que íbamos, a una fuente que hay. Entrevistador: ¿No tenían agua en casa? Que va, aquí tampoco teníamos agua, ahora sí, pero antiguamente tampoco, hay una fuente ahí, un manantial que cae un chorro. Y yo subo a por agua ahí, que hay bastante cuesta. Para traermela para beber y todo, hoy sí, y tengo agua en mi casa, ¿Eh? Y todo el mundo tenemos agua, pero yo subo para beber, no bebo del grifo. Cojo mi carro y 6 u 8 botellas.

07:24 INFANCIA EN LA CENTRAL Pues, ¿cómo era vivir? Allí vivíamos, como había muchos chicos y chicas pequeños que éramos todos. Entrevistador: ¿Ah sí? ¿Había más familias allí con vosotros? Once, once familias había. Y todas tenían hijos, bueno había un hombre que no tenía Pepe, que se llamaba, pero los demás todos tenían 4 o 5 hijos. Y jugábamos a las casitas que decíamos, con las muñecas, o con, hacíamos, ahí una cosa y decíamos, ahora vamos a hacer de comer, pues con cualquier cosa de por allí, lo que fuera. Entrevistador: Claro, allí no teníais obligaciones. No había escuela entonces, cuando estuve allí no había escuela, luego ya después de venir nosotros aquí, cuando ya estaba aquí yendo a la escuela, vino una maestra  de Casas de Ves, de un pueblo de Casas de Ves. Estuvo dando escuela allí, varios años.

 (Río)

NADAR EN EL RÍO

Yo jugaba allí, nos bañábamos allí en el río, me acuerdo a la otra parte del puente. Nos ataban con una cuerda y a un baladre que había allí a la parte de abajo del puente que había así poquita agua por allí. Y allí nos pasábamos un rato bañándonos, todos nos ataban y hala, allí en el río, porque no sabíamos nadar. Entrevistador ¿Chicos y chicas, todos allí? Chicos y chicas, había más chicas que chicos, chicos había poco, un chico que es de Alcalá, que se llama Bartolo. Y algunos otros, pero la mayoría de los matrimonios que había, eran chicas lo que tenían. Tenían 4 o 5 y eran chicas. Entrevistador: ¿No era peligroso aquello?

No. Allí entonces había un río como, como pasa en Alcalá. Porque como estaba la presa más para arriba para venir el agua a la central. Pues allí había un río llano.

 (Huerta)

HUERTAS JUNTO AL RÍO

Sí, aquí antes había un río estrecho, como está por Alcalá. Luego, cuando hicieron allí el embalse, la presa, pues entonces embalsaron y nos quitaron todas las huertas. Que ahí teníamos mucho de huertas, pero en fin. Entrevistador: ¿Al lado del río?

Sí, sí. Esta mía, nosotros tenemos aquí una y otra más para arriba y estaban pegadas al río, claro. Todos, aquí todo el mundo tenía huertas. Unos que eran suyas y otros que las tenían a rento de otras personas que no las llevaban ellos, aquí pues se cultivaba cosas de patata, de tomate, de todo, hortalizas... Entrevistador: ¿Para consumo de las familias? Sí, hombre había gente que sí tenían más los llevaban a vender a Alborea o Casas de Ves, iban a venderlo. Iban a venderlo a esos sitios que hacían mercado y eso.

 (Lavadero)

EL LAVADERO

A lavar íbamos a la fuente, donde cae el agua había un lavadero. Está cubierto con su, entonces se lavaba de rodillas. Allí arrodillados, ahí estaban las losas y allí se lavaba. Ahora, luego, después, ya hace muchos años que lo hicieron en alto, se lava de pie, esta mujer que habéis visto ahí. Tiene 92 años. Ha hecho en febrero. 91 ya no sé, no sé si es 91 o si es 92, bueno, igual tiene. Y va a lavar todo lo que tiene que lavarse a la fuente. Tiene su lavadora en la casa. Dice que en las fuentes se queda mejor, la ropa la va a lavar a la fuente y no lava en su casa. En la lavadora cuando vienen sus hijas, le lavan todo en la lavadora. Pero ella se va a la fuente y yo le digo, pero Amelia, digo, pues yo tengo la lavadora y pongo mi lavadora y no voy a la fuente, no.Y entonces estábamos en la casa, estábamos dos hijos que yo tenía. Mi padre y mi madre y mi marido y yo estábamos 6 personas. Y yo iba a lavarlo todo a la fuente. Porque entonces no teníamos agua en las casas. Y mi madre, antes de ello, iba mi madre. Entrevistador: ¿Y cómo tienes que llevar toda la ropa?

Pues teníamos unas gavetas, unos capachos. Y a veces, subían a ayudarme para bajar, cuando luego bajaba con la ropa, porque cuando la llevaba seca no pensaba, pero cuando luego estaba lavada y estaba mojada, pesaba mucho. Y te ayudaban a lo mejor a bajarla. Allí con jabón. Y cosas, allí se lavaba, aquella agua es buenísima y la ropa se quedaba muy bien. Todas las mujeres decían. Eh, arreglarse bien, que hay 13 losas y tenemos que estar 13. Porque algunas, claro, cuando mojaba la ropa pos la ponías, a lo mejor en la otra losa, si no había gente, pero si había gente las tenía que ir mojando conforme lo ibas lavando. Porque, dice, hay 13 losas y tenemos que estar 13 muy claro, vaya, había risas y a chascarrillos y cuentos y cosas.

 (Río)

NADAR EN EL RÍO

Porque antiguamente aquí el río hacía un ruido. Así que si había corriente y se oía el ruido que hacía. Había una piedra en medio, aquí de enfrente de mi casa, había una piedra en medio del río y los chavales que sabían, aquí sabían nadar, alguno no, pero la mayoría sabían nadar mucho. Y se tiraban al río e iban hasta la piedra. Que estaba alta así, del río. Y otros cruzaban todo el río hasta la otra parte. Entrevistador: ¿Y cuántos metros podría haber? Pues aún había bastantes. Aquí estaba ancho. Si yo no he nadado eh, uy entonces las mujeres no podías meterte al río a nadar. Te ponían en los periódicos. No, no nadábamos, nos bañábamos allí en una acequia y ya está, aparte. Entrevistador: ¿Eso cómo es?

La mente de la gente de entonces, que no. Los chicos estaban en una parte y las chicas en otra, no se podía.

 

 (Río - Catástrofes naturales)

LA RIADA DE 1940 Una riada vino en el 40, en el 41. Y se llevó un molino que había aquí  un poquito más abajo de dónde está la presa. Había ahí un molino que era, estaban allí, en ese molino. Esta mujer que habéis visto allí, Amelia y sus padres estaban ahí, en ese molino, y el hermano era novio de mi tía Consuelo. Y estábamos allí, yo había subido aquel día. Estaba aquí en casa de mis abuelos. Mis padres estaban allí en Don Benito. Y nos fuimos abajo para ver. Porque, decían, se la va a llevar el río, habían quitado todas las cosas del Molino, porque ya habían avisado que venía en una riada grande y así fue, estando allí empezó a meterse el agua por las ventanas del molino y enseguida se hundió. Y mis tíos entonces me trajeron a mí, aquí con mis abuelos. Y se fueron rápidamente a Don Benito para ayudarles a mis padres porque dice, allí se va a meter y se metió a una altura así en la casa. Y se ve que avisaron a las centrales, que eran los únicos teléfonos que había entonces. Y dijeron que venía una riada, y ahí del molino lo quitaron todo. Y se hundió completamente y ya no, ya no lo hicieron. No, pues que llovía mucho. Y ahora vino también otra en el 82. Que entonces se inundaron, lo que quedaba aquí de huerta subió hasta arriba, hasta la acequia y en Alcalá hizo un muchísimo mal y llegó hasta por allá abajo por lo de Valencia. También se llevó a la presa de Tous y todo eso, eso fue en el 82.

 (Regadío)

REGAR LA HUERTA Entrevistador: ¿Ana cómo regaban la huerta?

Con las aguas de la acequia, se cogía el agua, venía desde Alcalá. Había un canal y venía. Puertas abajo por una acequias que había. De Piedra o así, así de piedra y tierra y eso. Y llegaba hasta aquí, ahora, cuando vino la inundación esta lo estropeó todo y ya no se ha podido regar. Nosotros nos quedaba un bancal y compramos una bomba, de gasoil, de gasolina y con eso regábamos el rodal que queda de huerta, pero ahora está perdido ya desde que mi marido, ya no he podido. Mi hijo está trabajando y no. Y no viene. Entrevistador: ¿Porque del río no puedes coger agua? Sí. Aunque pasa, es que si vienen los de la hidrográfica del Júcar o como se llame. No quieren. Pero nosotros siempre hemos regado así desde que vino la riada del 82, hasta que se arregló, mientras que estuvimos arreglando la acequia, teníamos que regar así, poner la bomba al río. Y regamos.

 (Fotografías) (Pantano)

FOTOGRAFÍAS

Esto es el río. Esto, esto es la presa de ahora. Ahí abajo. Y esto es el embalse y esto será la carretera. Claro. Y estos son, estos son unas cosas que hay. Ahí hay una. Una cantera que decían. Que sacaban la piedra para hacer la presa. ¿Y esto que se ve aquí? Es un sitio que aún está, que venía por aquí, venía una vagoneta. Y descargaba la piedra por aquí. Ahí para molerla, y aquí también, y después la echaban aquí para hacer la presa.

17:28 LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL Y vino mucha gente de la Puerta de Segura, de Jaén. La gente que vino. Entrevistador: ¿Para trabajar en la presa? Para trabajar en el canal, que hay un canal desde ahí, desde la misma presa que está el mismo tras poner ahí hasta Don Benito hasta donde está la central. Hay un canal que tardaron no sé cuántos años estuvieron haciéndolo, luego ya echaron más gente, pero de primera eso iba más lento que.  Más pa abajo de la carretera, en la parte de abajo de la carretera hay un canal que va el agua a la central. Tardaron muchos años, se mataron lo menos 3 personas. En un sitio dos, que se volvió a caer la pared que estaban haciendo de la seda y algún otro de algún otro sitio. Entonces no había máquinas casi. Algunas, unas vagonetas de nada, los hombres lo hacían picando y con lo que hay de túnel, hay un trozo que es túnel y eso me acuerdo. Bueno me acuerdo y lo sé. Qué hacían con unos martillos, hacían agujeros y ponían pólvora. Y ponían unos cartuchos allí y aquello explotaba. Se salía la gente y aquello explotaba y entonces ya se quedaba aquello más suelto para poderlo quitar y con unas vagonetas que tenían unos rieles de eso para para sacarlo. Lo que era el túnel. Entrevistador: ¿Es el que va al Molinar? No, no, no, eso va allá. La central de Don Benito, 4 Km. Luego está la del Tranco, que allí solo hay una presa y un canal corto,y ya. Pero está ahí de, de canal, pues 4 metros. Entre lo que hay de túnel y de canal, túnel no hay mucho, hay poco. Pero el otro, todo canal. Hasta llegar a la central.

 (Río)

EL RÍO JÚCAR: ANTES Y AHORA Pues, yo que sé, del río pues de verlo allí en Don Benito. Iba a la central, que estaba mi padre y allí había un puentecillo para poder pasar, pasábamos por allí. Entrevistador: ¿Ha cambiado mucho?

Sí. Ahora está distinta a la central de entonces. Dónde va a parar, el río también ha cambiado aquí lo que es el embalse, de ahí para abajo, no. Está lo mismo que estaba. Y desde Alcalá también hasta dónde sube el embalse está igual. Lo único que hay más cosas por la orilla de plantas y de árboles que han crecido, que no se ve una parte con la otra. Antes estaba todo limpio. Porque también lo que había de huerta, cómo se arreglaba, no había tanto carrizo como hay ahora que no se ve nada. Y aquí en mi casa han crecido, hay unos mermeces que dicen que están protegidos, que no lo pueden cortar. Madre mía, me dan un asco, porque si no me subo a los últimos pisos que tengo arriba de la cocina es que no veo nada de río desde aquí abajo. Porque lo tapa todo, las plantas que hay. Entrevistador: Claro, antes lo teníais todo cuidado por la huerta. Claro, todo estaba limpio y bien, y se veía el río divinamente y estaba bien, pero ahora no. Ahora no, y ahora este año han cortado mucho, todas las plantas, que cuando la nieve que cayó, mucha nieve y hubo mucho aire. Hace dos años. Se cayeron plantas hacia la orilla, allí se han secado y este año las han cortado. Han venido los forestales y eso y han dejado la leña allí a trozos, para que se la lleve la gente y no esté ahí para pegarse fuego.

 (Arquitectura- Casas Cueva)

CASAS CUEVAS Se derrumbaron muchas, a una tía mía, vivía entonces que después se casó con mi tío, que era de aquí, pero vivía en una cueva. Y se hundió. Y menos mal que estaban. Dice que estábamos cenando. Y nos, me dio la idea de coger a mi hermano de la mano y meternos dentro de la Cueva, si no los había matado, que todo lo que cayó a donde aquí, estaban cenando. Allí se quedaron todo chafado y todo y donde se metieron ellos a la habitación, allí no se hundió y se quedaron allí, y al otro día lo sacaron.

 (Guerra) LA GUERRA CIVIL Y LA POSTGUERRA La guerra aquí no se notó nada. Hombre se notó… nada de hambre,  luego después de acabarse la guerra porque se habían ido los jóvenes a la guerra y entonces no tenían, no podían arreglar los campos. Las personas que habían mayores y pasaban hambre la gente. Porque no había dinero para poder comprar lo poco que traían, nosotros sí, teníamos suerte, que nosotros no pasamos hambre, gracias a Dios y mi padre cobraba todos los días un sueldo. Mi padre no fue a la guerra. Porque fue dos veces a Albacete que lo llamaron. Pero dice que los que estaban en las centrales no podían irse a la guerra porque si no las centrales no marchaban. Y se quedaba la gente sin luz. La última vez que fue, le dieron la ropa y todo, pero dijeron no, no, usted no puede. Y se volvió otra vez así es que mi padre, cuando echaban alguna película cuando ya hubo la tele. Y salía algo de guerra. Rápidamente lo quitaba. Sí, porque dicen me libre de ir a la guerra, dice, y no quiero ver ninguna cosa de la guerra. Aquí mataron. No sé si 5 o 6 jóvenes. Murieron en la guerra. De la misma casa dos. Uno que se llamaba. José. Y el otro Víctor. Y otro aquí de la casa de Martín. ¿Éste no me acuerdo cómo se llamaba? Ese muchacho, y otro hermano de la Maruja de Tobal, también, 4. Cuatro murieron aquí.

 (Bombardeo) BOMBARDEO EN VALENCIA Y fui a Valencia porque unos tíos míos se habían ido a Valencia a trabajar. Mi tío está en una portería en la avenida José Antonio, en el 75. Estaba en la portería, y se fue mi madre con mi tía porque tenía una hija que tenía poco meses. Y nos fuimos mi madre y yo. Y cuando llegamos allí aquella noche, fue la primera vez que bombardearon por el mar. Decía mi tío Juan José, ay! que apaguemos las luces, que apaguemos las luces, que van a venir a bombardear. Y había un refugio allí al lado. Y dice, iros al refugio, pero dijimos, ¿cómo nos vamos a ir al refugio? Dijeron mi madre y mi tía. ¿Y tú te vas a quedar aquí acostado? que estaba malo, y nos quedamos allí. Dice pues apagar las luces. Y apagaron las luces, pero mi madre el otro día por la mañana en el mismo coche que habíamos ido para allá, con mis tías a la Posada  la paja que iba entonces, un coche desde aquí desde el cerro iba aquel hombre. Y dice mi madre, a mi tío, le decía a mi madre siempre porque yo tenía entonces año y medio. Dice Juan José, llévame otra vez allí, a la Posada la paja que me voy a Tolosa. Y nos vinimos. Y mi padre dice que estaba con un susto hasta que vinimos. Nos vinimos, sí, y aquí no, aquí no. Hubo gente que se vino de otros sitios, se vinieron aquí. Allá en una casa que les decía en casa de Martin de Tobal. Se vino una mujer de no sé qué sitio y estuvo aquí todo el tiempo de la guerra.

 (Guerra) REPRESALIAS Pero aquí entonces, cuando la guerra, los que eran de izquierda o los que eran de derechas les hacían a los de izquierda perrerías. Las sillas que hay en la Iglesia eran de un matrimonio que era Guardia Civil. Pues se las quitaron. Y las llevaron allí a la Iglesia y allí están. Allí se quedaron. Ella dijo que ella no las quería cuando se acabó, como ganaron, pues entonces dice que quería que le compraran las sillas que le habían quitado y se las tuvieron que comprar y aquellas se quedaron en la Iglesia y allí están. Es en las que nos sentamos. De eso me acuerdo yo, de decirle a mi madre que era una prima suya la que era la mujer del Guardia Civil. Se conocía todo el mundo. Y todo el mundo, casi en familia. Aquí todos éramos Costas y Cuencas y Tolosa y García Ximénez. Todos, nosotros, mi marido, yo soy. Cuenca, Costa y el Costa Cuenca. Así que mis hijos tienen los apellidos de su padre como si yo no existiera.

 (Pesca)

PESCAR EN EL RÍO

Entonces había un pescado así pequeñito que le decían luinas. Y hacían unos puestos, pero eso subía solo una vez al año. Me parece que subían así por mayo o algo así que subían a aovar que decían, a poner los huevos para luego que salieran más. Hacían un redondel así en un regalillo de agua que venía y dejaban una puertecilla así pequeña para luego otro día por la mañana cuando habían subido las luinas allí ponían un saco allí en la puerta y daban un golpecillo aquí al agua y se metían todas allí en el saco y las cogían. Y luego las llevaban a vender. Y también pescaban barbos. Y no me acuerdo que otra cosa pescaban ahí. Me parece que eran los barbos y la luinas también, sí.

Pero cuando vinieron, empezaron a comprarlos antes, nunca aquí se habían sacado cangrejos. Pero secaron una vez el río por algo que tenían que hacer en la presa y los que se quedaron arriba en las huertas, llenó los bancales. Ya estaba hecho el embalse y entonces los jóvenes y todo eso y se metieron y sacaron y fueron a vender. Y entonces vino un hombre de Cuenca. Cuando los vio porque eran de esos autóctonos buenos de aquí, porque ahora los que hay son americanos dicen, y son más malos. Echaron, se ve que alguno de esos en algún sitio y eso era más gordo y más malo, y mataron a los otros. No quedan. Y aquel venía el hombre y los compraba, buf, mi marido todos los años se ganaba 100000 pesetas, que entonces eran pesetas, no eran como ahora que son euros, pero se ganaba 100000 pesetas de pescar cangrejos.

Entrevistador: Pero eso es un dinero.

Entonces era un dinero bueno. Teníamos para todo el año estar comiendo, lo que recogía del campo y de otro sitio no lo teníamos que tocar. Nos daban un permiso en el, en la caja de ahorro para poder ir a pescar, pero te daban uno cuando Dios quería, por ello, el rojo, el marido de esa mujer, de la Amelia, y mi marido, ellos todos los días se iban cuando se iba a poner el sol, se metían por ahí en los Carrizos, Pedro se compró unas botas hasta así. Se metía y traía la capacha llena de cangrejos.

Entrevistador: ¿Lo tienen que hacer a escondidas?

A escondidas, porque si tenías permiso, no. Ahora tenían que tener la medida, tenían que tener más de 7 cm los que tenían menos los tenían que tirar otra vez al río porque el hombre, cuando se los llevaba, tenían que tener las medidas para venderlos en Madrid, se los llevaba y los vendía. Los llevaba a Madrid desde Cuenca. Tenía los sitios que los llevaba a Madrid. Y aquí había veces que empezaba a lo mejor a pagar un poco menos, pero luego había veces que pagaba 20 duros el kilo. Que era dinero. Mi hijo era pequeño y estaba en Almansa, se los llevaron cuando tenían 7 años que quitaron la escuela. Y entonces dice, decía cuando venía, vamos a ir a pescar un rato, que saque unos pocos que han creado favor, pues me iba a ir al lado de mi huerta, que había un sitio, que había un granao y se echaban muy bien allí las cangrejeras, nos bajábamos 3 o 4 cangrejeras que podía echar allí y en un momentico que estábamos allí escondidos por si, porque es que la Guardia Civil venían por ahí y más que nada los guardas del río. Venían, pero sacábamos un kilo o dos, se iba a casa de Amelia, los vendía y ya tenía dinero para comprarse chucherías. El sábado y el domingo. Me acuerdo de eso, como si fuera ahora mismo. Y ahora venía mucha gente a pescar, para comerlo, aunque no son tan buenos, pero ha estado viniendo hasta ahora un montón de gente. Este año pasado no vino ya gente y este tampoco, porque decían que habían encontrado algún cangrejo y alguien se había puesto malo con el virus como tal, que no sé qué que sí sería que tenían, se habían contaminado, como en Alcalá y en todos los sitios esos echan el agua sin depurar al río. Entonces la gente viene ahora poco a pescar, nosotros una muchacha que había aquí, que vivía en esa casa de ahí y yo, a veces nos daban permiso, otras veces no, y nos íbamos al otro lado del puente, a una acequia que había grande. Echábamos allí dos cangrejeras y nos traíamos, a lo mejor 2 o 3 kg, y aquí en mi huerta. Bajábamos y estábamos ahí.

  (río)

TIRAR BASURA AL RÍO

Si, tiraban cosas al río, entonces no había nadie que recogiera, no había para coger la basura y se echaban las cosas al río. Entonces tampoco no se echaba mucho al río, eh. Porque en todas las casas teníamos corrales y teníamos muchos animales. Y aquí lo que más había, pues hombre, algo de cajas de leche o cosas así, pero lo que más se hacía era de la comida de la fruta y todas esas cosas y todo eso lo llevamos siempre al corral porque teníamos gallinas, teníamos conejos, teníamos gorrinos. Nosotros teníamos hasta gorrinas de cría y todo. Y lo que no se hacía basura, para luego llevarla al campo y a las huertas. Lo que pasa es que aquí muchas cosas de esas ya te digo que se echaban al corral porque todo el mundo tenía en sus casas, los Corrales para los animales.

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