Matías Toboso del Amo

Natural de Montalvos, se ha criado en el pueblo donde ya de pequeño se tuvo que emplear en el cultivo y el cuidado de los animales. Nos relata cómo era su infancia, los juegos que hacían, la relación con los vecinos y la época de la matanza. Nos explica cómo vivieron la guerra y la posguerra. Nos muestra fotografías suyas cuando iban a nadar al río de jovenes, nos habla de los ahogados que hubo allí, cómo antiguamente se tiraba la basura al río y nos cuenta el día que secaron el río.

Fecha de entrevista: 16/06/2021

Comarca: La Mancha
Municipio: Montalvos
Provincia: Albacete
Pais: España
Año Nacimiento: 1942
Género: HOMBRE
Entrevistador/a: Antonio Lucas (Producciones Bressol)

Pues soy Matías Toboso del Amo. Nací en Montalvos, en la calle Juan Rubio número 5. Y tengo 79 años.

Entrevistador- ¿Tus padres eran de aquí, de Montalvos también?

Sí, los dos.

 

(AGRICULTURA - HUERTA)

PADRES Y HERMANOS

Entrevistador- ¿A qué se dedicaban?

Campo. Aquí no, no ha habido, hombre, hubo una pequeña fragua aquella de los que trabajaban las rejas y todo eso de los herreros, de los campos. Hubo 3 o 4 de esas y hubo sus tiendas y sus cosas, pero todo eso se ha quedado a cero, somos 4. Los únicos 4 que vivimos, los 4 en el pueblo.

Entrevistador- ¿Aquí habéis hecho toda la vida?

No, yo me fui a Albacete. En el 83, el 3 de septiembre del 83 y me vine el 4 de marzo de 2004. Esta casa me la he hecho yo, yo solo. Y aquí estoy. Voy mucho para Albacete por mi hija, mis nietos y una compañera que tengo por ahí. Y así, muy bien. Y así vivo.

 

LA CASA OLIVARES

Vivíamos. Yo viví hasta que tuve un año en la en la calle Juan Rubio, en el número 5. Y después mis padres me llevaron a la orilla del río, a la casa Olivares.

Entrevistador- ¿Qué era, como una finca que había?

Una finca. Y allí se fue mi padre, de rentero y ahí estuvimos, yo tenía 13 o 14 años.

Entrevistador- ¿Qué, qué es eso de rentero?

Los que cultivan la tierra y le pagan un rento al dueño. Estipulan este dinero, y todos los años, más o menos. En aquellos tiempos era la Virgen Dolorosa, la Virgen de Agosto cuando el que estaba cultivando eso tenía que pagar. Es que en aquellos tiempos era en función de la cosecha. Luego, ya después, eso se estipula por un tanto en  billetes y si tienes más o si tienes menos, tú verás lo que haces. Si eres buen trabajador y lo arreglas bien y hay buena cosecha, pues en lugar de quedarte 3 te quedan 6, pero si eres un poco holgazán, pues te quedan 2. Así es, así está la cosa. Pues un casucho de mala muerte que había. Era lo que había entonces.

Entrevistador- ¿Cómo era, te acuerdas de cómo era aquello?

Sí, sí, perfectamente. Y unas portadas grandes, entrábamos por allí, había un porchecito pequeño, allí un carro no había para más. Un carro de aquellos de antes que había de una mula. Una cocina grande y una habitación grande.

Entrevistador- ¿Una habitación grande para todos?

Una habitación grande y tenían ahí 4 o 5 camas, mis padres y ahí todos. Y una cuadra para las mulas y eso era lo que tenía. Eso está ahí, en la orilla del río Júcar. Aquí, en el término municipal de Montalvos.

 

CULTIVOS Y ANIMALES

Pues el trigo, cebada, centeno. Sembraba también algo de legumbres, pos lo que se lleva por aquí la agricultura de Albacete de siempre, el trigo, la cebada y eso, lentejas y todo eso, tenía unas ovejillas, sembraba algo también, pienso para las ovejas y todo eso. Vacas no, tuvo una de leche. Pero yo creo que la tuvo, yo apenas me recuerdo. La tuvo allí un par de años. Aquí, las vacas no, poco, poco o nada. Yo creo que he sido el único que tuvo esa vaca de aquí del pueblo.

 

TRABAJO EN EL CAMPO

Él tenía un hombre de Fuensanta para labrar todos los días. Él y mi hermano, que ya tenía 14 o 15 años; yo tenía 4,5 o 6. No podía, ya me tenían de pastor.

Entrevistador: ¿Ah sí? ¿Cómo era aquello?

El pastor, pues a guardar las ovejas. Sí, con 5 o 6 años a la casa, lo que la gente que nacimos en la posguerra. Al nacer y echar a andar, ala, a trabajar. Por eso la sociedad ahora nos está tratando tan mal. Y me explico: vas a algo de, porque no fuimos a la escuela ni nada, ni sabemos por qué no fuimos a la escuela. Vas a algo de banco: problemas, no más que problemas, que lo tiene que hacer, que si ustedes por Internet, pero si no sabes. Vas a Hacienda hacer algo, un montón de problemas a donde vayas para la gente que nacimos en aquellos tiempos, nos tienen del todo marginados y aparte de eso, lo más duro, las pensiones más pequeñas. Yo no me quejo porque yo aquí económicamente vivo y no necesito más, pero que sí, que somos la generación. Tuvimos que trabajar para los padres y ahora trabajar para los hijos. Como dice el refrán ese: vivir del padre hasta que puedas vivir de los hijos. Pues nosotros es al revés, trabajamos para los padres y ahora para los hijos. Pero, bueno, mientras que podamos.

 

LA VIDA JUNTO EL RÍO

Aquello era las penurias de la vida. Teníamos un pozo muy hondo, pero el agua, malísima. Mi madre y mi hermana, la mayor que yo, tenían que coger las espuertas de la ropa e ir al río a lavar. El río estaba a kilómetro y medio. Ya no era coger la ropa en seco e irse, era lavarla y con la ropa esa húmeda venirse cargas como burras porque aquello pesaba cosa mala. Así es que. No teníamos luz, con un candil de allí de petróleo así vivíamos, pero es lo que había. No, no se podía aspirar a más.

Entrevistador- ¿En aquella época sí que había luz aquí en el pueblo?

Aquí en el pueblo sí, pero ahí no. En una aldea ahí olvidá de la mano de Dios. ¿Qué iba a tener? Los vecinos más cercanos estaban a 1 km largo. Para nosotros, nosotros teníamos buen confort porque el otro era solo una nave pequeña, una habitación, allí cocina y todo, y vivían 7 u 8 también porque ellos tienen 7 u 8 hijos. Y entonces allí al lado de la lumbre y ya está, no había otra cosa. 365 días.

Entrevistador- ¿No veníais al pueblo para nada?

Si, veníamos, pero veníamos el 25 o el 26 de abril, que era San Marcos, a las fiestas, eso sí, eso era sagrado. Cogíamos el carro y, pompón, a las fiestas. No había otra cosa.

 

ESTUDIOS

Lo que pasa es que yo me encantaba el tema del estudio. Y por las noches, yo estudié después de mayor. Y de tal, me defendí bien en la vida.

 

(posguerra)

LA POSGUERRA

Pues la vida era como en todas partes, en Montalvos, como en todas partes. Muy difícil. Muchas calamidades. Y Montalvos fue uno de los poquitos pueblos que aquello lo superó un poco bien porque había mucha viña, y había, se daban muchos jornales. Y hombres y mujeres y chiquillos a vendimiar. Ahora en estas fechas se limpiaban las cepas de los sarmientos, que es flojar. Llamaban flojar a eso. Flojar. El limpiar la cepa de los sarmientos que no valían, quitarle todas las costillas, son los tronchos que se echan así parte y tal eso se hacía obligatoriamente y entonces había 15 o 20 días de trabajo. O sea, que había trabajo en el campo y aquí se medio comió, dentro de los problemas que hubo de escasez.

 

MUJERES Y NIÑOS EN LA VENDIMIA

Entrevistador- ¿Dice que iban mujeres y niños a trabajar también?

Sí, sí, bueno, chiquillos de 11 o 12 años y las mujeres iban a la vendimia, el tema ahora de la recolección de lentejas y todo eso. Las mujeres, las bandas de mujeres.

Entrevistador- ¿Y trabajaban lo mismo las mujeres que los hombres?

O sí, sí, no hay, ahí te ponían el bancal y dos hilos pa ti y dos hilos para mí y tal, pues tirando para allí y llegar, había que llegar todos a la vez.

Entrevistador- ¿Luego cobraban lo mismo?

Sí, yo creo que sí, ganaban lo mismo, yo creo que no había problema en eso. Ahora se está quejando mucho la gente de que las mujeres ganan menos. Pero entonces yo creo que sí, si daban 15 pesetas, que a lo mejor ganaban menos, por un día de pompón, se lo daban al hombre y a la mujer.

 

(Infancia - río)

TRABAJOS DE NIÑO

De 6 años, tenían mis padres 7, 8 o 10 pavas de cría, se acaban unas 60 o 70 pavos 80. Y yo me iba por ahí, por los pinares de alrededor de la casa con ellos, de 6 años, ala, por allí que comieran hierba, las langostas de éstas que saltan en el campo. Eso sí, les encantaban, esas se quedaban con ella y ¡pom!, la pillaban de película, eh. Y la hierba tierna se iban comiendo y ya cuando ellos iban para casa, pues yo también. Ellos acudían a la casa y yo, pues qué iba a hacer con 6 años o así. Eso de 6 años y ya después, pues el ganado, y en cuanto pude, ya con 10 años o por ahí, con las mulas a trabajar con la mula. Ahí ya cuando empecé a vivir ya bien. A partir de los años 60, pues ya nos compramos un tractor y con poco tiempo desarrollaba mucho y ya tenía mis vacaciones, bueno vacaciones, no hacer nada. También, la tarde que me apetecía, pues me iba al bar a jugar la partida con los amigos y eso.

 

RECUERDOS DEL RÍO

Pues que íbamos a pescar, coger cangrejos, me encantaba desde pequeñillo. Hay un molino, El Concejo. Había una presa llena de palos y piedras y todo eso. Y debajo había poca agua, que había así o menos de agua. Porque la echaban para moler para otro lado, y nos ponemos en la parte de abajo y vamos levantando las piedras y comiendo los cangrejos a mano. Cangrejos, porque nos ponemos en la parte de abajo porque, sin ver arriba el fango ese lo enturbiaba y no veíamos. Entonces empezamos por abajo y vamos para arriba, para arriba y nos cogemos ahí nuestros 15, 20 cangrejos y ya tenemos el aperitivo. Y a pescar.

Entrevistador: ¿Qué se pescaba?

Barbo. Había barbos, que ahora no quedan, no quedan. Cogíamos barbos así, les poníamos un poco de vinagre porque sabían un poco a cieno del río, los arreglamos, les ponemos vinagre y luego estaban buenísimos.

 

RIADAS

Yo recuerdo, antes de estar el pantano de Alarcón, había riadas, porque llovía y cosas. Y entonces el río se ponía de 100 metros de ancho. Las huertas de todo eso y yo muy pequeño con mi hermano, para que veas la riada y las huertas y todo inundado. Pero ya cuando hicieron ya eso, por lo que sea, terminó. Estaba el molino del Concejo marcado así dónde había llegado un año el agua, así por arriba. Se veían las ronchas, habían quedado las manchas y de la suciedad del agua por encima. El río, yo lo vi una vez. Las otras anteriores no las recuerdo. Eran unos 100 metros de ancho o algo así, sí, ahora tiene 15 o 20 normalmente, pues unos 100 o por ahí tenía de ancho.

 

JUEGOS DE INFANCIA

Yo sólo me hice, me acuerdo siendo yo, pues de 5 años o por ahí, fueron unos señores con una moto ahí a la aldea, por allí a matar un conejo y tal. Y la dejaron en la puerta y la estoy viendo y cogí las cubas de sardinas que había, que se traía mi padre de Albacete, y  le hacemos de comer allí a los gorrinos. Y yo las reforzaba con puntas y tal, pero a mí, ya los gorrinos se me desarmaban. Y entonces cogí los aros esos y me hice una moto con aquello. Me puse todos juntos dos cañas y un manillar. Y ese era mi juego. Eso era el único juguete que tuve.

Entrevistador: ¿Se lo hizo usted mismo?

Me hice una moto. Aquello me impactó a mí tanto que me hice, estiré un poco más los aros, los até, les puse una caña por cada lado, lo até, le puse un manillar y bueno, y ale por aquí.

 

NADAR EN EL RÍO

Yo aprendí en el río Júcar a nadar.

Entrevistador: ¿Quién te enseñó?

Pues nosotros que íbamos, nos metíamos allí y entonces. Uno que vivía allí todos los veranos, bueno, todo el año, estaba todo el año, ese era un terrateniente. Me dice: mira tú las manos así tal, y eso, y nada que me hacía así, nadando allí en la reguera del caz del Molino, tenía una salida. Y allí en eso, venía de agua, pues una cosa así, más o menos, iba de agua o algo más y allí nos bañamos. Pues en verano íbamos con mucha frecuencia, todos los días no, pero 2 o 3 veces por semana íbamos.

Entrevistador: ¿No era peligroso aquello?

No, estaba el agua muy tranquilita y te metías andando. Había así un desnivel, porque aquello estaba así cortado, pero había un trozo y allí nos metíamos. Ahí nos bañábamos.

Entrevistador: ¿Iba la gente de Montalvos allí a nadar también al río?

Sí, iba toda la gente a bañarse. Iban el, entonces había fiesta el 18 de julio, era fiesta nacional y el Día de Santiago. Porque los demás días no se paraba de trabajar. Allí toda la gente del pueblo sábados, domingos, eso, como si, como si no existiera, a trabajar. La gente está aquí con el tema de la era, trillado y todo eso no, no podías salir de fiesta, entonces se paraba esos dos días. El 18 de julio y el Día de Santiago, esos días sí se paraba. Pues por la mañana iban a almorzar al río, se bañaban y tal, y a la tarde, pues hacer una cuerva, hacer una paloma. Hacían, a lo mejor por ahí, en algún patio o algo bien y eso, y eso era. Yo decía a los amigos: esta tarde hacemos la cuerda en mi casa, y  acudíamos y ya, yo hacía la cuerda y tal, el otro se llevaba a los, cada uno lo que podía y a pasar el rato. Y se ponía por ahí algo de música. Allí acudían también las muchachas y pasar el rato.

 

(matanza)

LA MATANZA DEL CERDO

Lo único que si se celebraba un poquillo en todo allí, en los caseríos, eran las matanzas del cerdo. Eso sí se hacía, acudían los vecinos y se cenaba y se hacía... y todo eso, y aquello sí. No, cada uno mataba el cerdo en su casa y entonces pues llegaba, en mi casa, mis padres pues hacían la matanza y mi madre pues le decía a la vecina: ¿Betty, me ayudas? Y luego cuando hacían la matanza, la otra iba y se ayudaban. Luego venirse a cenar o tal.

Entrevistador- ¿Y qué fiesta se hacía entonces?

Pues nada, pues no. Estaba allí, uno contaba chistes o algo, en fin, alguna cosa, estar allí un rato y vamos que mañana hay que madrugar y ya está. No, no, no se hacía nada.

 

(Vecindad)

RELACIÓN CON LOS VECINOS

Estoy hablando de eso hace 70 años. Y hay familias que cuando nos vemos, más que familia. Había un rollo estupendo.

Entrevistador- ¿Por qué en aquella época supongo que era más complicado que ahora?

No, era más fácil porque no éramos tan especiales. Éramos más sencillos y dábamos lo que había sin más problemas. No. El tema de cada uno cocía el pan en su casa, había su horno y hacían su pan. Pues, por la combinación, mi madre le, pues mira, vamos a hacer, pero no hay pan para todo el día hoy, mañana cocemos, ves y dile a Fulana que te dé un pan. Y vamos, que ha dicho mi madre que quiere pan, toma tu pan, a cocer su pan, ni se pesaba na más que ahí está un pan y está, o sea, que había allí con los vecinos, un rollo muy bueno, muy bueno.

 

(Guerra)

GUERRA CIVIL

Aquí somos gente maja y entonces no hubo problemas. Hubo de izquierdas y derechas, pero no hubo problemas. No, y además, ahora mismo yo soy socialista y nos juntamos, me junto, con los del PP, con los otros y nos vamos a almorzar y nos vamos de marcha. O sea que no, nosotros no tenemos. Todos juntos y sin problemas. Eso que no hubo, no hubo. La tirantez de esto, de pueblos que ha habido por ahí que era un bar para los de izquierdas y un bar para los de derechas. De aquí, de un pueblo de San Pedro, me contaron hace tiempo que en el bar tenían la cerveza para los de izquierdas y la cerveza para los de derechas. No, todo eso, pues al menos te digo, nos juntamos, unos y otros y tan a gusto, vamos a echarnos un, vamos a almorzar, vamos a tomar una cerveza sin ningún problema. El tema de que había trabajo aquí en Montalvos, había trabajo entonces, el 98% de la gente tenía algo de tierra, aunque fuera muy poquito. Sembraba sus patatas, sus melones, su otro y su otro y tenía y, en fin, aquí el hambre no, no castigó, castigó ahí a una familia o dos, pero lo demás se vivió bien. Luego hubo eso, la gente trabajaba, hemos sido gente trabajadora y en eso a lo que salía, no había, nadie se echaba atrás, a ver, un día de esos de coger lentejas, eso no tiene fin, eso, eso es un poco duro y las mujeres las primeras, pom pom.

 

(Fotografías - río)

FOTOS

Estas fotos son ya, de mayores, estas fueron ya de los años 60 por ahí. Como le dije a Vicente el otro día, en aquellos tiempos es que no había máquinas. Tenemos de, venían a las fiestas de San Marcos, venía uno con la cámara de aquellas y ponía ahí una tela y ahí nos hacíamos las fotos. Estas son de la Marmota, de la fuente de la Teja, que fuimos a pasar el día a bañarnos. Y esta, creo que sí, las hizo el que acabáis de dejar, Pedro.

Entrevistador: ¿Tenía máquina él?

Él ya se había comprado una máquina, y este de arriba es Pedro. El que está más arriba. Me parece que ahí es con pelo, ya no le he visto con pelo. A bañarnos, a pasar el día. Este soy yo y este de abajo es Pedro, y estos otros de aquí del pueblo.

Entrevistador: ¿Qué edad teníais?

Pues ahí habíamos hecho la mili, 23 o 24 años. Esto era una isleta que había allí en el río y ese primero soy yo.

Entrevistador: ¿Son las 3 fotos del mismo día? ¿Qué recuerdas de ese día, Matías?

Si, bien. Pasamos el día, nos llevamos nuestra merienda y nuestra nevera y pues pasamos por ahí el día. Tuvimos, estuvimos yendo por allí 2 o 3 años. Ya luego empezó la Guardia Civil a meterse, que no nos dejaba ir y tuvimos que cortar. Tampoco les dejaban a las mujeres. Todos los días están por ahí. En aquellos tiempos, no, no es como ahora que la mujer llega a las doce, a la una, de las muchachas hasta luego, mañana vuelvo, no. Entonces tenías que estar temprano en casa y era otro extremo, sí. Me acuerdo, más o menos por esos años, hicimos Nochebuena, nos juntamos la cuadrilla y quisimos repetir Nochevieja, ya no nos dejaron los padres, que ya era mucha. Cierto tuvimos que hacerla nosotros los hombres.

Entrevistador: ¿Porque ellas iban al río a nadar también?

No. Pues no se llevaba el tema de las mujeres, no. Que no, no estaba bien visto. Ellas iban más y todo eso, los problemas de la época.

 

(Mujer)

EL MACHISMO DE LA ÉPOCA

Pos los problemas que había entonces el tema de, eso que, eso que te he dicho antes, que los padres y las familias no estaba bien visto que las mujeres se salieran un poco de misa y fregar en la casa. Lo demás, ya claro, era lo que había. El mundo, machismo aquí, machismo que hubo, el machismo aquel que hubo. Aunque hoy todavía existe. Pero el machismo que hubo en aquellos años. Lo sabéis vosotros mejor que yo, que una mujer no podía tener ni su cuenta corriente en el banco, ni sacarse el carnet si no lo utilizaba el padre o el marido. Carné de conducir. Entonces si la mujer estaba mucho por ahí ahora, pues era una fulana, claro.

Entrevistador: ¿A poco que se destacaran?

Claro, na más que esa, se decía, esa de desechos de tienta, desechos de tienta, que como los toros que es de los que han estado en las tientas, que esos ya no valen, pues era, que si los hombre la habían tocado un poco y eso, ya no valía. Eso lo hemos vivido hasta tarde.

 

(Iglesia)

EL PAPEL DE LA IGLESIA

Era el tema de la Iglesia. La manera de actuar, que las tenían. El problema siempre gordo de España ha sido la Iglesia. Porque han sido tan cerrados a las cosas y resulta que son ellos los que más tienen.

Entrevistador: ¿Que esconder?

No, esconder no, los que más escondido tienen. El que mandaba de los pueblos en aquellos años, era el cura del pueblo. Ahí ese decía de amarillo y era amarillo, era el amo. Ese era el dueño y señor, si el alcalde se ponía a sus órdenes porque casi todos se ponen los órdenes. Ese llevaba las riendas. El cura, el alcalde y el cabo de la Guardia Civil, o el Sargento. Eran los que podían estar por el pueblo, los demás no.

 

(Río)

RELACIÓN ACTUAL CON EL RÍO

El tema ya no, no vamos a bañarnos, no vamos a nada, pues hoy cero. Hemos estado muy relacionados porque es, como os he dicho antes, los días de fiesta como Santiago, la Virgen de Agosto y todo eso, todos a bañarnos al río y tal porque había dos o tres sitios apropiados para bañarse. Pero eso ya se ha abandonado ya, pos la gente se ha ido para la playa, se ha ido para otros sitios y piscinas y ya, eso ha quedado muerto.

 

EL DÍA QUE SE SECÓ EL RÍO

El río se secó por los años 70 por ahí. Me fui, no sé qué fui un día por allí. Oye, me costó llorar. Y cruzar así el río andando seco. Me costó llorar, digo, madre mía, con lo que este río ha sido y ahora verlo seco.

Entrevistador: ¿Qué pasó?

Pasó que el pantano de Alarcón no soltaba agua, yo no sé qué pasaría, que ahí un invierno seco. Pero seco como esto.

 

NADAR EN EL RÍO

No, pues eso, que fue nuestro río de Montalvos. Ahí lo dijo él, así lo llamaban, el caz del Molino, donde salía el agua. No sé si eso es correcto, le decían el caz, donde se la regarica, ahí nos bañábamos y otro en el mismo río. Había otro sitio que le decían el bañador, que yo allí no me bañaba, me daba miedo, era así río abierto y se echaban por allí, daban una vuelta y salían por allí.

Entrevistador: ¿Los del pueblo, los chiquillos del pueblo?

Los chiquillos no,  y hombres de 20 y 30 años y 40,

Entrevistador: ¿Y se llamaba el bañador?

Le decían el bañador aquí en Montarlos.

Entrevistador: ¿Por qué?

Porque se bañaba aquí la gente.

 

AHOGADOS EN EL RÍO

Siendo yo, pues con 11 años o 12, un muchacho recién llegado de la mili se ahogó. Dice que había sido una parada cardíaca o algo así, un corte de digestión o algo así, ocurría poco pero que alguna vez había algún problemilla

 

BASURA EN EL RÍO

Todo lo que tenían que no les servía a la gente era la costumbre pues échalo al río. Son costumbres que habían, muy mal hechas, mira ahora tenemos ahí contenedores para todo, ahora el que no recicle en Montalvos ya es porque es malo. Tenemos contenedores para todo. Así hablando en plata, aquello no había control de nada, estaban el campo,  eran las caballerías, las mulas para trabajar, pues al que se le moría, ahí hay un pinar grande, pues ahí lo llevaban y ahí se lo comían los cuervos, si era invierno bueno, pero en verano como a 800 metros del cadáver aquel no te podías arrimar, que hacia un pestarro allí, y yo que iba por allí con mis ovejillas, nos teníamos que ir a la otra orilla.

Ahora han encontrado allí de todo, estuvieron buscando uno y dijo que de un hoyo del río, la Guardia Civil, los submarinistas de estos, dice ahí en la fosa esa había un carro, un carro de aquellos de las mulas, había un carro.

Tiene agujeros grandes y hace remolinos porque ahí, eso es un barranco hondo que tiene, cuando hay un remolino que está el agua así, ahí es porque hay profundidad.

El río este está limpio, si no tiene fábricas peligrosas. Este río está limpio, este va bien.  

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